Qué cambia en el cerebro de los niños cuando aprenden a leer

By on junio 30, 2020
Niño leyendo

Guía Infantil

A diferencia de otras habilidades humanas tales como hablar, ver o caminar, la lectura debe ser aprendida y automatizada. La adquisición de esta habilidad parece ser debida a la capacidad que tiene el cerebro de cambiar de forma plástica durante el desarrollo postnatal. Y es aquí en este punto donde nos preguntamos: ¿qué ocurre en el cerebro de los niños cuando aprenden a leer?

Qué ocurre en el cerebro del niño cuando lee

Aprender a leer es una actividad que tiene una gran repercusión en el cerebro de los niños. Hemos reunido algunos de los cambios más destacados que se producen en aspectos de procesamiento visual.

1. Se modifica el área que mira a las palabras
Se ha observado que en las personas que no han aprendido a leer y en los niños con problemas de lectura, el área cerebral denominado ‘visual word form area’ (VWFA, por sus siglas en inglés y ubicada en la corteza occipito-temporal que es parte de la vía visual ventral) presentan una respuesta funcional menor cuando observan letras y se activa solo ante estímulos tales como rostros e imágenes.

Por el contrario, quienes han aprendido a leer en diferentes modalidades, incluido el braille, presentan una mayor activación de dicha área (como se observa en imágenes obtenidas mediante resonancia magnética funcional (fMRI) y potenciales evocados). La especificidad de esta área para la lectura se observa de forma rápida y clara en niños de 9 años de edad, que llevan entre 2 y 3 años aprendiendo a leer y en niños de 6 años, que están iniciando el aprendizaje comparados con niños que aún no lo hacen.

Igualmente se ha observado que las personas que leen muestran un aumento en la activación del área visual primaria (V1) así como mayores habilidades en acciones que involucran esta área cerebral, tales como la velocidad en procesar figuras sobre fondo, en tareas de integración y transposición entre otras.

2. Se empiezan a reconocer rostros
Otro cambio que ocurre mientras se aprende a leer ocurre en estructuras de la vía visual ventral, como el área fusiforme facial izquierda, relacionada con el reconocimiento de rostros. Esta área limita con el área VWFA y dicho límite experimenta cambios a medida que se adquiere la lectura.

Así, cuando se obtienen imágenes de fMRI como respuesta a la presencia de distintos tipos de rostros, las respuestas de esta zona límite experimentan un desplazamiento interhemisférico durante el aprendizaje. Las respuestas en el hemisferio izquierdo se vuelven ligeramente más pequeñas y aumentan significativamente en la circunvolución fusiforme derecha.

Esto además ocurre de forma más clara en individuos alfabetizados y en menor medida en analfabetos. Es decir, la capacidad de reconocer rostros parece movilizarse hacia el hemisferio derecho con la alfabetización debido posiblemente a que el izquierdo de alguna manera se iría especializando en identificar letras y símbolos.

3. Se producen cambios en áreas relacionadas con el efecto Mirror Invariance
El efecto Mirror Invariance es la capacidad de reconocer una imagen visual como idéntica después de una inversión izquierda-derecha. Este efecto es útil en el mundo natural donde debemos reconocer a un mismo elemento en orientaciones variadas, sin embargo, no lo es tanto para la lectura, cuando es necesario discriminar letras como ‘p’ y ‘q’, o ‘b’ y ‘d’, imágenes que al invertirse son idénticas, pero que representan cosas diferentes (letras espejo).

Así, aprender a leer puede requerir el ‘desaprendizaje’ o ‘modificación’ de este efecto (para este tipo de estímulos), lo que supondría diferencias en los juicios visuales sobre los mismos entre personas que leen y las que no.

Varios estudios han demostrado que las personas analfabetas responden con tiempos similares ante estímulos visuales iguales en diferente posición (pues lo natural es que el cerebro los trate como equivalentes), mientras que las personas alfabetizadas tardan más tiempo en hacer la discriminación. Esto podría explicar porqué los niños al inicio del aprendizaje de la lectura tienden a confundir este tipo de letras haciendo inversiones, lo que poco a poco va desapareciendo con la práctica.

Cuál es la mejor edad para que el niño aprenda a leer

Aunque se puede aprender a leer desde edades muy tempranas (3-4 años, como se observado en niños de altas capacidades) y que es algo que igual que no podemos forzar tampoco podemos impedir, la mayoría de los estudios coinciden en que la mejor edad para aprender a leer se sitúa en torno a los 6-7 años.

¿Y por qué esta edad? Porque es cuando se asume las conexiones sinápticas del cerebro y éstas se encuentran en el mejor momento para este aprendizaje. A edades previas se recomienda estimular aspectos que van a favorecer este aprendizaje tales como capacidad para denominar, procesos de atención, perceptuales y la función ejecutiva.

También es importante que los padres lean muchos cuentos, fábulas o poesías a los niños. De esta manera, además de meterles de lleno en un mundo de fantasía donde pueden dar rienda suelta a su imaginación y creatividad, descubrirán todo lo que se pierden si no tienen un libro en sus manos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>