Gradúa IBERO Puebla más de 1200 ciudadanos y ciudadanas para el mundo

By on junio 26, 2018

En medio de un ambiente festivo y de algarabía, el Rector de la IBERO Puebla encabezó las ceremonias de graduación de Licenciatura, Posgrado, Educación Continua y las Preparatorias Puebla y Tlaxcala de la Universidad Iberoamericana Puebla.

En sus palabras, el mensaje de Fernández Font fue claro y contundente, señaló que celebrar la conclusión de sus estudios en la Universidad es motivo de gratitud y esperanza. De gratitud, porque Dios los ha acompañado en este tramo de su vida que hoy concluyen. “Hablar de Dios, como sostén en esta aventura, es hablar de sus padres, sus familias, sus maestros y la propia Institución, que los han llevado a buen puerto”.

El camino no fue fácil, hubo fatigas y desvelos para poder lograr la meta que se propusieron en esta etapa de su vida. “Por eso la gratitud; hoy somos testigos de su compromiso y solidaridad para derribar toda clase de obstáculos”, recalcó el Rector de la IBERO Puebla.

Asimismo, enfatizó que también es esperanza, porque hoy están más capacitados para enfrentar los retos y la complejidad del mundo que habitamos. Apuntó que cada uno de los graduados es una esperanza para la sociedad, porque a través de la experiencia de la educación ignaciana tienen la oportunidad para incidir en la realidad desde otros intereses y posibilidades.

“Hoy no podemos afirmar que la educación es la solución a los problemas de México; la tecnología nos ha encaminado en una carrera desenfrenada para introducirnos en la cuarta Revolución Industrial. Lo que se podría celebrar como un triunfo de la ciencia moderna, solo ha traído graves consecuencias para el mundo laboral, hoy lo único que se ha globalizado es la pobreza”.

En ese sentido, Fernando Fernández puntualizó que la Universidad Jesuita de Puebla ha querido que miren la realidad con los ojos de Dios, es decir, con la mirada de los pobres y de su extrema necesidad; de acercarse al otro desde el reverso de la historia, como punto de partida y como aspiración terminal.

“El nuevo grado que hoy alcanzan, no es una ventaja para escalar en el mundo de los beneficiados, es la oportunidad para servir a los demás, es la posibilidad para buscar el bien común, es la apuesta de la formación de la IBERO Puebla para enfrentar la desigualdad del mundo”.

El Padre rector abundó que graduarse en cualquiera de los proyectos que ofrece la IBERO Puebla manifiesta el deseo que tienen por seguir adelante, por luchar contra aquello que ha generado riquezas escandalosas y pobrezas criminales; lo que ha derivado en empleo para unos cuantos y desempleo para grandes mayorías.

En su mensaje, el Sacerdote Jesuita enfatizó que existe una pérdida de valores en donde se mata por nada; se tortura sin el menor sentimiento de dolor y todo como fruto de la voracidad de unos cuantos que son llevados por su deseo de tener, poseer y dominar. “El Proyecto Educativo Común de América Latina de la Compañía de Jesús, nos invita a caer en la cuenta de los valores que hoy es imprescindible vivir, si queremos recuperar la realidad pérdida”.

“Esto es lo que la IBERO espera que realicen todos aquellos que hayan deambulado por sus aulas, queremos rescatar el amor, en un mundo egoísta, la justicia, frente a tantas formas de injusticia y exclusión, la paz por encima de la violencia, la honestidad, frente a la corrupción, la solidaridad, en oposición al individualismo y la competencia, pero sobre todo la contemplación y gratuidad ante al pragmatismo y utilitarismo”.

Finalmente, el Padre Fernando Fernández destacó que la IBERO Puebla quiere tejer en lo profundo de los corazones el carisma ignaciano, su visión del mundo, su concepción del ser humano, su forma de vivir la trascendencia. Pero sobre todo busca revivir su vocación de servicio; el deseo de colaborar para que en nuestra sociedad haya paz y justicia.

“El camino es claro; recorrerlo no es fácil; pero, como siempre, no van solos: Dios y las personas que los rodean los acompañan. Ahora están más equipados para seguir aportando creatividad para la igualdad y la justicia en nuestra sociedad. Que Dios los acompañe para mantener en ustedes el deseo de luchar por algo más noble y mejor que lo trivial de cada día”, subrayó.

Como ya es tradición, la IBERO Puebla reconoció a los alumnos que obtuvieron el Premio de Excelencia en el Examen de Egreso de Licenciatura que otorga el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL). Y en donde se obtuvieron 13 medallas más de las cinco obtenidas el año pasado.

Los alumnos galardonados fueron: Francisco Alarcón Jacinto, Natalia Gómez Calva, Javier Ponce Álvarez, Sandra Isela Bagatella Toxtle de Diseño Gráfico; Laura Karen Bernal Pérez de Nutrición y Ciencias de los Alimentos; Paulina Torres Abdala de Psicología; Jesús López Parra de Derecho; Mariana Gerardo Antonio de Procesos Educativos; Luis Daniel Ávila Morales, Vianney Cruz Serrano y Diego Alexis Rivera Salgado de Administración de Empresas.

Así como Adriana De Regil López, Sofía Lara Galeazzi y Dulce Marisol Bautista Castellanos de Administración Turística y de la Hospitalidad; Ana Karen Lara López de Comercio Internacional; Brenda del Rocío Solís López y Farez Udai Abo Harp Jiménez de Dirección de Recursos Humanos y Abdiel Pino Rivera de Mercadotecnia.

En lo que fue la Graduación de la Generación 2015-2018 de la Prepas IBERO Puebla y Tlaxcala, además del mensaje de Fernando Fernández Font, Mónica Ayala Flores, directora de la Prepa IBERO Puebla dirigió a sus graduados unas palabras en donde destacó que pasar de secundaria a preparatoria quizá les produjo miedo, pero confiaron en ustedes y en nosotros. Aseguró que las enseñanzas de San Ignacio los hicieron valientes y abrazar la esperanza de crecer como personas dentro de una educación que mira y trabaja por los demás.

Ayala Flores afirmó que hoy llegó nuevamente un cambio, nos solo como personas, sino como parte del contexto social y político; por ello los invitó a que antes de sucumbir ante el temor y el desaliento, se abracen a la valentía y la esperanza, puesto que los cambios abren posibilidades infinitas para construir un mundo diferente y eso solo es posible poniendo los conocimientos y habilidades al servicio de la justicia social.

“No se replieguen en su comodidad, arriésguense; no dividan en busca de sus intereses, sumen voluntades para transformar la realidad; hagan del diálogo su forma de vida y sólo confronten sus miedos; tiendan puentes y nunca levanten muros. Siéntanse orgullosos de ser parte de una institución con cimientos de 500 años de vida, cuyos pilares nacieron de la filosofía de San Ignacio de Loyola”.

Por su parte, Pablo Guinsberg Plouganou, director de la Prepa IBERO Tlaxcala agradeció a los padres de familia por confiar la educación de sus hijos a nuestra Institución, comentó que gracias a esa confianza hoy en cada rincón de la prepa, de nuestras mentes y nuestros corazones, queda un recuerdo grabado.

Guinsberg Plouganou, conteniendo la voz, aseguró que ha llegado el momento de soltar las amarras, de reconocer y aplaudir que los niños se hicieron grandes. Recordó a sus alumnos que de la prepa no solamente se llevan un certificado y un promedio, que ante si llevan algo trascendente e insustituible como el conocimiento. “Este les servirá para continuar el camino y realizarse como personas libres, responsables y llegar a ser agentes de transformación”.

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