Los maestros y las elecciones

By on junio 19, 2013

Las reglas con las que nos relacionamos socialmente hace apenas unas cuantas décadas ya no funcionan; los sistemas constantemente pierden su equilibrio y fortaleza; hoy vivimos una constante: la honorabilidad y credibilidad de las instituciones y las personas se pone constantemente en entredicho.

Hace apenas unos lustros, parecía incomprensible que la sociedad mexicana pudiera pensar en otras alternativas políticas aparte de la ofertada por el viejo régimen en el poder. Los partidos de oposición, aparecían en el escenario nacional como una manera de “legitimar” los procesos electorales; manipulados éstos, a arbitrio de una clase política inmersa en un partido único. Pero los grandes cambios sociales y desde luego los errores y vicios de ese caduco modelo político, aunados a los efectos colaterales del gran fraude electoral de 1988 y la alternancia del 2000, nos han permitido avanzar en el terreno de la democracia, permitiendo en la actualidad que la ciudadanía pueda vislumbrar un futuro más promisorio a través de otras formas de gobierno al ejercitar el poder de su voto.

Es un hecho que no es fácil romper con paradigmas arraigados; pero también lo es, el que necesitemos apropiarnos de actitudes y acciones que nos ayuden a reducir el grado de incertidumbre que nos ofrece el porvenir. Por ello hoy, ante una enrarecida atmósfera social, resultado de una desgastante confrontación electoral, que lo único que a propiciado, en buen grado, es una fuerte apatía hacia los diversos candidatos de los partidos y coaliciones que se disputan el poder, a través de descalificaciones entre unos y otros, la sociedad tenemos la oportunidad de elegir como dicen con desparpajo, pero con toda inteligencia, algunas personas mayores: al menos “pior”.

En vísperas de elegir en las urnas electorales a quienes nos han de representar en las diputaciones locales y la presidencias municipales de nuestra entidad, los poblanos en edad de votar tenemos la opción de revisar las distintas propuestas de cada uno de los candidatos y los partidos a estos distintos espacios de elección popular; concientes de que no podemos guiarnos por la mercadotecnia electoral que nos brinda, las más de las veces, imágenes que no concuerdan con la realidad.

Por ello, ante la facultad que se nos presenta en estas elecciones, los votantes no podemos permitimos ingenuidades; debiendo ser capaces de descubrir qué hay detrás de cada cartel, propuesta, debate o programa electoral; para así, escoger libre y reflexivamente, no solo a un partido o coalición, sino también a la personas como tal; a quienes a nuestro juicio representen la mejor opción para resolver los problemas cuando ya estén en funciones; para contar de esta manera con mujeres y hombres con una mayor visión del futuro que le depara a nuestro estado y por ende a nuestro país.

El actuar de los maestros incide definitivamente en la sociedad; por ello, los Trabajadores de la Educación, como garantes de la formación de las nuevas generaciones de mexicanos y como principales portavoces de las necesidades económicas en el sector educativo; identificados plenamente con nuestra condición de clase trabajadora, somos uno de los sectores principalmente responsables de buscar reflexivamente, en cada una de las plataformas electorales partidistas, en las propuestas y en las acciones de los candidatos, las mejores opciones; aquellas que permitan detener la política económica del empobrecimiento masivo por privilegiar a unos cuantos; aquellas que rechacen la entrega de la soberanía nacional y que luchen por una profunda transformación en beneficio de nuestra sociedad, por lo que implica un voto de un maestro ante los ojos de la sociedad.

Los Trabajadores de la Educación, sabemos que nuestro futuro, está vinculado con el de nuestro país; por ello, ante el reto que implica nuestra función social, concordamos con los actores políticos y sociales que luchan porque la educación sea establecida como Política de Estado y, no sólo, como una coyuntura electoral; nuestra simpatía y respaldo deberá estar siempre con aquellos que promuevan a la educación pública, como lo que es: una inversión de primer nivel; por lo tanto, deberemos apoyar a aquellos candidatos que establezcan como un verdadero compromiso de campaña, el hecho de que la educación es una herramienta fundamental para que los mexicanos accedamos al desarrollo y el crecimiento como estado y como nación.

Puebla y los poblanos, estamos en este momento en una encrucijada, nuestro futuro depende del camino que nosotros mismos elijamos; por lo tanto, no podemos ni debemos equivocarnos, las consecuencias de una mala decisión repercutirán no sólo en el futuro inmediato, sino en el de las próximas generaciones. Nuestro voto es ciertamente un derecho, pero también una obligación.

e-mail: napo_flores_1963@hotmail.com

 

 

 

3 Comments

  1. sarahi cruz caracamo

    junio 19, 2013 at 9:19 pm

    ¡¡¡excelente artículo¡¡¡

  2. Hugo Armendariz

    julio 12, 2013 at 7:55 pm

    OJO: No creo que los profesores sigamos siendo los principales portavoces de las necesidades económicas en el sector educativo; nuestra voz se ha dejado de escuchar, actualmente en educación deciden los medios de comunicación, los empresarios y sus ejecutores son los diputados y senadores que son los que aprueban las leyes y presupuestos en educación.

  3. Carlos Pérez

    julio 12, 2013 at 7:58 pm

    Coincido básicamente con lo que publica, pero sobre todo se tiene que retomar la presencia del maestro en incidir positivamente en la toma de decisiones sociales y bueno particularmente a la hora de elegir a nuestros gobernantes.

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