La educación integral

By on agosto 18, 2014
  • Postulada en el artículo 3º de la Constitución —la educación que imparta el Estado tendera a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano—, la educación integral por supuesto que incluye la llamada educación emocional.Esta faceta de la educación intenta que las/os niñas/os y las/os jóvenes cuenten con recursos y estrategias para enfrentarse con las inevitables experiencias que la vida nos depara y que siempre nos sorprenden. En voz de Pitágoras, educar es “templar el alma” y no sólo proporcionar conocimientos y habilidades para desarrollar un trabajo

El saber reconocer nuestras emociones, el tener claras las estrategias para vivir y lidiar con ellas es fundamental. Las figuras de las/os cuidadores en los primeros años de vida de una persona son de tan gran importancia que, según diversas investigaciones, el afecto que brindan o la falta del mismo ha demostrado ser directamente proporcional con la capacidad de aprender de las/os recién nacidos/as para desafiar las circunstancias de la vida. En 2004, en el II Congreso Internacional sobre el Cerebro Humano, que se celebró en Roma, ya se relacionó la falta de afecto con el estrés en bebés y el desarrollo futuro de graves problemas cerebrales. En concreto, se asoció con el desarrollo de disfunciones neuronales que en la edad adulta pueden llevar a depresión.

El profesor José Ángel García dice que “los procesos de aprendizaje son extremadamente complejos en razón de ser el resultado de múltiples causas que se articulan en un solo producto. Sin embargo, estas causas son fundamentalmente de dos órdenes: cognitivo y emocional. A pesar de esto, el modelo educativo imperante, en general, tiende a ignorar o minimizar los aspectos emocionales y, en la medida que el educando asciende dentro del mismo, éstos son cada vez menos tomados en cuenta”.

La educación media superior en México está enfrentando el reto. Ya se capacitó a diez mil maestras/os y se redactaron y distribuyeron guías para que cuenten con material y puedan asumir esta tarea, urgente en vista de los múltiples casos de violencia a los que se están enfrentando las/os jóvenes en los planteles, ya sea Conalep, Cecyt, preparatorias.

Trabajar con las emociones no es nada fácil, pues están en juego no sólo las de las/os muchachas/os, sino también las de maestras/os. Las emociones son eventos o fenómenos de carácter biológico y cognitivo, con sentido social. Las hay positivas, acompañadas de sentimientos placenteros y significan que la situación es beneficiosa: la felicidad y el amor; negativas, acompañadas de sentimientos desagradables y se percibe la situación como una amenaza: el miedo, la ansiedad, la ira, la hostilidad, la tristeza, el asco; o neutras como la esperanza y la sorpresa.

Importante saber reconocerlas y, como siempre, la palabra es la mejor forma de hacerlo. Ponerle palabras a lo que sentimos ayuda a clarificar los pensamientos. Escuchar esas palabras es la otra parte de la ecuación en una educación que pretenda educar ciudadanas/os y no sólo excelentes trabajadoras/es.

La SEP impulsará cinco estrategias para favorecer el desarrollo de habilidades socioemocionales en estudiantes de nivel medio superior de todo el país, con el objetivo de mejorar el ambiente escolar; promover esquemas sanos de convivencia; empoderar a las/os adolescentes para tomar decisiones asertivas; contribuir a reducir la desigualdad social y dotar a la juventud de competencias valoradas en el mercado laboral.

Clara Scherer *Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género
clarasch18@hotmail.com

Fuente: Excélsior
Foto: Cuartoscuro

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