Día Internacional de la Mujer 8 de marzo

By on marzo 5, 2014
Día Internacional de la Mujer

Educación Pública

Napoleón Flores Martínez

Mtro. Adolfo Napoleón Flores Martínez

 “No hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa…

proverbio persa

… no la hieras ni con el pensamiento”

Amado Nervo

La oportunidad de celebrar un aniversario más del “Día Internacional de la Mujer”, nos brinda un excelente marco para reflexionar sobre lo que las mujeres aportan y lo que las niñas representan en el futuro de nuestro país y del mundo; para revisar minuciosamente lo que hemos avanzado en el terreno de la equidad de género, pero también para concientizarnos sobre los retos que aún nos faltan afrontar. En 1977 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 8 de marzo como una oportunidad para conmemorar la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y su desarrollo integro como persona.

Esta celebración, constituye una oportunidad para que como sociedad reflexionemos acerca de la situación de los derechos humanos de la mujer; estableciendo muy puntualmente que no se trata de una disputa entre hombres y mujeres, sino de simple y llanamente reconocer el irrestricto respeto entre ambos, ya que el mundo actual, lleno de conflictos y contrastantes situaciones, en todos los ámbitos, reclama esfuerzos comunes; en ese sentido, es necesario partir de un hecho incuestionable: la sociedad humana forma una sola gran familia desde todos los tiempos. Reconocer que sólo a través del respeto mutuo, con una perspectiva de género, no a partir de las diferencias, sino de las complementariedades; no a partir de la exclusión ni de una añadidura misógina, sino a partir de una actitud incluyente y tolerante, podremos construir la sociedad a la que aspiramos.

Resulta paradójico, en el inicio de este nuevo siglo, que existiendo muchas mujeres que se desenvuelven de forma emprendedora e independiente en los distintos niveles socio-culturales, como funcionarias, políticas, dirigentes, maestras, empresarias, madres de familia, mujeres emprendedoras que preparan el camino a las niñas y a los niños que están formando y que les sirven de ejemplo y de inspiración, coexistan millones de niñas, adolescentes, jóvenes, madres y ancianas experimentando violencia, acoso sexual y desigualdad de derechos.

Y es que si bien, en el siglo XX, se sentaron muchas de las bases para corregir las profundas asimetrías que enfrenta la mujer, con la aprobación de un conjunto de tratados y acuerdos que son la base para eliminar la discriminación y la disparidad sexual por motivo de género y la violación constante de sus derechos humanos, se debe ser consciente de que aún persisten profundas brechas entre la existencia de estos derechos y la posibilidad de que sean disfrutados plenamente por la mujer y la niña del siglo XXI.

Actualmente, una sociedad justa, equitativa y democrática, no sólo se debe limitar a exaltar, a través de discursos llenos de demagogia, las diferentes iniciativas que protegen y defienden los derechos de las mujeres, dando a conocer los logros que el género femenino ha alcanzado en el transcurso de los años; se tiene que ir más allá, erradicando tajantemente todas las formas de discriminación basadas en la situación de género; demandando nuevos derechos, defendiendo los ya conquistados y luchando contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad y de oportunidades entre hombres y mujeres.

La igualdad de géneros no sólo es un objetivo por derecho propio, es de importancia crítica para nuestra capacidad alcanzar todos los demás objetivos; potenciar el papel de la mujer no es sólo un fin en sí mismo, es una necesidad social fundamental. Por lo tanto, resulta ineludible crear espacios que consoliden las conquistas logradas y que permitan trazar nuevas y mejores metas; obligando y comprometiendo a todos, a que «los derechos humanos de la mujer y de la niña sean parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales», tal como lo señala la Declaración y Programa de Acción de Viena.

Y es que todos, desde el ámbito de nuestra competencia, estamos obligados a propiciar acciones contundentes para erradicar los altos grados de violencia física, sexual y moral, que aun sufren muchas mujeres que aún participando en la vida política, económica y social del país, tienen que pagar el precio de la calumnia, el acoso y la descalificación; desde luego, sin olvidar los grupos de mujeres rurales e indígenas que se encuentran en condiciones de extrema desprotección y vulnerabilidad y, que por tanto deben ser foco de especial atención sino queremos convirtir al estado de derecho en una utopía.

Socialmente la igualdad de géneros no sólo es un objetivo por derecho propio, es de importancia crítica para nuestra capacidad de alcanzar todos los demás; cuando la mujer participa plenamente, los beneficios pueden verse inmediatamente: las familias están más sanas y mejor alimentadas; aumentan sus ingresos, ahorros e inversiones y, más importante aún, solidifican el núcleo familiar; además, lo que es cierto para las familias, también lo es para las comunidades y, a la larga, para la sociedad en su conjunto. Potenciar el papel de la mujer no es sólo un fin en sí mismo, es una necesidad fundamental para alcanzar todos los demás objetivos.

Hoy requerimos de una participación más equitativa en la toma de decisiones, que pueda convertirse en un instrumento que permita escuchar las voces de las mujeres y recibir sus aportes y demandas para la construcción de una sociedad más justa. Por ello, nuestro principal legado para las actuales y próximas generaciones debe ser el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos, particularmente los de las mujeres y niñas.

En este sentido la familia y la escuela como los principales responsables de la formación de las nuevas generaciones de ciudadanos, debe entender y multiplicar sus acciones partiendo de la inteligencia de concebir al mundo como un espacio donde hombres y mujeres, indistintamente, convivan equitativamente. Partiendo del hecho, que no se trata de que los hombres sean las portavoces de las demandas femeninas, o viceversa, sino de que desde la equidad, vista como la igualdad con reconocimiento de las diferencias, mujeres y hombres, convivamos juntos, enfrentando y resolviendo los problemas que nos afectan como sociedad.

Desde luego, para que estas intenciones sean fructíferas, debemos primero fortalecer lo que se ha avanzado e impulsar lo que falta por hacer, mediante el compromiso conjunto de todos los actores sociales. El problema que hoy enfrentamos, debe formar parte trascendental de una agenda pendiente en todos los ámbitos sociales, orientada a una sociedad más justa y democrática, que erradique la inequidad social y desarrolle de manera efectiva la influencia de la mujer en todos los niveles de la vida pública; acrecentando así, las posibilidades de cambio hacia la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

Reducir la discriminación y la disparidad sexual no solo debe ser una obligación del Estado, sino un compromiso de todos los ciudadanos, comprometiéndonos todos a cambiar el futuro de la mujer; de lo contrario, las normas y declaraciones nacionales e internacionales que promueven el respeto de los derechos humanos de la mujer sólo serán letra muerta, y en consecuencia, la disparidad económica y social será cada vez más profunda. Para hacer realidad esto, que para muchos puede parecer un sueño, se debe iniciar por fomentar una conciencia colectiva de los derechos que le asisten a las mujeres y a las niñas; haciendo de estos derechos, principios éticos perdurables en el seno de la familia, la escuela y la sociedad en general.

e-mail: napo_flores_1963@hotmail.com

http://impulsoinformativo.net/author/napoleon-fm/

http://supervision09escuelassecundarias.blogspot.mx/

4 Comments

  1. FABY MTZ

    marzo 5, 2014 at 10:57 am

    LE ENVIO UN CORDIAL SALUDOS Y A LA VEZ FELICITARLO POR SU GRAN Y ARDUO TRABAJO QUE REALIZAS, ESTA INFORMACION Y LAS DEMAS QUE SUBES, ES MUY IMPORTANTE PARA TODOS COMO PARTE DEL MAGISTERIO. ES LA NECESIDAD DE PODER INFORMARNOS O ENTERARNOS DE ESTOS ARTICULOS TAN IMPORTANTES…QUE TENGA UN EXCELENTE DIA…CON EL CARIÑO DE SIEMPRE SU AMIGA Y COMPAÑERA FABY MTZ

  2. Marco Antonio Niño

    marzo 5, 2014 at 4:08 pm

    Felicidades a todas las mujeres no solo en su día sino todos los dias del año

  3. Estela López

    marzo 10, 2014 at 6:43 pm

    Gracias por tan buenas reflexiones..

  4. Cecilia Aguilar

    marzo 15, 2014 at 6:56 pm

    Gracias por este reconocimiento a las mujeres…

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