La SEP-Puebla pagó sin justificar 12.5 millones a una seudo empresa

By on octubre 9, 2017
rateros
  • Existen pruebas de que podrían ser 32.5 millones la cifra real del dispendio
  • Docentes, estudiantes de bachillerato y participantes del programa de diferentes regiones del estado –quienes prefirieron el anonimato- confirmaron que los cursos nunca se dieron, a algunos sólo se les entregó una guía de estudios para que memorizaran las respuestas, pero en la mayoría de casos fueron los propios maestros y alumnos encargados quienes respondieron la evaluación
Samantha Páez
 ECONSULTA

Sistemas y Tecnología Profesional S.A. de C.V. ofrecería cursos para que los estudiantes lograran aprobar sus estudios de secundaria y obtuvieran su certificado de estudios

La empresa Sistemas y Tecnología Profesional S.A. de C.V. incumplió con el contrato por 12.5 millones de pesos que pactó con la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla para brindar cursos para el programa “Yo sí tengo secundaria”, con el cual el gobierno estatal buscó influir en la medición del Coneval sobre pobreza y rezago social.

En el acuerdo firmado entre la compañía y la dependencia, del cual E-consulta tiene copia, se establece que proveería material de enseñanza con guías de estudios, además daría cursos de reforzamiento y examen para evaluación de competencias de nivel secundaria para el programa ‘Yo sí tengo secundaria’.

Sin embargo docentes, estudiantes de bachillerato y participantes del programa de diferentes regiones del estado –quienes prefirieron el anonimato- confirmaron que los cursos nunca se dieron, a algunos sólo se les entregó una guía de estudios para que memorizaran las respuestas, pero en la mayoría de casos fueron los propios maestros y alumnos encargados quienes respondieron la evaluación.

Para Miguel Calderón Chelius, coordinador de la licenciatura en Ciencias Políticas de la Universidad Iberoamericana de Puebla (UIA), programas como “Yo sí tengo secundaria” serían parte de una “escenografía social”, donde se aparenta un buen nivel educativo aunque en realidad no se esté preparando a las personas.

Empresa incumple contrato

En respuesta a la solicitud de información 00062517, la SEP informó que Sistemas y Tecnología Profesional S.A. de C.V. fue contratada para brindar los servicios que incluye el programa “Yo sí tengo secundaria”, como son el examen de evaluación en línea, el sistema de registro y seguimiento de participantes en el programa, materiales de reforzamiento (guías de estudio) impresas y en formato digital.

Asimismo un programa de asesorías presenciales con planeaciones didácticas, cursos en línea, capacitación a profesores para la impartición de las asesorías, capacitación a aplicadores en el uso del sistema de registro y seguimiento.

También la empresa estuvo a cargo de la plataforma de exámenes en línea, alojamiento de la plataforma y del sistema de seguimiento, así como soporte técnico durante el periodo deaplicación de exámenes.

La dependencia estatal pagó 12 millones 499 mil 870 pesos por los servicios antes mencionados en 2016, aunque el programa entró en vigor en 2015 y en otra solicitud de información (folio 00062217) la Secretaría de Educación sostuvo que durante 2015 se destinaron 20 millones para “Yo sí tengo secundaria”.

Si bien la SEP destinó 32.5 millones para el programa durante 2015 y 2016, no informó si hubo otra empresa que diera los servicios en 2015.

A pesar de que Sistemas y Tecnología Profesional debía dar asesorías presenciales con planeaciones didácticas y cursos en línea, la compañía incumplió con esa parte del contrato, pues cinco docentes y dos participantes del programa distintas regiones dijeron que no hubo tales.

Una de las participantes, quien habita en una comunidad de la Sierra Norte de Puebla, contó que sólo le dieron una guía para que estudiara y se aprendiera las respuestas, pero nunca recibió un curso o asesorías.

En la zona de San Martín Texmelucan una estudiante de bachillerato registró a su madre en el programa “Yo sí tengo secundaria” porque le condicionaron su inscripción del siguiente semestre a que llevara a una persona, para hacer el examen sólo le pidieron sus papeles y que se presentara el día de la evaluación, no recibió la guía ni las asesorías.

En la cláusula décimo cuarta del contrato que firmó la SEP con la empresa se indica que en caso de que el proveedor incumpla con sus obligaciones se aplicará una pena convencional del 0.7% del importe máximo del contrato, lo que representa 874 mil 990 pesos.

Se pidió a la Secretaría de Educación una postura sobre el incumplimiento de la empresa sobre la impartición de los cursos del programa “Yo sí tengo secundaria”, así como si se ejecutó la sanción mencionada en el contrato. La dependencia sólo indicó que hasta el momento no tiene quejas del programa.

Alumnos sí contestaron examen

La estudiante de la zona de San Martín, quien viaja desde una junta auxiliar, narró que en el bachillerato al que acude los obligaron a inscribir a alguien en el “Yo sí tengo secundaria” y por eso llevó a su mamá a que presentara el examen.

“No tomaron cursos ni nada, ese día se aplicó el examen pero hasta mi mamá me dijo que hicieron las cosas mal, porque tú como estudiante te tenías que sentar con esa persona para ayudarle”, dijo la joven.

Ella intentó que su madre contestara sola las preguntas, le explicaba una por una las preguntas y respuestas para que se decidiera, pero en la escuela la presionaron para que las respondiera en lugar de su madre. “Mi mamá pensó que lo iba a hacer ella y ese día nos dijeron: ‘tú hazlo por ella, hazlo tú para que sea más rápido’”.

En enero de este año e-consulta reveló que entre 2015 y 2016 se obligó a estudiantes y docentes de bachillerato en Puebla a contestar el examen del programa “Yo sí tengo secundaria” -dirigido a quienes no hubieran acreditado este nivel educativo- para influir en la medición del Coneval sobre pobreza y rezago social, según consta en el oficio SEP-2.2.3-DBEPA/G/3107/16, que remitió la dirección de Bachilleratos Estatales y Preparatoria Abierta.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer en 2015 que el 43.62 por ciento de los poblanos mayores de 15 años tenían incompletos sus estudios de primaria y secundaria, lo cual coloca a la entidad en el sexto sitio a nivel nacional con mayor porcentaje.

La joven, quien prefirió anonimato porque aún estudia en la institución, contó que muchas personas no hicieron en el examen bajo supervisión del personal escolar, esto debido a que no había computadoras suficientes y por ello se hicieron en un establecimiento con internet.

Al final la mamá de la estudiante se sintió decepcionada con el programa, porque no fue ella quien pasó el examen.

Se retrasa entrega de certificados

De acuerdo con información proporcionada por la SEP, en 2015 se inscribieron 34 mil 464 personas al programa “Yo sí tengo secundaria”, para 2016 fueron 8 mil 306.

A nivel estatal el 88% de los participantes aprobaron el examen durante 2015, para 2016 el porcentaje de aprobados subió a 94. Sin embargo hubo comunidades donde los resultados no fueron tan buenos: en Guadalupe y Huehuetlán el Grande sólo la mitad logró pasar; mientras que en Huaquechula, el 53% de quienes presentaron el examen lo aprobaron.

Los municipios con más participantes aprobados son: Puebla, Tehuacán, Teziutlán y Amozoc, sitios donde se aplicaron más exámenes.

Sin embargo para 2017 sólo habían recibido su certificado 61% de las personas que aprobaron, es decir, que dos de cada cinco de los participantes que aprobaron no han recibido el documento que acredita sus estudios de secundaria.

De tal forma que el objetivo por el cual fue creado el programa, que es “abatir el rezago educativo y de brindar a las personas oportunidades de desarrollo”, no se cumple porque las personas no pueden acceder a un mejor trabajo o seguir estudiando sin el documento oficial.

Ese es el caso de Florencia -cuyo nombre fue modificado para mantener su anonimato-, quien vive en la Sierra Norte de Puebla y en 2016 presentó su examen para acreditar la secundaria. Florencia se dedica a la venta de comida en los portales de la presidencia auxiliar de su comunidad, dos profesores que regularmente comen allí la invitaron a inscribirse en el programa.

“Fui a aplicar mi examen (…) había varios compañeros, unos 15, pero ya pasó un buen de eso y he estado esperando mi certificado y no (llega)”, comentó la mujer de 34 años, a quien sólo le extendieron una constancia por haber participado en el programa educativo.

Florencia no recibió asesorías para presentar el examen, sólo memorizó la guía de estudios que le dieron los profesores que comen en su puesto, con eso obtuvo un puntaje de 92%. Ella quiere seguir estudiando el bachillerato y si se puede la licenciatura en la Universidad del Desarrollo del Estado de Puebla (Unides), pero para eso necesita su certificado de secundaria.

“Me los he encontrado (a los profesores) y les he dicho pero me dicen que están igual, que uno de sus papás hizo el examen y no le han dado su certificado”, sostuvo Florencia.

Educación sólo en apariencia

Cuando se presentó el programa “Yo sí tengo secundaria” el gobierno estatal, entonces encabezado por Rafael Moreno Valle Rosas, hoy aspirante a la candidatura presidencial, se estableció la meta de 60 mil beneficiados para 12 municipios prioritarios: Amozoc, Atlixco, Huauchinango, Izúcar de Matamoros, Puebla, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula, Tecamachalco, Tehuacán, Teziutlán y Xicotepec.

La meta era mover el indicador de rezago social, ya que el Coneval detectó en 2015 que dos de cada cinco poblanos mayores de 15 años no concluyeron la primaria o secundaria.

Cuestionado al respecto, el politólogo de la Ibero Puebla, Miguel Calderón, señaló que si este tipo de acciones se mantienen por varios años sí se pueden mover los indicadores, aunque se vacía de contenido la educación con el reparto masivo de certificados escolares.

“Estamos fingiendo y nos vamos a desmoronar porque en realidad no estamos preparando a las personas”, agregó el académico.

A pesar de que el programa “Yo sí tengo secundaria” podría modificar los indicadores de pobreza, esto sería de forma mínima –de acuerdo con Calderón Chelius- ya que en la medición de la pobreza el indicador que tiene mayor peso es el de ingreso.

El salario promedio en Puebla es de 5 mil 653 pesos al mes, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para agosto de 2017, lo cual lo ubica entre los cinco estados donde se paga peor a los trabajadores.

Asimismo el Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla señaló en su informe “México: país de pobres y no de clases medias” que ese salario es una tercera parte de lo que se necesita para vivir con dignidad, es decir, tener acceso a la alimentación, buena educación, empleo bien pagado y con prestaciones, vivienda y servicios de salud.

Para Calderón Chelius con programas como “Yo sí tengo secundaria” se está fingiendo el acceso a la educación, pero “eso tarde o temprano acaba impactando, porque cuando vengan las inversiones y busquen gente van a encontrar que en realidad no se cuenta con las capacidades necesarias”.

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