Conflictos entre matemáticos: Tartaglia versus Cardano

By on diciembre 18, 2020
Esptiben Rojas Bernilla

Por: Dr. Esptiben Rojas Bernilla

Universidad de Magallanes – Chile

Desde Arquímedes (Proposición 5 de su obra: Sobre  la esfera y el cilindro) a Diofanto (Libro VI de su obra Aritmética), se han planteado problemas matemáticos que para su solución es necesario resolver  ecuaciones cúbicas. La búsqueda de la solución de estos problemas fue afrontada por los matemáticos italianos, que constituyó el primer conflicto entre matemáticos por el reconocimiento de las autorías de sus descubrimientos. En el siglo XVI, se instala en Europa la competitividad académica, era común el reto público para resolver problemas matemáticos, ganándose los honores y mejores puestos laborales, quien los resuelva y el desprestigio de quien no lo lograra. En este clima se inició una de las disputas más famosas en la historia de la matemática.

Existe evidencia que el matemático italiano Scipione del Ferro (1465 – 1526), profesor de la Universidad de Bolonia, en 1515 había logrado resolver algunos casos particulares de las ecuaciones de tercer grado, sin embargo la negativa de publicarlo (por el temor de someterse a disputas públicas), hizo que no se conocieran estos resultados. Un talentoso matemático muy sufrido y pobre, que se ganaba la vida dando clases a los adinerados, llamado Nicolo Fontana (1500 – 1557) y que lo apodaban Tartaglia, debido a  una tartamudez, producto de un puntapié en el rostro que le propinó un soldado, quedando tartamudo y con la cara estropeada. Su talento  y  su afición por resolver problemas prácticos de artillería hicieron que inventara  un   método para resolver ciertos casos particulares de las ecuaciones de tercer grado,  era suficiente para la época, puesto que resolver ecuaciones generales de tercer grado incurriría en soluciones con números negativos e imaginarios que no eran concebidos como números.

Tanta era la fama de Tartaglia que llegó a los oídos del matemático Scipione del  Ferro, que instó a su alumno Antonio María de Fiori a retar públicamente a Tartaglia, para solucionar 30 problemas, que tenían que ver con la solución de ecuaciones de tercer grado, reto de Tartaglia aceptó, llegado el momento Fiorí no pudo resolver ni un problema, mientras que Tartaglia logró resolverlo todos, acrecentando su fama y prestigio. En este momento llamó la atención del médico Gerónimo Cardano (1501 – 1576), personaje controversial por sus prácticas en el ocultismo y  la astrología, sin embargo, con cierto talento matemático que le permitía estar interesado en resolver las ecuaciones de tercer grado. Cardano mediante carta solicitó a Tartaglia le revelará el método para la solución de estas ecuaciones,  propuesta que  Tartaglia no aceptó, sin embargo, la astucia de Cardano fue mayor, puesto que luego  invitó a almorzar a Tartaglia, invitación que aceptó. Cardano, en el almuerzo, le volvió a solicitar el método para solucionar las ecuaciones de tercer grado, esta vez jurando por los santos evangelios que jamás iba a revelarlo, Tartaglia conmovido por el juramento aceptó, darle el  método usando un discurso retórico (común en la época, para describir soluciones o enunciar problemas),  sin embargo, Cardano en 1545 publica su obra Ars Magna en donde establece el método de solución para las ecuaciones de  tercer grado, siguiendo las ideas de Tartaglia. Se inicia un conflicto entre estos dos matemáticos, por la autoría de la solución de las ecuaciones de tercer grado. Aunque Cardano, en su obra afirma que la solución se debe a Scipione del Ferro y que Tartaglia lo redescubre, esto no dejó contento a Tartaglia. El aporte de Cardano fue darle una secuencia pedagógica a la solución y establecer que estas soluciones para casos particulares, también se pueden extender para el caso general. Además en Ars Magna se establece la solución de las ecuaciones de cuarto grado, atribuido a un destacado discípulo de Cardano,  Ludovico Ferrari (1517- 1560), quien logró ser profesor de la Universidad de Bolonia. Instado por Cardano, Ferrari reta públicamente a Tartaglia, en la solución de problemas, disputa que está lleno de controversias, unos dicen que Tartaglia no pudo resolver ningún problema, otros dicen que Ferrari ejerció acoso con sus amigos en el momento de que Tartaglia estaba solucionando y aun así Tartaglia logró resolver todos los problemas, mientras de Ferrari no pudo hacerlo.

Es una historia que revela, debilidades humanas, solo por conseguir el reconocimiento académico. En el día de hoy, existen prácticas universalmente estandarizadas para atribuir la autoría de los resultados matemáticos, sin embargo, es común cuestionar la originalidad de las ideas, su profundidad  y la real relevancia de la investigación.

 No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Cardano

 

La imagen puede contener: una o varias personas

Tartaglia

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>