Mujeres Matemáticas: Julia Bowman Robinson

By on septiembre 14, 2021
Esptiben Rojas Bernilla

Por: Dr. Esptiben Rojas Bernilla

Universidad de Magallanes – Chile

La más conocida y reconocida matemática  norteamericana, nació el 8 de diciembre de  1919 en Oakland (California), se llamaba Julia Bowman, quien se  quedó huérfana de madre a los 2 años, su padre la dejó a cargo de su abuela. A los 9 años contrajo faringitis estreptocócica (escarlina), que lo conllevó  a una cardiopatía que le produjo un debilitamiento de su corazón, la que sufrió toda su vida. Se cuenta que la lectura del libro Los grandes matemáticos de E.T. Bell, le cambió su vida, inclinándose de lleno por la matemática. Con la ayuda de su hermana pudo estudiar en la Universidad de Berkeley, en donde conoció al joven matemático Raphael Robinson (1911 – 1955), con quien se casó. Julia Bowman, después de su matrimonio pasó a llamarse Julia Robinson, que es como se le conoce en el mundo académico. Para ese entonces ya había publicado algunos trabajos, sin embargo no pudo enseñar matemática en el mismo Departamento de su esposo, tuvo que resignarse a trabajar como estadístico en un proyecto secreto militar. Julia Robinson se doctoró en 1946 con el famoso matemático Alfred Tarski (1902-1983), con la tesis titulada Indicibilidad de la teoría del cuerpo racional, en donde probo que podía definir los números enteros aritméticamente en función de la definición de número racional y ciertas operaciones, iniciando una brillante carrera como investigadora. Debido a su cardiopatía le pronosticaron vida hasta los 40 años, sin embargo Julia Robinson, nunca perdió  el deseo de luchar por su vida y derechos sociales de las personas, en especial de las mujeres.

Julia Robinson, se hace famosa en el mundo por su avance en la solución del décimo problema de Hilbert. David Hilbert, uno de los grandes matemáticos  del siglo XX,  en 1900, propuso a la comunidad matemática mundial 23 problemas que guiarán el trabajo matemático del siglo XX. Sabemos que una ecuación diofántica (en honor al matemático griego Diofanto), es aquella ecuación polinómica  de una o varias variables  con coeficientes y soluciones en los números enteros. En términos generales el 10° problema de Hilbert dice: Encontrar un algoritmo  que nos dijera sin una ecuación diofántica cualquiera tiene solución o no. Este problema apasionó a Julia Robinson, quién también trabajó con problemas de equilibrio económico de John Nash, en teoría de juegos. Con respecto al décimo| problema de Hilbert,  Julia Robinson, propuso buscar un  conjunto numérico diofántico con determinadas propiedades  (sus miembros deben tener crecimiento exponencial), pero no computable, lo que implicaría dar respuesta a la conjetura propuesta por Hilbert. Esta hipótesis se le conoce como Hipótesis JR, en su honor. Sin embargo, su delicado estado de salud impidió concretar esta propuesta, en 1961 Julia Robinson se sometió a una operación al corazón. En 1970, el joven matemático ruso de 22 años Yurú Matiyasevich, logró obtener usando sucesiones de Fibonacci, un sistema  de ecuaciones diofánticas que cumplen la Hipótesis JR, causando reconocimiento mundial,  para el joven matemático ruso y para Julia Robinson. Ellos se llegaron a conocer e incluso, publicaron en conjunto resultados transcendentes en ecuaciones diofánticas.

Julia Bowman Robinson

Julia Robinson en 1976, obtiene la cátedra de matemática  en la Universidad de Berkeley, en reconocimiento de  su aporte matemático, sin embargo no lo pudo desempeñar a tiempo completo, dado su delicado estado de salud.

Julia Robinson, en 1975  fue la primera mujer en ser admitida como miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, y en 1978 se convierte en la primera mujer en presidir la Sociedad Matemática de América. Realizó un trabajo notable como gestora académica, y además como integrante del partido demócrata, luchó por la libre accesibilidad del conocimiento y en la igualdad de oportunidades para todos los hombres y mujeres. Siempre quiso ser recordada como matemática, según sus propias palabras: Toda esta atención ha sido muy reconfortante aunque algo incómoda. Lo que realmente soy es una matemática. Más que haber sido la primera mujer en esto o aquello. Yo quiero ser reconocida como una matemática, simplemente por los teoremas que he probado y los problemas que he resuelto.

En 1984 le diagnosticaron leucemia, muriendo el 30 de julio de 1985.