La lectura como salvación

By on septiembre 20, 2020
Escolares

Revista Educarnos

Es la lectura y no la televisión la que va a abrir la puerta a un destino diferente. En estos días de celebración de independencia, vale la pena preguntarnos lo libres que somos y quienes nos influyen en nuestros pensamientos y convicciones, reflexionar acerca de quién leemos y escuchamos.
Se cumplieron 100 años del nacimiento de Mario Benedetti este 14 de septiembre, el escritor y poeta que ha impulsado en sus libros la lectura con un mensaje sublime que es emocional, su escritura comunica sentimientos y nos habla de la belleza y drama de la vida. Este uruguayo en el que no creían las editoriales, que tuvo que autopublicar sus primeros 7 libros, que sacaba préstamos con bajo interés en el banco de su país, escribe de lo que conoce: de la clase media, retrata la burocracia y el mundo de las oficinas con sus novelas y cuentos, una de sus principales obras, La tregua publicada en 1960 aun conmueve por su sensibilidad y trama, con convicciones políticas de izquierda que vivió en el exilio tras un golpe de estado. Benedetti ha leído a Quiroga, a Chéjov ambos cuentistas y de poetas a Machado.
En la propuesta educativa nacional y estatal, la lectura no ha sido una prioridad latente, no se observa esa columna vertebral, sin embargo, se le reconoce que es un saber transversal, ante esto cabe preguntar ¿a quién estás leyendo?, ¿este autor a quien leyó?, y tus alumnos ¿qué están leyendo?, cuál es el acercamiento o experiencia que estás promoviendo hacia los textos?, ¿y los papás o mamás?, estos educadores de la pandemia, ¿qué leen?, es positivo que ellos también amplíen sus horizontes con lecturas de calidad dado que están formando académicamente a sus hijos, estas preguntas nos ayudan a realizar otras para centrarnos en esta forma de aprendizaje, leer es la manera que tenemos de enriquecer la cultura, de destrabar el rezago en que nos somete la realidad día a día, un texto tendrá el poder de actualizar y mejorar el resultado educativo, ya quien lee y piensa actúa diferente. Otra pregunta es si los funcionarios y políticos leen y de ser así cuáles son sus preferencias de lectura.
Las circunstancias actuales han limitado algunas acciones educativas, la desigualdad crece y en muchos hogares dejó de haber escuela, existe una buena respuesta de padres de familia para mantener contacto con los maestros, sin embargo, aún no podemos evaluar para hacer un balance de los huecos y vacíos que se han generado con estas formas de trabajo, con una escuela cerrada, además están las imposiciones de leer con la lógica del otro, lo que alguien piensa que debes leer, en un lenguaje tecnicista o ajeno a tu cultura, en un sin sentido, el alumno se va alejando de los textos cuando las tareas son agobios y no espacios del placer, Borges ya mencionaba que eso es la lectura y no te pueden obligar a disfrutar el placer de leer.
Es necesario, relevante y significativa la propuesta en esos planes de mejora que están diseñados como una forma de plantear aspiraciones, en los planes a futuro que a veces se quedan guardados en cajones secretos o que ya olvidaste dónde pusiste, los proyectos de trabajo individual, tal vez no se requieren tantas cosas, y si ponerte a leer un libro, un artículo, una revista en físico, en la red, en el dispositivo, en donde las letras salgan y se movilicen en el cerebro empolvado por mensajes de la inmediatez.
Las bibliotecas cerradas y haciendo planes de realizar videotutoriales para que las obras salgan de los anaqueles y lleguen hasta donde haya una conexión o un dispositivo. Tal vez sea oportuno que las bibliotecas tomen las medidas adecuadas y se les permitan a los libros salir del confinamiento. Hay que recordar cómo sociedades enteras mejoraron su educación a través de la lectura, un caso de estos lo tiene Finlandia, Corea del Sur y China, que tienen los mejores niveles de lectura y de resultados educativos así como de productividad.
México tiene un lamentable penúltimo lugar en el tiempo que le dedica a la lectura, según el INEGI, con tendencia a la baja, señalan que el 25% sólo lee mensajes de WhatsApp y anuncios publicitarios, en general los mexicanos leen 3 libros al año y muchos empiezan a leer un libro, pero no lo terminan. Éste es un fracaso educativo que hay que revertir (https://www.infobae.com/america/mexico/2019/04/28/cada-vez-se-lee-menos-en-mexico-revelo-estudio/).
Un libro para cada lector, dejando que afloren los gustos, que cada uno explore cuáles son los intereses, Juan Villoro, este escritor mexicano, prolífico que tiene textos para niños, jóvenes y adultos hace la analogía de la lectura como salvación, menciona que aprender a leer te abre el mundo, a veces quienes se encuentran en situaciones extremas hallan una salvación personal o quienes sienten una soledad profunda se refugian en la compañía de un libro (https://www.milenio.com/cultura/villoro-un-libro-puede-salvar-a-una-persona-de-la-adversidad-y-de-si-misma), y lo reitera en el contexto de la pandemia, que junto a Irene Vallejo señalan que los libros nos han ayudado a que no nos volvamos locos, que los libros tienen el poder de salvar en situaciones críticas.
La lectura debe ser la que nos facilite o que promueva la comprensión, es Cristina Morales en su libro Lectura Fácil la que habla de comunicar en este lenguaje sencillo, como el que escribía Benedetti, buscando se entienda lo que se quiere transmitir, accesible socialmente y que vaya desarrollando las capacidades intelectuales por ese derecho que tenemos a la educación, la lectura fácil la define como:

Es la accesibilidad universal de todos los ciudadanos
Sean de España o del extranjero,
A los derechos de la información y la cultura
A la transparencia y a la democracia
A la comunicación como consumidores y usuarios
Y como trabajadores y trabajadoras… (2018: 417)

Se requiere fomentar la lectura no como un esfuerzo individual aislado sino como parte de una estrategia central, el libro en cualquier formato, de diferentes géneros y estilos, el libro y la lectura insustituibles, su uso es indispensable para que nos salven de este desastre educativo de la pospandemia.

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