El poema “A Chiautla de Tapia”

By on noviembre 25, 2015

Sobre el Tiempo

Algún día, se disiparán las dudas y nunca más habrá espacios silentes. El viento traerá estrofas sonoras, repicarán las campanas, en el templo, faro de espejos, rosa de los vientos, de tu pueblo santo: ¡Chiautla!

 Y en el paisaje granítico, tan férreo como tú carácter, como tu voluntad y tus huesos, crecerán árboles sabinos, eternos ancianos, de raíces inquebrantables, manantiales de savia y agua.

 Y el paisaje se moldeara de tus sueños y de tus luminosas quimeras; único ser mío, creador de mis mitos y de mis palabras.

 Y convergerán de nuevo nuestros destinos y sobre nuestras cenizas, algún orador peregrino declamará, nostálgico, versos sobre héroes esforzados, rimas de poetas taciturnos y le dirá alguna elegía a la tierra amada.

Algún día (Padre) retrocederán las manecillas del universo.

Gildardo Cilia López

Por: Gildardo Cilia López

Poema

Debo hacer un alto en el camino en esta narración sobre el “Recorrido histórico de Chiautla: una comunidad ejemplar” y reproducir el poema añorado, el que desde niño escuchaba declamar elocuentemente a mi padre, el profesor Sabino Cilia Flores. Más allá de la métrica, el poema es reconfortante: evoca un pasado heroico, la espiritualidad del paisaje y la nostalgia que genera la ausencia del terruño. El ritmo del poema oscila a favor del recuerdo: “en contra de los años y del ingrato olvido”.

El poema añejo, reafirma el carácter dialéctico del tiempo; porque a partir de su lectura nos enteramos de lo que todavía existe y de lo que ha dejado de existir. Todo se transforma, sí, pero hay que acotar esta verdad que parece irrefutable, porque en oposición al tiempo permanece la espiritualidad y el carácter de los hombres; que es lo que le da destino histórico a los pueblos. Nuestra gente ha sabido adaptarse al medio, pero también ha enfrentado con entereza condiciones y circunstancias adversas, buscando mejores perspectivas de vida. Ese esfuerzo contra la adversidad, ese mejor destino que busca cada quien, es lo que ha forjado y consolidado la existencia de nuestro pueblo amado: Chiautla.

Como lo comenté, la memoria es corta y sin duda, el poema corre el riesgo de perderse en ese proceso natural de la vida, que da origen al tránsito de las generaciones. Sé bien que algunos guardan el poema en su memoria o lo resguardan de diferente forma (muy joven, alguna vez lo vi en un espléndido rotulo en la fachada de la casa de un querido familiar, actualmente derruida), sin que ello garantice su permanencia y sobre todo, su divulgación. Por eso, para salvaguardarlo y promover su difusión, reproduzco en su totalidad el poema en la memoria digital de “Impulso Informativo”.

Quiero añadir que esta publicación, alcanzaría un propósito superlativo, si con ello se enaltece nuestro orgullo de formar parte de esta tierra amada y si se remueve la nostalgia de aquellos que con su trabajo, talento y esfuerzo, le han dado vida a la historia de esta comunidad ejemplar. Tampoco puedo dejar de externar el deseo, de escuchar en alguna ceremonia cívica a alguno de nuestros niños o jóvenes, declamar esta poesía, tal como lo hacían nuestros padres y abuelos. 

Chiautla de Tapía

A Chiautla de Tapía

(Autor anónimo)

De un bravo cura insurgente

honras el recuerdo, Chiautla;

y dando a su nombre gloria,

te nombras Chiautla de Tapia.

 

¡Oh región ardiente y rica

que embelesas las miradas!

hermoso dosel te forman

las majestuosas montañas.

 

Y el Atoyac imponente

que en su cristal te retrata,

con su rumor te saluda

y te riega con sus aguas.

 

Del árbol de Lináloe

ofreces la esencia grata,

que se estiman en los mercados

de las naciones extrañas.

 

Ostentas hermosas huertas

donde frutas mil regalas,

y olorosos cafetales,

y extensos campos de caña.

 

Más para mi fiel recuerdo

mayores encantos guardas,

en ti, se meció mi cuna

y pasé mi dulce infancia.

 

En ti de mi hogar paterno

vi la bienhechora llama,

que ni el soplo de los años

ni el ingrato olvido apagan.

 

Vuela, pensamiento, vuela

de mis recuerdos en alas,

a mi Chiautla llega, envuelto

en sus brisas perfumadas,

y llévale, como prenda

de ternura sacrosanta,

con mi cariño de hijo,

¡este saludo del alma!

 

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Algunos Comentarios

El poema se reprodujo textualmente, tal como lo remitió a mi hermano Francisco, el Ingeniero Abel Domínguez Ruiz, autor de un bellísimo huapango, que se ha convertido en la canción más emblemática de Chiautla de Tapia.

La copia del poema que recibí de mi hermano, no cuenta con el nombre del autor, ni con la fecha en la que data la composición del poema; por lo que de contar alguien con información adicional, ésta sería de gran valía.

Con la idea de determinar la antigüedad del poema, con seguridad puedo afirmar que mi padre la declamaba cuando tenía 12 o 13 años de edad, una vez que mi familia retornó a Chiautla, ya que había emigrado a Chietla, por el momento convulso que se vivía en la población y que amenazaba – en lo particular – con poner fin a la vida de mi abuelo. Esto significa que el poema tiene una antigüedad mínima de 90 años.

En la cuarta estrofa se habla del lináloe, el que “ofrece esencia grata” y que se “estima en los mercados de las naciones extrañas”.

Milpa Alta

Para acentuar la veracidad de esta estrofa, me voy a permitir reproducir dos citas históricas. La primera, procede de las Memorias de la Sociedad Científica “Antonio Alzate”, publicadas en su revista de divulgación entre los años 1916 y 1917: “Chiautla, da abundantemente todos los productos de tierra caliente, plantas medicinales y maderas preciosas. Allí…se explota el cascalote, corteza curtiente de clase muy buena. No callaremos el lináloe, que da preciosa esencia…En el Distrito de Chiautla hay alambiques para destilar la preciosa esencia del lináloe…vendiéndose con mucho aprecio al extranjero”[1]. La segunda cita, de diferente fuente, señala lo siguiente:Durante la Segunda Guerra Mundial la extracción del aceite del lináloe representó una importante fuente de ingresos en la región de la mixteca, México fue una de las principales fuentes de derivados del linalol que se emplea en la perfumería fina. Hacia 1945 se llegaron a exportar más de 88 toneladas de aceite de lináloe que se producía en un área que abarcaba a Chiautla y Huehuetlán (Pue), Chaucingo (Gro) y Huautla (Mor), en el alto Balsas (Guenter, 1950)”2.

Sé que actualmente se quiere reactivar la industria del Lináloe mediante un proyecto de desarrollo sustentable en Chiautla y otros pueblos de la Mixteca, de Guerrero y Morelos; no queda más que expresar nuestro mejor deseo de éxito a este proyecto, que sin duda beneficiará a nuestras comunidades.

Lináloe

  • Llama la atención la quinta estrofa, en la que se hace referencia a “olorosos cafetales”, quien conoce Chiautla sabe que actualmente éstos son inexistentes; ello salvo que esté equivocado en mi apreciación.

Aun cuando parece imposible, esto no era así al finalizar el siglo XIX y hasta la segunda década del siglo XX. Vuelvo a una cita de las Memorias de la Sociedad Científica “Antonio Alzate”, que más bien hace referencia a la jurisdicción de Chiautla y no a la población: “El Distrito se halla regado por el Atoyac y varios de los afluentes de este río. Sus producciones agrícolas son abundantes en extremo, pudiendo citarse el maíz, el arroz, el chile, el ajonjolí, el café, la caña de azúcar… Sus frutales son riquísimos, sobresaliendo la sandía y el melón.

Adicionalmente, se cuenta con una estadística, que señala textualmente que en 1889, Chiautla produjo “1,610.863” kilogramos de café; cifra que en efecto es insignificante y poco comparable, por ejemplo, con la de Teziutlán “182,317.200” kilogramos3. Lo anterior, le da un gran crédito al poema, además de reafirmar su antigüedad mayor a los 90 años y lleva a la hipótesis de que algunas quintas o huertas contaban con plantíos de café para atender la demanda de algunos pobladores y sobre todo, de los arrieros (algunos más adictos al café que al chocolate) que arribaban a Chiautla como un punto de enlace, para trasladarse al Centro de México, a los pueblos de la Mixteca y Oaxaca o hacia el Golfo de México.

cañaveral

  • En esa misma quinta estrofa se habla de “extensos campos de caña”, lo cual hace referencia a los sembradíos existentes en el Distrito de Chiautla, entre el pueblo de Huehuetlán y los pueblos del Sur de Morelos, cuya producción data desde el siglo XVII.
  • Las últimas tres estrofas inspiran melancolía y nostalgia y concluye admirativamente, dándole a la tierra amada: Chiautla: ¡un saludo del alma!

[1] Memorias y revista de la Sociedad Científica Antonio Alzate, Tomo 36 (1916-1917). (Documento en Internet).

2 Cita tomada del Informe final del Proyecto BS001 Taxonomía y prospección del hábitat de las poblaciones de Bursera sect. Bullockia con especial énfasis en las especies afines al ‘linaloe’, B. aloexylon (Schiede ex Schlecht.) (Documento en Internet)

3 Gabriel Gómez. “El beneficio del café”. Oficina de la Secretaría de Fomento, México, 1894.

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