Reconoce el Vaticano más de 270 casos de pederastia en México

By on septiembre 6, 2021
Vaticano iglesias

Franco Coppola, representante del Vaticano en México, aceptó que se han sumado nuevos casos a las más de 270 denuncias de pederastia por parte de sacerdotes en el país, situación preocupante para la Iglesia Católica, cuya máxima pena por el delito solo es la baja sacerdotal.

Coppola confesó que la mayor parte de los casos ocurrieron hace 10, 15 y 20 años y se cometieron por abusadores seriales, que “han perdido su capacidad de controlarse”, pues se aprovechan de una persona indefensa para desahogar instintos personales.

“La mayor parte de las veces en las que se prescribe como delito ante la Ley Civil del Estado, pero en la Iglesia no prescribe, para la Iglesia es algo que debe investigarse”, afirmó.

Asimismo, admitió que por mucho tiempo la Iglesia se equivocó en cómo atender estos problemas, pues era algo nuevo, pero tras 20 años de enfrentar situaciones similares aseguró que se tiene un procedimiento para castigar a agresores.

Dio a conocer que, al no ser capaces de controlarse, el máximo castigo es la dimisión del estado clerical, pues tarde o temprano recaerá en el mismo problema.

Destacó que en las catequesis y seminarios se reitera el no aprovechar las posiciones de poder para dañar a los demás y respetar el cuerpo y la dignidad de las personas

Finalmente, dijo que se ha identificado a sacerdotes que han desertado por intentar mantener una “doble vida”, pues aun cuando son padres de familia y quieren seguir en el sacerdocio, esto no es permitido.

De acuerdo con víctimas de pederastia clerical, en Coahuila existen señalamientos en contra de 12 sacerdotes por presuntamente haber abusado de menores en las últimas décadas. De acuerdo a autoridades ministeriales, en algunos de estos casos ya no se podría actuar, debido a que las faltas habrían prescrito.

Entre las denuncias que sí prosperaron está el caso de Juan Manuel Riojas, conocido en Piedras Negras como el padre Meño, quien fue sentenciado a 13 años de prisión, luego de haber sido procesado por los delitos de violación calificada y violación calificada en grado de tentativa, tras haber sido denunciado por dos menores de edad.

En enero de 2020, la Conferencia del Episcopado Mexicano hizo un llamado para que no prescriban los delitos de abuso sexual.

Con información de Sin embargo/Vanguardia.