¡Soy maestro y no votaré por Meade ni por el PRI!

By on marzo 21, 2018
Meade y Juan Diaz
  • Respaldo total, ¿de qué?, las falacias y las verdades a medias del SNTE

Por: Jaime Navarro Saras

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

By 

Desde mi ingreso a la educación pública como profesor de preescolar, allá por 1982, he sido testigo de múltiples estilos y acciones para presentar y ofrecer al magisterio como un todo, es sabido que el SNTE ha caminado de la mano de los grupos que dirigen el poder en México, principalmente al lado del Ejecutivo y del partido político hegemónico en ese momento.

Por un tiempo el SNTE fue parte del PRI, del PAN, del PVEM, del PANAL y, del PRI nuevamente, han tomado decisiones pragmáticas para que sus dirigentes se mantegan vigentes y gozando de las mieles que da el poder y los poderosos. Hubo una época que tenían sus cuotas y espacios definidos en las cámaras altas y bajas del congreso de la Unión y en los congresos de cada estado, se les entregaban regidurías, presidencias municipales, gubernaturas, direcciones, subsecretarías y, en ciertos momentos la SEP de facto, sobre todo en la época de los sexenios del PAN (Fox y Calderón) cuando el gobierno, (de manera irresponsable) se desentendió de la educación y dejó en manos de Elba Esther Gordillo los destinos y las formas de dirigirla.

He visto cómo se han ido despintando de color ideológico (y moral) muchos profesores allegados al SNTE, que durante un tiempo se adjudicaron la defensa ortodoxa del estatuto y el pragmatismo sindicalista, en ese entonces no soportaban a los reaccionarios (PAN y satélites diversos como el PDM) y menos a los disidentes (PCM, PPS, PSUM, Frente Democrático, PRD y últimamente MORENA), ni derecha confesional ni izquierda comunista (dirían entonces algunos líderes locales que hoy se pintan de lo que perseguían), sólo eran admitidos los del centro progresista (como en un tiempo se definieron los del PRI). Sin embargo, esos que ahora retornan al PRI anduvieron muy campantes por la izquierda, el centro y la derecha según convenía a los intereses del SNTE, y más cuando Elba Esther abrió las puertas y generó espacios para profesores cercanos a las diferentes corrientes de los partidos políticos (me vienen a la memoria nombres como Ángelica Pérez Plazola y Juan Campechano Covarrubias cercanos al PAN y que formaron y forman parte del SNTE en Jalisco y a nivel nacional).
El pasado lunes 19, durante un evento masivo que organizó el PANAL-SNTE en apoyo a José Antonio Meade Kuribreña, actual candidato a la presidencia por la Coalición Todos por México (PRI-PVEM-PANAL), Juan Díaz de la Torre (actual presidente del SNTE) le señaló al candidato que tenía:

El respaldo total de la militancia y de nuestros aliados, mujeres, hombres y trabajadores de la educación de todo el país, que voluntariamente han expresado su decisión de participar y comprometidamente con un proyecto nacional, liberal, democrático y moderno. Estamos dispuestos a hacer los cambios que sean necesarios y que la ciudadanía reclama para consolidar un Estado social, democrático y de derechos que acabe de una vez con la impunidad y corrupción”.

Declaraciones y discursos como éste nos recuerdan los buenos tiempos del SNTE que, sin pensar críticamente las cosas, ponían (antaño) y ponen (el día de hoy) a disposición de un candidato u otro los votos corporativos de poco más de un millón 600 mil trabajadores distribuidos en 250 mil comunidades (a decir de Díaz de la Torre) a cambio de sobrevivir en la selva política; ser favorecidos con el perdón por los abusos cometidos; compartir y hacerse de complicidades y fueros a costa de lo que sea; manejar con flexibilidad las cuotas de los trabajadores sin dar cuenta y con la mayor de las opacidades; tener libertades para recibir recursos de gobierno y autonomía para manejar un partido político a su antojo, entre tantas y tantas cosas que sería cansado enumerar.

cnte
Del día lunes al día de ayer he consultado correos, mensajes y redes sociales como Facebook y Twitter de contactos de la Revista Educ@rnos, la mayoría profesores en servicio, algunos jubilados y que formaron y forman parte del SNTE como agremiados, por el sólo hecho de pagar cuotas obligatorias, en los mensajes de la mayoría se reflejan inconformidades y contradicen la postura de Juan Díaz de la Torre. No están de acuerdo de que este líder jalisciense del pueblo de Santa Gertrudis, en Huejuquilla el Alto (la Cuna Cristera), haya comprometido su voto y menos el del colectivo magisterial que, por lo visto, tiene sus excepciones (muchas diría yo).
Los mensajes que se leen son: ¡Ni madres!, ¡No estoy de acuerdo!, ¡Nunca!, ¡Ni PRI, ni PAN, ni MORENA y menos PANAL!, ¡Yo no voto por el PRI!, ¡El voto es libre y secreto!, además del mensaje incluido en la imagen que acompaña este texto, entre otras cosas que no tiene caso compartir para no dañar sensibilidades y visiones oficialistas francas.
La posición de Juan Diaz de la Torre es una posición que requiere de una mayor responsabilidad en lo que afirma, lo mismo sería si el SNTE y él mismo se inclinaran por cualquier otro partido político. Lo importante aquí, es señalar que sus dichos están respaldados con poca veracidad, sus verdades no son tales y la falacia es la verdad verdadera de lo que afirma, lo cierto es que hay mucho de mentira en sus dichos de que todo el magisterio (que él representa) votará a favor del PRI, José Antonio Meade y la Coalición Todos por México.
Los maestros mexicanos están dolidos contra quienes fraguaron la reforma educativa que vino a lesionarlos laboralmente, partiendo de este hecho, habría que estar mal del cerebro para pensar que los mismos que organizaron tal afrenta contra los trabajadores de la educación tengan la seguridad de recibir el apoyo incondicional de éstos en las urnas y asegurar su permanencia en el poder.
El tema de la reforma educativa será una de las banderas que estarán jugando fuertemente en esta campaña política, de hecho (antes y durante la precampaña), Aurelio Nuño marcó la ruta que seguirá el proyecto que promovió desde su posición como secretario de educación al decir y señalar que, quienes apoyen la reforma educativa están con México y los que no contra el desarrollo del país (o sea, el PRI, su candidato y el gobierno de Peña Nieto).
En el magisterio hay luces y sombras, ni todo es si o ni tampoco no, entre los maestros hay un abanico enorme en las preferencias políticas, los hay de derecha, de izquierda, de centro y todas sus variantes, aquí el problema es que hay demasiada inconformidad de cómo han sido tratados. En los primeros años de la reforma eran equiparados con los peores delincuentes, fueron denostados, desacreditados y, lo peor, despojados de la dignidad y valores que por años la sociedad en general les ha reconocido y eso no se olvida, en este trayecto el SNTE se cruzó de brazos e incluso aplaudió cada acción que el gobierno realizó contra los maestros, incluidos los despidos y la pérdida de derechos.
Veremos entonces, que tan de ciertas son las palabras de Juan Diaz de la Torre al decirle a Meade y al PRI que del magisterio tienen un respaldo total… al tiempo, nos vemos el 1º de julio, sino antes cuando las encuestas den luz verdadera si levanta o no la campaña del PRI y su candidato.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>