Confrontando el desastre ambiental con emprendimientos sociales

By on julio 16, 2019
  • Es necesario ser proactivos y poner nuestra fe en nuestro quehacer cotidiano, actuar de manera solidaria y buscando el beneficio común, más allá de la simple satisfacción material inmediata: Héctor Villanueva.
  • De acuerdo con el reporte de la ONU presentado en Nairobi, Kenia, relacionado con el estado del medio ambiente, la vida en nuestra Tierra dejaría de existir en el año 2050.

Bajo esa mirada catastrófica resulta obligatorio preguntarnos ¿qué debemos hacer para evitarlo? la respuesta es sin duda compleja porque implica o debería involucrar a todos los países, de manera particular a los que están dañando más al medio ambiente.

Sin embargo, no podemos escudarnos en dejar de hacer algo porque los gobiernos no acuerdan ni se involucran en acciones que mejoren el medio ambiente, porque seríamos parte del problema y no de la solución. Por lo tanto, se deben llevar a cabo acciones que nos permitan proteger al medio ambiente e intentar que la Tierra no se convierta en inhabitable.

En este sentido, el Dr. Héctor Manuel Villanueva Lendechy, coordinador del Doctorado en Administración, comentó que se ha estudiado el actuar de algunas organizaciones constituidas por mujeres en el ámbito rural en México, quienes protegen su medio ambiente, tal es el caso del Hotel Taselotzin, que se encuentra ubicado en el municipio de Cuetzalan, Puebla.

“Las mujeres emprendedoras tienen una cosmovisión muy empática con su medio ambiente natural y, en consecuencia, llevan a cabo acciones orientadas a la sustentabilidad. Por ejemplo, utilizan jabones orgánicos para lavar la ropa, utilizan trampas de aceite, usan fosas sépticas y separan los residuos sólidos en orgánicos e inorgánicos” destacó el Dr. Villanueva Lendechy.

Siguiendo la línea de organizaciones con sentido emprendedor y comprometido con el medio ambiente, comentó que otra de las empresas es Artemali, la cual fue constituida por 30 mujeres artesanas que tejen diferentes productos con la hoja de pino, es decir, el Ocoxal en Tepatlaxco de Hidalgo, Puebla.

Algunas acciones de sustentabilidad se relacionan con la cantidad de materia prima que recolectan en el bosque, la cual no debe exceder de tres metros cúbicos al año por persona, esto se debe a que el Ocoxal sirve como abono a la tierra y contribuye a la preservación de la flora y fauna del lugar, por lo que recolectar más podría desequilibrar el ecosistema” puntualizó el Coordinador del Doctorado en Administración.

Es importante señalar que las artesanas también han impartido cursos de herbolaria al público en general con base en los saberes tradicionales y realizan faenas de limpieza en el Parque Nacional de la Iztaccíhuatl – Popocatépetl, con la finalidad de que se mantenga el equilibrio en el ecosistema, por lo que han sido reconocidas cada año como protectoras del bosque por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).

Otras empresas han sabido aprovechar las consecuencias del deterioro del cambio climático para emprender un negocio con gran impacto social, tal es el caso de Omar Sánchez Vázquez, dueño de la empresa Blue Green México, quien vio una oportunidad en la invasión de una gran cantidad de sargazo a varias playas del estado de Quintana Roo, la cual ha perjudicado a la actividad turística de esos destinos.

Omar Sánchez ante esta situación, comentó el Dr. Héctor Villanueva, inventó y patentó ladrillos de sargazo, los cuales han demostrado ser muy resistentes, además están hechos con materiales orgánicos y su precio es menor que un ladrillo normal.

“La primera casa que Omar construyó la nombró Angelita, en recuerdo de su difunta madre. Actualmente, ha construido más viviendas y ha recibido varias ofertas de empresas inmobiliarias para producir y comercializar sus ladrillos en grandes cantidades” destacó el Dr. Villanueva.

Con estos escenarios y ejemplos de impacto social y el cuidado de la casa común, se demuestra que emprendimientos cotidianos pueden abonar a la lucha contra el deterioro ambiental, empoderar y generar más ideas para crear una economía más afable con el medio ambiente.

Para la IBERO Puebla, el impacto socioambiental y la innovación enfocada al bien común, son temas primordiales. Por ende, el Doctorado en Administración tiene una línea de investigación denominada ética y responsabilidad social, además de conversatorios y conferencias relacionadas con la gestión ambiental y el desarrollo sostenible.

Para aquellos interesados en conocer más sobre empresas emprendedoras o bien comenzar una propia, a partir del Doctorado en Administración, pueden comunicarse con el Dr. Héctor Manuel Villanueva Lendechy al correo hector.villanueva@iberopuebla.mx; o bien al teléfono: 01 (222) 3723000 extensión 12612.

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