CHILPANCINGO. Gro. (apro).- Al menos 50 docentes desacataron la orden del gobernador Héctor Astudillo Flores, a través de autoridades educativas, para trasladarse a La Sierra y reanudar labores en el municipio de Heliodoro Castillo, al argumentar falta de certeza y garantías de seguridad para desempeñar su labor en esta zona donde persiste un conflicto armado.

Los inconformes denunciaron presiones, así como el incumplimiento de acuerdos de las autoridades educativas estatales y el hecho de que ningún funcionario se quiere hacer responsable en caso de que suceda una tragedia.

Esta mañana, el gobierno dispuso de dos autobuses particulares para trasladar a 70 docentes de preescolar y primaria a La Sierra, donde fueron suspendidos los servicios educativos y de salud hace dos meses, por la violencia que ha desatado una nueva ola de personas desplazadas por la inseguridad.

Solo unos veinte trabajadores del sector educativo, en su mayoría mujeres, abordaron un autobús y partieron resguardados por ocho policías estatales en dos patrullas oficiales.

Abandonan 92 escuelas de la sierra por inseguridad