La mayoría de los adolescentes están felices con su vida, pero la preocupación por las clases y el acoso son un problema, señala la OCDE

By on abril 20, 2017

Students’ Well-Being: PISA 2015 Results analiza por vez primera la motivación de los estudiantes para tener un buen desempeño escolar, sus relaciones con sus compañeros y maestros, su vida en casa y cómo pasan su tiempo fuera de los planteles. Las conclusiones se basan en una encuesta a 540,000 estudiantes de 72 países y economías participantes, que también participaron en la prueba PISA OCDE 2015 sobre ciencias, matemáticas y lectura.

A muchos estudiantes les preocupan demasiado las clases y los exámenes, lo cual, según revela el análisis, está más relacionado con el nivel de apoyo que sienten de parte de sus maestros y escuelas, y no tanto con la cantidad de horas de estudio ni la frecuencia de los exámenes. En promedio en los países de la OCDE, 59% de los estudiantes informaron que a menudo les preocupa la dificultad de presentar un examen; y 66% señalaron sentirse estresados por las malas calificaciones. Alrededor del 55% de los estudiantes dicen sentir ansiedad ante los exámenes aunque estén bien preparados. En todos los países, las muchachas reportaron sentirse más ansiosas por las clases que los muchachos. La preocupación por las clases, tareas y exámenes se correlaciona negativamente con el desempeño.

Los maestros desempeñan un papel fundamental en la creación de las condiciones de bienestar para los alumnos en las escuelas, por lo cual los gobiernos no deben definir las tareas docentes exclusivamente a través de la cantidad de horas de enseñanza. Los estudiantes más contentos suelen reportar relaciones positivas con sus maestros. Los estudiantes en planteles cuyos niveles de satisfacción con la vida es superior al promedio nacional informaron tener un nivel de apoyo mayor de parte de sus maestros que los alumnos de escuelas cuya satisfacción con la vida es inferior al promedio.

“Estas conclusiones muestran cómo los maestros, las escuelas y los padres pueden influir realmente en el bienestar de los hijos” — señaló Gabriela Ramos, Directora y Sherpa del G20, al presentar el informe en Londres. “Juntos pueden ayudar a los jóvenes a fomentar un sentido de control sobre su futuro y a desarrollar la fuerza de voluntad necesaria para triunfar en la vida. No hay secretos, el desempeño es mejor si los estudiantes se sienten valorados, si se les trata bien, si se les apoya para tener éxito.”

Los padres también pueden hacer la diferencia. Los alumnos cuyos padres informaron “pasar tiempo simplemente hablando con mi hijo”, “hacer la comida principal con mi hijo sentados a la mesa” o “comentar cómo le va en la escuela” tuvieron entre 22% y 39% más probabilidades de reportar niveles altos de satisfacción con su vida. El impacto académico también es importante: los alumnos que pasaban tiempo conversando con sus padres registraron una ventaja de dos tercios de un año escolar en el aprendizaje de ciencias. Incluso después de considerar el nivel socioeconómico, la ventaja siguió siendo de un tercio de un año escolar.

La encuesta reveló que el acoso es un problema importante en las escuelas, pues una proporción importante de estudiantes informaron ser víctimas. En promedio en los países de la OCDE, alrededor del 4% de los estudiantes —aproximadamente uno por clase— informaron que son golpeados o empujados varias veces al mes por lo menos; un porcentaje que varía de 1% a 9.5% entre los países. El acoso es menor en los planteles donde los estudiantes tienen relaciones positivas con sus maestros. Los padres deben participar en la planeación escolar y las respuestas al acoso, y las escuelas deben colaborar con otras instituciones y servicios para instituir programas integrales de prevención y respuesta.

En promedio, en los países de la OCDE, la mayoría de los alumnos de 15 años están contentos con su vida; en una escala de satisfacción con la vida de 0 a 10, los estudiantes reportaron un nivel de 7.3. Pero hay grandes variaciones entre los países: mientras que menos del 4% de los estudiantes de los Países Bajos expresaron no estar satisfechos con su vida,  la proporción fue del 20% en Corea del Sur y Turquía.Las muchachas y alumnos desfavorecidos tienen menos probabilidades que los muchachos y alumnos privilegiados de reportar niveles altos de satisfacción con su vida.

El menor nivel de satisfacción con la vida que reportan las niñas de 15 años en PISA es posiblemente un reflejo de la dura autocrítica de las jóvenes, particularmente en lo que se refiere a la imagen que tiene de sus cuerpos en una edad de gran transformación. PISA 2015 no recopila datos sobre la imagen que los estudiantes tienen de su físico, pero los resultados en materia de hábitos alimenticios revelan que las niñas tienen más probabilidades que los niños de saltarse el desayuno y la cena. El rol de los medios en la promoción de estereotipos de género parece también ser un factor que afecta el bienestar de las niñas y la OCDE está empezando a analizar esta cuestión. Sabemos que estos estereotipos pueden determinar la elección profesional de las niñas y alejarlas de las disciplinas científicas.

Otras conclusiones importantes son las siguientes:

Rendimiento escolar y satisfacción con la vida

· La mayoría de los estudiantes de 67 países y economías sienten que pertenecen a una comunidad escolar. Los estudiantes desfavorecidos tuvieron 7.7 puntos porcentuales menos probabilidades que los privilegiados de informar que se sienten parte de la escuela, de forma similar que los estudiantes inmigrantes de primera generación, los cuales tuvieron 4.6 puntos porcentuales menos probabilidades que los estudiantes sin un origen inmigrante.

· Es más probable que las mujeres reporten que desean sacar calificaciones altas en la escuela y que quieren poder elegir entre las mejores oportunidades cuando egresen. Pero es más probable que los muchachos se describan como ambiciosos y aspiren a ser los mejores, en lo que sea que hagan.

· En promedio, en los países de la OCDE, el 44% de los estudiantes de 15 años esperan terminar la universidad. En Colombia, Corea del Sur, Qatar y Estados Unidos, más de tres de cada cuatro estudiantes tienen esa expectativa. La política educativa influye en las expectativas de los estudiantes, sobre todo en la manera en la que son asignados a las distintas opciones educativas.

Vida social de los alumnos en la escuela

· Uno de cada cinco estudiantes informó haber experimentado un trato injusto por parte de sus maestros (son disciplinados con dureza, se sienten ofendidos o ridiculizados frente a los demás) varias veces en un mismo mes.

· Las muchachas tienen menos probabilidades que los muchachos de ser víctimas de agresiones físicas, pero mayor probabilidad de ser objeto de rumores desagradables.
· Los alumnos que asisten a planteles donde el acoso es frecuente, de acuerdo con estándares internacionales, obtienen 47 puntos menos en ciencias que los alumnos de planteles donde el acoso es menos habitual. Los estudiantes que informaron estar expuestos al acoso a menudo, también reportaron un menor sentido de pertenencia en la escuela y menos satisfacción con su vida.

Cómo utilizan su tiempo los estudiantes fuera de la escuela

· En los países de la OCDE, alrededor del 6.6% de los estudiantes no realizan ninguna actividad física moderada o de alto rendimiento fuera de la escuela, y la proporción de estudiantes físicamente inactivos es 1.8 puntos porcentuales mayor entre las muchachas que entre los muchachos. Los estudiantes físicamente activos tienen menos probabilidades que aquellos que no participan en ningún tipo de actividad física fuera del plantel de faltar injustificadamente a clases, sentirse ajenos a la escuela, sentir mucha ansiedad por el trabajo escolar o sufrir acoso frecuente.

· En promedio en los países de la OCDE, alrededor del 23% de los estudiantes informaron tener un trabajo remunerado y 73% reportaron que trabajan en la casa antes o después de la escuela. Más muchachos que muchachas tienen trabajos remunerados, y menos muchachos que muchachas llevan a cabo tareas domésticas no remuneradas.

· En promedio en los países de la OCDE, los estudiantes pasan más de dos horas navegando en Internet durante un día laboral normal después de la escuela, y más de tres horas en un día de fin de semana normal. Entre 2012 y 2015, el tiempo dedicado a navegar en Internet fuera de la escuela aumentó alrededor de 40 minutos diarios, tanto en días laborales como en fines de semana.

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