Origen y evolución del SETEP, testimonios magisteriales de sus profesoras fundadoras

By on octubre 12, 2018
Edgar Gómez Bonilla

Origen y evolución del SETEP, testimonios magisteriales de sus profesoras fundadoras

Por: Edgar Gómez Bonilla

Facultad de Filosofía y Letra de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

La fundación del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación de Puebla (SETEP) se lleva a cabo el 10 de octubre de 1984, y para la entidad marca una nueva tendencia en la historia del magisterio poblano, porque socialmente representa el inicio de un sindicalismo con dinámica de renovación, que busca un carácter independiente y de compromiso con los anhelos y demandas de la base trabajadora, de la sociedad y de las instituciones del Estado.

La superación y la democracia fueron las vías con las que inicia una nueva etapa para la defensa de los derechos de los trabajadores al servicio de la educación, y en donde destacan la participación de sus fundadoras las profesoras Estela Guadalupe Bonilla Solís y María Alejandra García Nophal.

La profesora Estela Guadalupe Bonilla Solís (E. Bonilla), nació en la ciudad de Puebla, el 7 de julio de 1950, tiene el título de Normal Primaria y Licenciatura en Español, egresada de la Normal Superior. Con 42 años de servicio y siendo maestra de primaria fue elegida como Secretaria General de la sección S122, que comprendía alrededor de 17 escuelas, la base la nombra delegada al congreso en 1984 donde se da la separación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación  (SNTE) sección 51.

La profesora María Alejandra García Nophal (A. García), nació en la ciudad de Puebla el 17 de julio de 1955, es maestra normalista y Licenciada en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y la Normal Benavente.  Trabajó en la escuela Benito Juárez de San Salvador El Seco, en la Carmen Serdán de Puebla, en el Jorge Washington de Puebla y en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH), como maestra de primaria en los turnos matutino y vespertino, fue docente de grupo del Bachillerato Cuauhtémoc, de Tlaxcalalcingo, Cholula, Puebla. Con una docencia en aula de 40 años, fue parte del primer comité del SETEP en 1984, y secretaria general de la S-1-21.

Los testimonios de ambas maestras representan una visión de compromiso con el acto de la enseñanza y el aseguramiento de los liderazgos educativos frente a las realidades cambiantes en las relaciones laborales con los agremiados sindicalizados (véase cuadro 1).

Cuadro 1. Fundadoras del SETEP en Puebla, México.

setep

Al incorporar las herramientas de recopilación de los testimonios para la construcción de los hechos históricos, las citadas maestras en calidad de fundadoras permiten desde su discurso recuperar sus percepciones de viva voz por ser protagonistas del acontecimiento. Las experiencias de vida que proporcionan las maestras fundadoras, evidencian su participación en la enseñanza desde su triple función como: herramienta pedagógica de carácter biográfica y narrativa, caracterización de la formación y desarrollo profesional docente y  el reconocimiento social como testimonio del sindicalismo magisterial, en correspondencia con las tendencias de las teorías educativas contemporáneas que esbozan una serie de reflexiones y aportaciones con respecto a los resultados  que se indican en la Educación.

La pedagogía del testimonio en la institución sindical

La correspondencia que impera entre las experiencias de vida y la dimensión de la educación, representan una simbolización relevante en la pedagogía del testimonio, que propicia la reflexión sobre el desarrollo histórico del sindicalismo en México, especialmente en los procesos de formación de los actores participantes en el suceso educativo, los estudiantes y los profesores­.

En el contexto contemporáneo el SEM al referenciar el sindicalismo magisterial, señala la necesidad de una urgente renovación de su base institucional, con el propósito de responder a las necesidades expresadas por los usuarios que están al servicio de la educación pública, y las funciones que se deben ejercer desde el sindicalismo magisterial. El aseguramiento de la calidad de la Educación y sus repercusiones en la relación laboral van alineados, para ello se deben atender los nuevos escenarios educativos.

Se debe pensar en la correspondencia que existe entre la experiencia y la educación, en las interacciones que derivan de aprendices y educadores, como práctica de comprensión que caracteriza a los escenarios escolares. La pedagogía testimonial parte del relato para representar una serie de significados que propicie la toma de conciencia sobre lo que acontece en el fenómeno educativo. En el marco testimonial el actor educativo, como testigo además de comunicar lo que ha vivido y visto, narra a detalle lo que ha experimentado, porque:

Su mirada no es, como la del espectador imparcial, ni neutral ni indiferente. Es una mirada cargada de experiencia. (…) el testimonio, nos ayuda a reconsiderar la noción de experiencia en el discurso pedagógico. Mientras el espectador mira hacia el exterior haciendo de la experiencia un experimentum, algo por tanto controlado, (…) en el testigo la autoridad está en la experiencia, en el camino recorrido. (…) Y su intento de decir es, precisamente, una experiencia de aprendizaje para quien lee su relato. El espectador aspira a la ejemplaridad de la universalidad, el testigo a la singularidad de su relato. (Bárcena, 2010).

El sindicalismo magisterial tiene una representación social relevante en el caso de México, como organización cuenta con poco más de millón y medio de agremiados, por lo que es considerada en el contexto latinoamericano como una de las instituciones más grandes que funcionan en el territorio latinoamericano.

El testimonio es el punto central de toda transferencia pedagógica, a partir del rescate de la experiencia de vida.  Desde el aspecto educativo resulta que como legado pedagógico sobre el testimonio, los sindicatos de los maestros comunican la herencia educativa, al asumirse como agentes expositores de los fragmentos de vida a través del tiempo.

Si el maestro espera hacer grande la herencia que divulga, debe puntualizar la función a asumir desde la institución sindical para hacer frente a las condicionantes contemporáneas, que es la de proteger tanto los derechos laborales, como la integridad del profesor.

El sindicato debe sobrevivir porque, como los tiempos cambian pueden venir otras circunstancias, desde hace 40 años más o menos supe que la consigna del sistema era eliminar a todos los sindicatos, desaparecerlos y volver a formar estructuras para darles a los extranjeros todo el poder. En el pasado hubo derramamiento de sangre, gente valiosa que ofrendó todo para que pudiera existir el sindicato, con el propósito de frenar el abuso de los grandes poderes. Actualmente se tiene la impresión que quien no se adapta perece. Los tiempos cambian, hay tiempo de callar, de hablar, pero también hay tiempo de proceder y hay tiempo de actuar, la cuestión es intervenir (E. Bonilla, comunicación personal, 13 de abril de 2018)

Al concluir la Revolución Mexicana (1910-1940), comienza la fase de reconstrucción en todos los sentidos con el propósito de moldear la vida contemporánea política a partir del denominado proyecto nacionalista. El gobierno de los grupos de civiles herederos del movimiento armado establecieron después de 1946, que para pacificar y controlar a la ciudadanía, debía operar un proyecto que se asentará en cinco instituciones: la presidencia de la República Mexicana, el ejército, los empresarios, los partidos políticos y los sindicatos.

Cada uno de ellos, contribuyó a delimitar la nueva configuración del contexto contemporáneo mexicano. Los años cincuenta son momento clave de los sindicatos porque en ese marco se funda el SNTE, con el propósito de formalizar los derechos laborales de los profesores que laboraban en las primarias y secundarias.  Con la fundación del sindicato el 26 de diciembre de 1943 el gremio magisterial, se concibe como una asociación permanente de profesores para ejercer la actividad de la enseñanza, que concretan la mejora tanto de sus intereses profesionales, como condiciones de vida (SNTE, 2018).

Luis Chávez Orozco

Profr. Prof. Luis Chávez Orozco

Primer líder del SNTE (1943)

La participación de los profesores sindicalizados hacia los años  cincuenta buscaron como esencia de responsabilidad social, comprometer al estado mexicano para modificar los escenarios de desigualdad en los que operaba la educación mexicana, entre sus idearios emerge el principio del bienestar social de los maestros, luego de que en la década de los cuarenta sus derechos se vieron amenazados, además de la baja inversión que se otorgó hacia los diversos espacios educativos (Benavides, 1992, p. 59)

Jesús Robles Martínez

El SNTE desde sus primeros años señala que su base institucional es organizar un sistema del sindicalismo que maximice su potencial como elemento constructivo de la sociedad. Con el paso del tiempo el principio se estanca cuando los líderes optan por controlar al organismo a perpetuidad, buscando la reelección o modificando los estatutos sindicales, primero con el profesor Carlos Jonguitud Barrios (1974-1989) y después con la profesora Elba Esther Gordillo (1989-2013). Los ejercicios de ambas dirigencias del SNTE si se suman dan como resultado poco más de 39 años de control gremial, de los 74 años que a la fecha lleva funcionamiento el organismo magisterial (véase cuadro 2).Captura de pantalla 2018-10-12 a la(s) 14.33.13

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Carlos Olmos Sánchez

Carlos Jonguitud

En el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), se da fin a las dirigencias sindicales, el mensaje se recibe cuando la profesora Elba Esther Gordillo, el 26 de febrero de 2013, es detenida por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita. Todo ello, en el marco de una Reforma Educativa que inició en el 2013 y que justifica la eliminación del fuero con el que había contado el organismo sindical y sus respectivos líderes sindicales, para dar paso a una supuesta nueva era de la educación, los encargados de ejercer el actual gobierno afirmaron que la educación se encontraba secuestrada y era rehén de los líderes sindicales, tal parece  que la dinámica del presente sexenio es propiciar en la Educación, la cultura de las sociedades silenciadas, al propiciar que se asuma:

Un modelo de sociedad monocultural, y por lo tanto, reducen al silencio todas las demás realidades; puede que en algunos momentos se hable de los otros, pero para acallarlos, no dejándoles hablar, y siempre representándolos según el imaginario del grupo hegemónico en la sociedad (Torres, 2012, p. 225).

El movimiento magisterial en México se estructura y fortalece con los gobiernos federales que responden a las estrategias de desarrollo, emanados del modelo benefactor entre 1946 y 1982. Los gobiernos de Miguel Alemán Valdés (1946-1952), Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958), Adolfo López Mateos (1958-1964), Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) y José López Portillo (1976-1982), permitieron al SNTE mantener su capacidad de relacionarse con las estructuras del poder, mediante la concertación como procedimiento de negociación para mejorar las condiciones de vida de sus agremiados.

Los profesores afiliados al sindicato recibe varios beneficios que el Estado concede, a cambio del respaldo electoral, vínculo que funciona mientras el Partido Revolucionario Institucional (PRI) mantiene el poder con base nacionalista herencia de la Revolución Mexicana y que le garantizó el respaldo social hasta el año 2000. Sin embargo, la trayectoria del sindicato se modifica cuando el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), opta por asumir la corriente económica neoliberal, con lo que inicia una época donde a ningún sector social se le permite asumir determinada autonomía, que lleve a tomar acciones que generen conflictos o que alteren la armonía social que el gobierno salinista necesita para asegurar el desarrollo del ejercicio de poder sexenal.

Este escenario requiere de un cambio en las dirigencias sindicales, porque los líderes toman decisiones al amparo de las políticas públicas, dejando de lado al mismo gobierno. Por ello, el estado salinista, retira a Carlos Jonguitud Barrios, e instala una nueva dirigencia que disminuye el poder gremial porque al imponer el fuero de la presidencia se tiene el control del sindicato más importante de México (Vázquez, 2011, p. 357).

La dirigencia del SNTE, el 23 de abril de 1989 nombra a Elba Esther Gordillo Morales como la nueva líder. El 19 de mayo de 1992 en el periodo de Salinas de Gortari, el sindicato firma con el Gobierno el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB). Acuerdo que le permite a Gordillo consolidarse con su gremio al alcanzar mejores condiciones laborales y salariales, a partir de entonces con afectos y desafectos esta dirigencia se sostiene y crece en el marco de los gobiernos priistas con incrementos salariales del 63% y 37% de incremento en las prestaciones, lo que permite aumentos sustanciales en el número de agremiados a nivel nacional (Gobierno Federal, 1992).

Elba Esther Gordillo

La parte que hace útil la existencia del sindicato magisterial, fue su labor en las estrategias de movilización en los procesos electorales, la capacidad de defender o participar en la modificación de las voluntades de un gran número de electores, es lo que le otorga al SNTE su relevancia en el escenario político, generando así las conquistas laborales.

El respaldo al proyecto nacionalista fortalece al sindicato, pero al agotarse el modelo político, comienza un proceso de adaptación de la dirigencia sindical a las formas de control del PRI que durante 71 años mantuvo el poder. En el año 2000 el partido oficial pierde su hegemonía y se transita por un gobierno de derecha que durante décadas había buscado llegar a gobernar. Así el SNTE antes leal a los principios nacionalistas y liberales del priismo, empieza a extender sus redes hacia el gobierno del Partido Acción Nacional (PAN), el cual aprovecha el descontento social generado por el desgaste que el PRI acumula a lo largo de su periodo de dominio. Elba Esther Gordillo concreta así la fuerza del gremio docente del año 2000 al 2012, que culmina con la llegada del gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018).

El 28 de febrero del 2013, Juan Díaz de la Torre se nombra como nuevo líder sindical,  y desde el primer día se adhiere totalmente al Gobierno Federal de Peña Nieto, generando en menos de cinco años la pérdida automática de los derechos laborales, que se logran décadas atrás. Como resultado de los ajustes laborales en materia educativa, en el presente sexenio aparecen una serie de deterioros en términos de promoción de la sindicalización y la negociación colectiva en situaciones donde los trabajadores de la educación deben enfrentar comportamientos adversos con respecto al respeto de sus garantías gremiales.

El dispositivo más drástico ocurre con la Reforma Educativa el 25 de febrero de 2013, al decretar la incorporación de la evaluación del desempeño docente, como elemento base para asegurar la permanencia, al aprobar los exámenes didácticos y de conocimientos. De no conseguir la aprobación y llegar a la tercera oportunidad se instituye el retiro del trabajo en las aulas, pasando así a otro espacio para ejercer actividades de gestión, con la consiguiente disminución del sueldo hasta de un 70%, porque se cambia del estatus docente al administrativo. Finalmente le dejan al profesor la decisión de mantenerse o retirarse voluntariamente del sistema educativo.

Juan Díaz y Peña Nieto

Los principios base del sindicalismo magisterial en los últimos cinco años, se han extraviado, porque la gestión sindical y la atención a las condiciones laborales de los agremiados están al servicio del gobierno federal, descuidando así la función social de la docencia. Impera el poco reconocimiento de la población hacia la labor docente, consecuencia de lo que ocurre en los últimos 50 años, al convertir al sindicato magisterial en un artífice clientelista del Estado, por buscar permanentemente los privilegios a cambio de apoyos políticos que al final se imponen sobre los principios académicos, por pensar en beneficiar únicamente al partido político que tiene en su momento el control gubernamental

Hacia la tercera década del Siglo XXI, el papel social que debe representar el organismo sindical, señala una urgente recuperación de los requerimientos profesionales académicos y también laborales de los maestros mexicanos, por lo que se deben finiquitar las prácticas clientelistas sustentadas en los privilegios y de apoyo al gobierno en turno. Es necesario generar acciones de transformación en los sindicatos de docentes, al delimitar un nuevo perfil de las organizaciones; propiciar la evolución de los temas presentes en el discurso sindical; la transformación laboral-profesional docente con respecto a la actuación y participación social frente a la implementación de las reformas educativas.

Una historia que se escribe día a día: el SETEP

En el Estado de Puebla, hacia la década de los ochenta del Siglo XX, se presenta un suceso como contraparte de los momentos de disminución o pérdida de los derechos laborales. El 10 de octubre de 1984, en el SNTE sección 51, se exterioriza un cisma entre los diferentes grupos de profesores agremiados, quienes evidencian el clima de malestar y desconfianza que impera al interior de la organización sindical, producto de la aprobación discreta de una serie de acciones que parecen favorecer más a las autoridades gubernamentales, que a los mismos actores educativos.  Relacionado con esta situación también se encuentra la ausencia de proyectos para educar a los estudiantes poblanos. La situación detonante fue cuando desde la dirigencia nacional del SNTE, a Felipe Guerrero Ríos, líder de la sección 51 no se le permite imponer como su sucesor a Roberto Juan López Torres, motivo por el que se asumen como disidentes abandonando el SNTE para crear el SETEP.  La Profra. Estela Guadalupe Bonilla Solís, testigo del acontecimiento expresa:

Se nos comentó que el SNTE quería imponer líderes desde la base nacional, y yo estaba de parte de los líderes poblanos porque  pensábamos que eran los representantes idóneos. Para comenzar esta contienda los comisionados del comité ejecutivo del sindicato, vinieron y quisieron imponer, no lo permitimos, se hizo entonces la  asamblea…. Yo fui delegada, nos trasladamos aquí al sindicato en la noche, del 10 de octubre de 1984, entre las 9  y 10 de la noche, y ante esa situación decidimos independizarnos del SNTE y hacer un sindicato independiente cuyas siglas fueron SETEP (E. Bonilla, comunicación personal, 13 de abril de 2018)

El SETEP se convierte en 1984 en una opción para los profesores agremiados de la sección 51 del SNTE. La organización gremial es fundada por Roberto Juan López Torres, Felipe Guerrero Ríos, Jesús Sarabia Ordóñez e Isaac Flores Molina. De todos ellos, Felipe Guerrero Ríos y Jesús Sarabia Ordóñez se regresan al SNTE en 1986. Por su parte, Isaac Flores Molina, derivado de sus diferencias con López Torres funda el 6 de mayo de 1990 una organización gremial alterna, el  Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación de Puebla Democrático Independiente (SETEPI).

Felipe Guerrero Ríos

Roberto Juan López Torres

A partir de 1990 y hasta el 2006, Roberto Juan López es el líder del SETEP cuando cede el espacio a Lucia Jovita Pérez López. Hacia el año 2009 inicia una época por recuperar la condición democrática del gremio magisterial que se concreta con Armando García Avendaño, quien el 7 de junio 2010 consigue el reconocimiento y registro legal del sindicato (toma de nota) por parte del Gobierno del Estado de Puebla, fueron sus sucesores Aubdón Calderón Jiménez y Eucario Pompeyo Lucero Cariño (véase cuadro 3). 

SNTE- SETEP

La falta de atención a una serie de problemáticas que imperan en los procesos educativos, hicieron que el SNTE en su sección estatal se fraccionaria, para dar paso al surgimiento del SETEP, con el propósito de recuperar los principios de democracia y responsabilidad sindical para procurar la formación de maestros con prácticas profesionalizantes e incidencia en la formación de la niñez y juventud poblana. Tal situación fue consecuencia de que el SNTE 51, opta por dejar de ser un frente de posiciones combativas en la defensa de los derechos laborales, para constituirse en una organización monopólica de la representación docente, al presentar fuertes relaciones con el mismo Estado, la situación de co-gobierno educativo imperante en esa época finalmente señala su imposibilidad.

Jovita Pérez López

Un sindicato más asociado a sus posiciones de alta ideologización que pone en la mesa de discusión el tema salarial, las condiciones laborales en general, y la defensa de la educación pública, son los estándares básicos que los profesores setepistas recuperan como su estandarte. Con la fundación del sindicato poblano queda expuesta la división del gremio docente, y el descontento frente al desatinado manejo de los recursos por parte de los líderes del SNTE. El SETEP, se crea y opta por la línea de independencia, sobre todo en la tarea de resguardar los principios de corte laboral, por lo menos en el discurso buscan beneficiar al magisterio.

Armando García

Al principio fue difícil, porque no éramos institucionales, estábamos fuera de la cuestión del SNTE, fue abrir, empezar a abrir puertas a la fuerza, fue hacernos valer, fue la contienda de la gente que estaba en el SNTE y el SETEP en las escuelas. Fue el batallar porque, ellos querían imponer a sus autoridades y a sus directores, supervisores y nosotros también. Obviamente, nuestro lema fue la superación educativa y la democracia sindical, con base en ello trabajamos arduamente, tratando de lograr este propósito (…) era una conciencia de justicia, de mejora, de creer y considerar que unidos, íbamos a lograr cosas benéficas para el magisterio, de hacernos respetar, reconocer y valer ante la gente. Había movimientos de maestros que trabajaba muy lejos y que querían estar en la ciudad o al revés. Entonces se querían lograr avances con base en los derechos y la antigüedad, el nivel de educación o preparación. Se buscaba quitar todas las anomalías, deshonestidades y la corrupción (E. Bonilla, comunicación personal, 13 de abril de 2018).

Aubdón Jiménez Calderón

Con la fundación del SETEP, se elabora una agenda para la atención urgente de las necesidades de los profesores que se concentra en la reducción de las diferencias educativas para propiciar la homogeneidad e igualdad docente como valores centrales; la rejustificación del escalafón que el Estado comprende como erróneo y que los dirigentes del magisterio defienden como su máxima conquista histórica.

Los integrantes del SETEP en sus planteamientos de creación establecen la prioridad de ejecutar nuevos mecanismos para incidir en las decisiones político-educativas. Esto fue, asumirse como un sindicato asociado a sus posiciones de alta ideologización como: el tema salarial, las condiciones laborales en general, y la defensa de la educación pública.

 Eucario Lucero Cariño

Nuevo perfil de las organizaciones docentes

En el contexto educativo mexicano diversas organizaciones se interesan por ser partícipes en la defensa de los derechos de los trabajadores de la educación dando así la pauta para la formación de sindicatos magisteriales. El SETEP parte de estos principios y los asume en la siguiente frase que registra la filosofía que le da sentido a la organización “Por la superación educativa y la democracia sindical”. Ideario que se concreta en los estatutos de la declaración de principios del sindicato estatal en la fracción IV, donde se establecen como bases de la fundación:

Nacemos ante el imperativo de defender los más legítimos intereses que aseguren nuestra subsistencia con dignidad política, económica, social y profesional, quienes de alguna manera servimos a la educación en el Estado, agrupando en el seno de éste Sindicato, a todos los que con tareas comunes pensemos distinto en los  diferentes estratos de la filosofía social, política o religiosa, pero con los mismos derechos y obligaciones que  ésta agrupación implica, exigiendo de todos el acatamiento de las mayorías y las determinaciones estatutarias de los órganos  de gobierno legítimos(setep, 2014)

Testimoniar es una función pedagógica necesaria que se debe compartir a todas las generaciones de estudiantes, además de cumplir responsablemente con la valiosa labor social de informar a los demás de lo que está registrado en la memoria y que puede servir como: “condición esencial para restablecer la justicia […] La memoria tiene una función redentora. La experiencia vivida.”(Traverso, 2001, 192).

Aunque la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo de los maestros poblanos sigue en poder del SNTE, el registro con que cuenta el SETEP le permite tener capacidad de negociación con el Gobierno del Estado de Puebla, situación que afecta a los intereses del SNTE con todo y que en su momento fue Elba Esther Gordillo Morales, quien irónicamente  impulsó la creación  de la organización del sindicato poblano. Así se señala en el testimonio educativo de la Profra. María Alejandra García Nophal cuando en 1984, concluye la gestión de Felipe Guerrero Ríos como secretario general del SNTE sección 51 para dejar como su sucesor a Roberto Juan López Torres, pero al entonces dirigente nacional de la agrupación, Jonguitud Barrios, se opuso a su llegada.

En el nacimiento del SETEP, imperaron una serie de intereses, los verdaderos fundadores son Jesús Sarabia Ordoñez y Elba Esther Gordillo, porque les convenía políticamente ya que estaban en contra de Carlos Jonguitud, por todos los años de control al aferrarse a mantener el poder con su agrupación política “Vanguardia Revolucionaria”. Elba Esther Gordillo desde la dirigencia nacional y como secretaría de finanzas, apoyó económicamente desde 1983 a todas las agrupaciones estatales y a todas las coordinadoras federales, que para el caso de Puebla, la representaba la Sección 23, para las delegaciones estatales la única opción era crear los sindicatos estatales. Así Sarabia teniendo la encomienda nacional convoca y empieza a trabajar en la división y no se dice nada hasta que se concreta, las visitas con Gordillo eran en la madrugada en la ciudad de México…. Sarabia, finalmente abandonó a los opositores para convertirse en vocal ejecutivo del FOVISSSTE y, en varias ocasiones, ser parte del Comité Ejecutivo Nacional (A. García Nophal, comunicación personal, 12 de abril de 2018)

La historia registra que en el cambio de dirigente sindical estatal  Felipe Guerrero y Jesús Sarabia se molestan tanto que deciden la separación del SNTE, al argumentar la falta de democracia en la organización. Ésa es una verdad a medias, ya que en realidad el entonces gobernador de Puebla, Guillermo Jiménez Morales, en su intención de  ganar notoriedad para llegar al gabinete del gobierno federal, y para conseguir ese objetivo, arropa el proyecto que años atrás había diseñado Jesús Reyes Heroles –en su calidad de titular de la SEP federal– de dividir al sindicato magisterial; que en realidad lleva al surgimiento del SETEP.

Otra persona que ayuda en el nacimiento de la agrupación disidente fue Elba Esther Gordillo, cuando todavía no era dirigente del magisterio nacional y dentro del SNTE tenía bajo su mando a grupos de presión que servían de contrapeso al poder de Carlos Jonguitud Barrios. La intención era agrupar a todos los profesores de distintas corrientes para presionar al tricolor.

Transformación laboral y profesional de las organizaciones docentes

La concentración de iniciativas en el ámbito legislativo es la percepción que gran parte de la política de estado ha formalizado a través de un conjunto de leyes desde el 2013. Por ello, la participación de los gremios magisteriales con respecto a la respuesta a sus necesidades económicas, financieras y administrativas son aspectos clave que se deben tomar en cuenta, porque desde la vida sindical es trascendente contar con información estratégica sustentada en la reducción de los índices de fracaso escolar en la escuela básica y la atención de las escuelas en contextos de funcionamiento crítico. La clásica situación de relación entre gobierno y educación parece cada vez menos viable, se requieren financiamientos diferenciados, incentivos salariales, mayor autonomía de las escuelas y las jurisdicciones; y un aumento en la participación con la sociedad civil.

Garantizar la puesta en marcha y el buen funcionamiento del sistema educativo, como indicador de garantía de la calidad educativa, en la actualidad debe ser tarea prioritaria del Sindicato de trabajadores de la educación. Se debe asegurar la satisfacción laboral asociada al aumento del salario, el reconocimiento de la labor docente y la protección de los derechos magisteriales.

Se deben encontrar los mecanismos y condiciones para posibilitar líneas concretas de concertación entre el gremialismo docente y el Estado, porque a la fecha es escasa, desde los sindicatos magisteriales es necesario proporcionar la apertura de espacios en la toma de decisiones y la participación activa del maestro desde su rol como actor pedagógico pero también político.

Actuación y participación social frente a las reformas educativas

Los sindicatos magisteriales en México, han disminuido sus funciones de defensa de los derechos laborales, contando con un escaso reconocimiento por parte de sus agremiados. La reforma educativa de 2013, se comprende como contrarreforma porque modifica una serie de derechos de los docentes y se evidencian más los intereses por hacer cambios laborales y administrativos que educativos. El sector docente hace un balance de lo que acontece en los últimos cinco años, y afirman que se trata de una reforma pobre, porque basa la mejora de la educación sólo en la evaluación docente. El gobierno de Peña Nieto no ofrece una perspectiva de cómo se logra una buena educación, sólo se identifica que la “calidad, educativa”, es sinónimo de medición estandarizada basada en exámenes.

La Reforma educativa de 2013 es corta para México, porque se requieren cambios de raíz para transformar la calidad de la enseñanza, se deben atender los rezagos educativos, invirtiendo en recursos económicos, materiales y humanos. Es tarea del sindicalismo magisterial vigilar la protección de los derechos laborales, como exponer las repercusiones que en el acto educativo se han activado y que hacen peligrar la formación integral de los estudiantes.

Sentimos nosotros que el poder del magisterio radica en que abramos los ojos, en que concienticemos a la gente, como maestros que tenemos, en mis tiempos eran 50, 60, 80 alumnos a los que nosotros queríamos dar clases de justicia, de igualdad, de valores, porque siempre ha habido esa diferencia, entre grandes riquezas y extraordinarias pobrezas. Entonces como factor de concientización los maestros somos muy peligrosos y considero que la democracia es su actuante en ese momento, lo que el sindicato debe atender, además de defender a los maestro hay que trascender en lo que es verdaderamente importante, educar con justicia.  Entonces ha sido una lucha y una pugna eterna entre el sistema que quizás le conviene tener gente poco preparada, entre la base, entre los niños, entre todo. Se han dado tantas reformas educativas desde que ingresé al magisterio, a cada rato hay reformas educativas y no veo cambios (E. Bonilla, comunicación personal, 13 de abril de 2018)

 La reforma del 2013 finalmente no modifica el escenario de los 32 millones de mexicano que se encuentra en rezago educativo, donde 5.4 millones son analfabetas; 10.2 millones no tienen la primaria, 16.4 millones se identifican sin los estudios de secundaria (Inegi, 2015). Además las estadísticas por trayectoria de estudio señalan que de cada 100 alumnos que ingresan a primaria, 50 terminan bachillerato, 21 egresan de universidad y 13 se titulan.

La reforma es quizá pensar en una mejor opción para nuestro México, tomando ideas relevantes y perfectas del mundo, adaptándolo a toda la población que tiene tantas facetas, tantas formas, los pueblos, las ciudades, los idiomas, el lenguaje, las costumbres de toda la Repúblicas. Si, considero que hay acciones en donde el gobierno ejecuta para controlar al magisterio sobre lo que debe y no debe enseñar, no sé si sea con la mejor o peor intención pero sí, si no lo haces entonces la actual reforma dice que te vas. A pesar de no tener los mejores sueldos el maestro sigue yendo, sigue siendo un héroe, (…) sigue siendo un gran personaje y creo que la juventud actual si se concientiza y tiene esos valores; todavía se logrará mucho. A pesar de todos los contratiempos el magisterio sigue siendo concientizador de las masas (A. García Nophal, comunicación personal, 12 de abril de 2018).

Como retos sindicales para los próximos años, se encuentra la modificación a la Ley General del Servicio Profesional Docente, solicitando al Estado que se garanticen las alternativas de mejora que se buscan desde las prácticas educativas, así como, el respeto y las acciones de responsabilidad frente a los mecanismos de ingreso y reconocimiento del servicio. Sobra decir que el sindicato que agrupa a los docentes, está obligado a plantear al Estado el retiro de la ley que señala la permanencia en el servicio docente y desde donde el gobierno federal de Peña Nieto fue estratégico al condicionar la permanencia de los maestros en el aula con respecto a los resultados que arroja el proceso de evaluación como se señala en el artículo 73.

Para establecer el Servicio Profesional docente en términos del artículo 3º. de esta Constitución; establecer, organizar y sostener en toda la República escuelas(…) y demás institutos concernientes a la cultura general de los habitantes de la nación y legislar en todo lo que se refiere a dichas instituciones (…) para dictar las leyes encaminadas a distribuir convenientemente entre la Federación, los Estados y los Municipios el ejercicio de la función educativa y las aportaciones económicas correspondientes a ese servicio público, buscando unificar y coordinar la educación en toda la República, y para asegurar el cumplimiento de los fines de la educación (gobierno federal, 2013).

Consideraciones finales

La relación testimonial en la educación, se orienta a recuperar las experiencias vividas, como acción de humanización. El testigo educativo, en este caso, las profesoras participantes en la fundación del SETEP, evidencian la reinstauración en la confianza por las funciones que la sociedad ejerce en un tiempo y en un espacio específico. La pedagogía testimonial ayuda a reaprender sobre los aspectos que la humanidad ejerce a lo largo del tiempo, del testimonio educativo derivan los principios éticos y los valores de los actores educativos. En el caso de los sindicalistas magisteriales se recuperan sus convicciones sobre el compromiso social de educar, y por tanto, se sienten obligados como testigos de la educación a expresar lo que no se ha contado o bien que consideran que se encuentra insuficientemente declarado. Lo que el testigo educativo desde la experiencia sindical comunica, y el otro, el que escucha tendrá que imaginárselo al aperturar:

el relato y hacer que tenga resonancia sensible en él. Sin esta resonancia, se pierde la verdad del testimonio, que no está en el plano de la verdad documental que un historiador necesita encontrar en el relato. De hecho, quien recibe el testimonio a menudo tiene que renunciar a interpretar: solamente recibe una palabra demoledora, se abre a ella. El reto consiste en escuchar sin entender, sin comprender del todo o sin buscar la comprensión inmediatamente. (Bárcena, 2010).

La pedagogía testimonial que recupera las experiencias desde la vida sindical señala que los docentes, tienen que reeducarse para desarrollar con más oportunidad las funciones de enseñanza y aprendizaje en el entorno escolar. Importante es que el profesor incida en sus educados, combinando las dimensiones cognitivas, procedimentales y afectivas, mediante situaciones de aprendizaje formativas, integrales y experienciales. El testimonio en la educación es relevante porque permite recuperar experiencias de vida con la identidad personal de los protagonistas educativos, en el marco de actividades grupales (Monteagudo, 2007). Desde el testimonio en la educación, se puede afirmar que es posible armonizar la teoría educativa con las acciones narrativas, porque desde la recuperación de aspectos autobiográficos, aparecen una serie de herramientas que los testigos comparten como parte de su auténtico accionar en cada uno de los espacios escolares.

El sindicalismo magisterial en la transición del presente siglo tiene que evolucionar, los testimonios de las profesoras Estela Guadalupe Bonilla Solís y María Alejandra García Nophal, son evidencia de la presente afirmación, focalizando su atención tanto en los derechos laborales de los profesores como en la actualización permanente por ser trabajadores de la educación, también se debe incidir en las políticas que delimitan los parámetros formativos de los estudiantes, así como, proyectar la reivindicación magisterial con respecto a su función de educadores de los ciudadanos mexicanos en el contexto social.

Los profesores agremiados a las bases sindicales deben demostrar el respeto institucional y social, al asegurar que se cumple con una enseñanza actualizada, pertinente y de calidad. Se trata de perfilar una interacción sostenida en la formación de los alumnos.

Los estudiantes por ser los beneficiarios inmediatos de la enseñanza, deben alcanzar metas de aprendizaje y para ello, requieren de buenos docentes que el mismo sindicato debe promover, porque los educandos son los mejores testigos del quehacer de los profesores al observar y experimentar cotidianamente su actuación en el aula.

El SEM puede continuar con las tareas de evaluar a los docentes dando un nuevo enfoque y en el que se establezca el diálogo con los organismos sindicales, como tarea prioritaria de los próximos años para el SETEP. Las instituciones pueden lograr que los alumnos evalúen el desempeño de sus profesores de forma objetiva y razonada, porque tiene que ver con una función sustantiva de la escuela –la docencia– y con un compromiso de las instituciones con la sociedad. El sistema educativo debe rendir cuentas a los alumnos y a la sociedad, por las acciones de apoyo público que financian.

Finalmente, el SETEP debe reflexionar que la sociedad es la beneficiada inmediata de una educación de calidad. Socialmente se espera egresados de educación básica, media superior y superior con oportunidades para la vida por ser competentes. Se debe asegurar desde la base sindical que los maestros se capaciten, actualicen y especialicen, porque el empoderamiento del docente en el siglo XXI está en su capacidad para manejar información estratégica.

Bibliografía

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