Reto del Docente: Manejo eficiente de las TIC con fines educativos

By on marzo 17, 2014
Neofilia

Napoleón Flores Martínez
Escuela Pública

Cuando revisamos la historia de la humanidad se hace patente que todo desarrollo tecnológico ha sido nuevo en su momento, y que su incorporación a la vida diaria ha representado para el ser humano un cambio en la relación que establece con su entorno. En consecuencia, una vez efectuados estos cambios los procesos para adquirir información deben adaptarse a la realidad imperante para que estos sean efectivos y atrayentes.

Es decir, la aplicación de las tecnologías en la vida diaria han tenido una constante evolución, puesto que el surgimiento de éstas ha sido en respuesta a las necesidades del hombre, las cuales han ido cambiando a través del tiempo. Pero esta evolución conlleva cambios colaterales, entre los que destaca la tensión en que suele ubicarse al hombre cuando se enfrenta al dilema de decidir entre lo viejo y lo nuevo, entre lo tradicional que ofrece seguridad y la novedoso que enfrenta la posibilidad de nuevos retos aún cuando estos sean para vivir mejor; o visto de otra forma, se enfrenta la disyuntiva de optar por el eterno retorno a la recuperación del paraíso perdido o por la novedad del infinito trayecto de la utopía.

En este conflicto, entre una neofilia que permanentemente impulsa una búsqueda desesperada de cosas nuevas, sobre todo en el mundo de la tecnología, y una neofobia persistente que crea angustia e incertidumbre por las situaciones inesperadas, el hombre se imbuye en la esencia de la exploración constante de la transformación de su entorno y, por ende, de él mismo. Y así, entre las contradicciones existentes entre la neofilia y la neofobia, la sociedad se va  transformando constantemente.

Dichas transformaciones se pueden observar en los modos y medios de producción; en el desarrollo de la ciencia y la tecnología; en las relaciones sociales y las formas de ejercer el poder; en la diversidad de las expresiones ideológicas y culturales; en las formas y medios para comunicarse e informarse; así como en los procesos y relaciones educativas. Todos estos cambios que se van generando de diversas formas y a ritmos diferentes, en cada uno de los ámbitos y procesos de las sociedad contemporáneas son los que permiten y reflejan el desarrollo humano.

Actualmente, inmersos en una sociedad del conocimiento y en un mundo globalizado, el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se convierte en una necesidad humana. Es en este sentido, que la escuela no puede quedar al margen de esta imperiosa demanda; hoy la escuela requiere cumplir nuevas tareas, cada vez más complejas y diversificadas. Asimismo, los profesores como responsables del funcionamiento orgánico de la escuela, necesitan asumir su quehacer acorde a las necesidades del momento y a las exigencias de la sociedad actual, lo que implica que desarrollen nuevas competencias docentes, basadas en el conocimiento y uso adecuado de las TIC.

Actualmente, la gran mayoría de las escuelas de educación básica cuentan con los recursos y herramientas necesarios para ampliar y fortalecer el aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, en muchos casos éstos no se aprovechan de forma eficaz y eficiente, por falta de capacitación de los docentes; quienes dejan de aprovechar las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información y los medios de comunicación para crear ambientes de aprendizaje más atractivos, interesantes, flexibles y participativos para la enseñanza de los distintos campos de formación y asignaturas que conforman el currículo nacional.

Los términos “nativo digital” e “inmigrante digital” acuñados por Marc Prensky, actualmente tienen una gran repercusión en el ámbito educativo, ya que gracias a estas expresiones se plantea el debate sobre las diferencias entre los nativos e inmigrantes digitales y sobre los procesos educativos que es necesario implementar. Ya que si los profesores (Inmigrantes Digitales) realmente desean contactar, comunicarse e interactuar con sus estudiantes (Nativos Digitales), tendrán de buen grado que someterse al cambio. Ha llegado la hora de eliminar temores y objeciones; ha llegado el momento de erradicar el llamado “síndrome de Prensky”, aquel que se refiere al complejo que los adultos y, principalmente, los docentes sienten frente a los avances tecnológicos

En este nuevo escenario el profesor tiene que modificar su rol en el proceso de enseñanza y aprendizaje, convirtiéndose en: un organizador de la interacción entre los alumnos y los objetos de conocimiento; un generador de interrogantes, estimulando permanentemente a los alumnos en la iniciativa y en el aprendizaje activo con creación, comunicación y participación; un guía en los procesos de búsqueda, análisis, selección, interpretación, síntesis y difusión de la información.

Es decir, el docente no se debe limitar únicamente a utilizar las herramientas web 2.0; lo que importa e impacta es que las integre eficaz y eficientemente en su práctica educativa cotidiana. Esta integración lo llevará a cambiar las relaciones convencionales en los entornos educativos, con sus estudiantes y entre estudiantes, facilitando un aprendizaje participativo y colaborativo.

Para desenvolverse exitosamente, los profesores tienen de aprender a comunicarse con sus estudiantes a través de una lengua y de un estilo común. Esto no significa cambiar el significado de lo importante, de lo trascendente;  significa sí, abandonar prácticas obsoletas y reduccionistas, por ejemplo, dejar a un lado el “paso a paso”; de moverse sólo dentro de lo que es conocido, cómodo; de enseñar con base en su forma de aprender, que es también la forma en que los enseñaron a ellos: una enseñanza lenta y dentro de un determinado orden. Hoy el docente tiene que aprender a “ir más rápido”, profundizando más, en paralelo, recibiendo la información de forma ágil e inmediata; de entender que los alumnos se sienten atraídos por multitareas y procesos paralelos: que prefieren los gráficos a los textos; que se inclinan por los accesos al azar desde hipertextos; que funcionan mejor y rinden más cuando trabajan en colaborativo en la red con sus compañeros y, desde luego, con el maestro; que si toman conciencia de que van progresando y que esto les reporta satisfacción y recompensa inmediatas; en síntesis, que prefieren aprender de forma lúdica  a través del uso de las TIC, que a enfrentarse al rigor del trabajo docente tradicional donde sólo tienen un rol pasivo.

e-mail: napo_flores_1963@hotmail.com

http://impulsoinformativo.net/author/napoleon-fm/

http://supervision09escuelassecundarias.blogspot.mx/

 

 

 

3 Comments

  1. Marco Antonio Niño

    marzo 30, 2014 at 12:39 pm

    El conflicto entre neofilia y neofobia parece que sólo nos afecta a los adultos los niños son neofóbicos…

  2. Noé Flores Telles

    abril 19, 2014 at 9:07 pm

    Actualmente seria contradictorio que un profesor no maneje las TICs, ya que no puede estar a la altura de sus alumnos.

  3. Noé Flores Telles

    abril 21, 2014 at 1:50 pm

    Ya no hay marcha atrás, a actualizarnos en tics.

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