Implicaciones de los consejos técnicos escolares

By on junio 28, 2013

Hace casi 2000 años el filósofo latino Séneca señalaba que “no hay viento favorable para el que no sabe dónde va”, esta frase actualmente reviste capital importancia, ya que existe una imperiosa necesidad de conocer nuestra realidad social para poder modificarla; por ello, la importancia de la investigación en todos los ámbitos como un proceso de construcción social; pero particularmente, en el ámbito educativo, ya que permite detectar problemas en el proceso pedagógico y, en consecuencia, en la toma de decisiones para su solución.

En la actualidad, los reclamos sociales en materia educativa son crecientes y muy variados, pero todos convergen en la necesidad de mejorar la calidad de la educación. Estos reclamos, deben ser concebidos como retos para el Sistema Educativo Nacional (SEN), convirtiéndolos de tema prioritario en los discursos gubernamentales a acciones concretas al interior de las escuelas, particularmente de los espacios áulicos.

Para afrontar el problema de una educación básica deficiente, el SEN han implementado acciones de distinta índole enfocadas a la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB), tales como, el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB) en 1992, el Compromiso Social por la Calidad de la Educación (CSCE) en 2002, la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) en 2008 y del Acuerdo Secretarial 592 en 2011 en el cual se establece el Plan y Programas de Estudio de Educación Básica. Todas estas implementaciones han tenido, entre otras, la firme intención de involucrar a los distintos sectores sociales, sobre todo aquellos que inciden de manera directa en el proceso educativo (SEP, 2011, Acuerdo número 592 por el que se establece la Articulación de la Educación Básica).

La sociedad ha depositado en la escuela múltiples funciones, entre ellas la de socializar a los niños y jóvenes formalmente, incorporando a las nuevas generaciones a los conocimientos, valores y costumbres. A través de un trayecto formativo del alumno, “se propone contribuir a la formación del ciudadano democrático, crítico y creativo que requiere la sociedad mexicana en el siglo XXI, desde las dimensiones nacional y global, que consideran al ser humano y al ser universal” (SEP, 2011, Plan de estudios 2011. Educación Básica).

Por ello, resulta evidente, que no sólo es importante atender a un mayor número de adolescentes en las escuelas del país, también lo es y sobre todo, revisar, analizar, comprender y tomar acciones tendientes disminuir las causas por las cuales muchos de estos estudiantes, no se están apropiando de los conocimientos y desarrollando las competencias necesarias que les permitirán desenvolverse satisfactoriamente en la vida, ampliando sus oportunidades sociales. En este sentido, existe un creciente consenso respecto de la influencia del desarrollo profesional de los profesores, directivos y supervisores sobre la calidad educativa.

El docente como actor escolar de primer orden, es el responsable de propiciar los climas y procesos necesarios que faciliten el aprendizaje de los alumnos en su espacio áulico; “la calidad docente es entendida como su preparación para enseñar” (Ibíd). Actualmente, existe coincidencia en el sentido de reconocer “que el quehacer docente es fundamental para fortalecer la calidad educativa del país”. En definitiva, el profesionalismo de los docentes es uno de los factores que inciden con mayor fuerza en los logros de aprendizaje. Desde luego, sin dejar de considerar, desde una perspectiva más amplia, que además del desarrollo profesional del maestro, también constituyen variables significativas para la mejora de la calidad educativa el desarrollo curricular y el desarrollo institucional; es decir, desde un enfoque más sistémico, la interacción confluyente de estos tres tipos de desarrollo es indispensable para el progreso de la educación.

El desarrollo profesional docente es un proceso protagonizado por los profesionales de la educación en los niveles individual y colectivo para comprender y mejorar su práctica docente cotidiana. En el nivel individual, cada maestro es responsable de plantear su Trayecto Formativo (SEP, 2010, Curso básico de formación continua para maestros en servicio. Planeación didáctica para el desarrollo de competencias en el aula 2010); pero en lo colectivo se tiene que participar en los Consejos Técnicos Escolares, que deben ser desarrolladas bajo la conducción del personal directivo y de supervisión.

El desarrollo curricular alude a los procesos mediante los cuales se planifican, diseñan, secuencian y evalúan las experiencias de enseñanza y aprendizaje, formalizadas y regidas por medio del Plan y Programas de Estudios 2011.

El desarrollo institucional se refiere a los procesos de gestión que buscan articular las cuatro dimensiones del Modelo de Gestión Educativa Estratégica (MGEE), sobre criterios de eficacia, eficiencia y pertinencia, orientados por una planeación estratégica que se concreta a través del Plan Estratégico de Transformación Escolar (PETE) y del Programa Anual de Trabajo (PAT), que en conjunto representan el plan educativo de mejora de cada escuela.

e-mail: napo_flores_1963@hotmail.com


 

12 Comments

  1. ELSI RIVERA DE LA ROSA

    junio 29, 2013 at 3:06 pm

    La incidencia de varias estrategias que el SEN ha implementado en las últimas décadas, deja al descubierto las carencias que se observan por la falta de un proyecto educativo nacional pertinente,que si bien es cierto, se ha recubierto muy bien por una envoltura bastante creíble, que muchos hemos adoptado como real y única. Hemos dejado a un lado la intención real de lo que la educación implica, como menciona la investigadora Silvia Conde(1998) “las escuelas deben formar de manera intencionada y sistemática…”. Se observa en muchas de nuestras instituciones educativas y en los educadores esa falta de intención por educar. Menciona Andy Hargreaves(1996)”En momentos como éstos las escuelas se convierten en ´la papelera de la sociedad´, en receptáculos políticos en los que se deposita todo lo no resuelto de la sociedad…pocas personas quieren hacer algo respecto a la economía, pero todo el mundo quiere hacer algo por la educación”. Es el tiempo y el espacio para que nos ocupemos de forma consciente e intencionada de lo que queremos para nuestras escuelas.

  2. Cecilia Aguilar

    julio 10, 2013 at 8:03 pm

    Mtro. Napo muchas gracias por la información que comparte a través de su columna; podría mandarme mas información sobre los CTE??? Mi correo es: aguilarcecy@live.com; yo laboro en la Sec. Técnica 74…

  3. Alma

    julio 10, 2013 at 8:05 pm

    Maestro Napoleón me da mucho gusto leer sus artículos, fui su alumna en la ENSFEP, le deseo éxito como siempre

  4. Francisco Rodríguez

    julio 10, 2013 at 8:07 pm

    He leído tus comentarios y me han gustado bastante, síguele echando ganas en tus nuevas actividades… saludos.

  5. Benja

    julio 11, 2013 at 9:34 pm

    Coincido que el docente es actor escolar de primer orden, pero se le debe dotar de todo lo necesario para que se desempeñe adecuadamente, empezando por una capacitación y actualización a la altura de los niños de este siglo

  6. Hugo Armendariz

    julio 12, 2013 at 10:17 am

    Ojalá los consejos técnicos escolares efectivamente se enfoquen el la profesionalización docente, porque realmente es indispensable mejorar a muchos maestros en su práctica docente.

  7. Carlos Pérez

    julio 12, 2013 at 8:05 pm

    Espero de todo corazón que efectivamente retomar los Consejos Técnicos Escolares sirva de algo; lo digo porque ya tienen muchos años y se utilizan para cualquier otra cosa, que generalmente es pérdida de tiempo, que para mejorar la calidad de la educación. Y no estemos dentro de algunos años buscando otras alternativas porque esta no sirvió de nada.

  8. Cesar

    julio 13, 2013 at 8:19 am

    El problema de nuestras escuelas no se va a solucionar con los CTE si estos no son operados adecuadamente por los directores, es decir si no se fajan los pantalones y ponen a trabajar de verdad a sus maestros todo va a seguir igual. Tenemos una fuerte carga cultural escolar en donde el maestro basa su existencia en el paternalismo, el cual le a enseñado a no tener iniciativa, solo a poner la mano y recibir y operar lo que las autoridades superiores le dictan, o ¿no es cierto???

  9. Cecilia Aguilar

    julio 15, 2013 at 5:05 pm

    Muchas gracias por la información y la invitación a leer Impulso Informativo; le informo que ya compartí la invitación con mis contactos…

  10. Alberto Arroyo

    julio 15, 2013 at 6:40 pm

    Lo malo de un cambio sexenal otro es que no hay continuidad en los programas anteriores; tal es el caso de el PAT y el PETE que ahora resulta que ya no sirven y se tiene que cambiar por un plan de mejora escolar… en el mejor de los casos es la misma gata nomas un poco más revolcada…

  11. Cristina

    agosto 3, 2013 at 9:41 pm

    Los CTE son una carga más para los maestros, 8 días más de trabajo a lo largo del ciclo escolar, además de 15 días de curso obligatorio en julio. Que cree la SEP que los maestros solo trabajan en el aula??? y la planeación de las clases y la revisión y evaluación??? qué no saben que se hace a contrataron, que poca…

  12. Beto

    agosto 3, 2013 at 9:42 pm

    Yo digo que hay que ponernos las pilas porque el gobierno nos tiene en la mira

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