En Puebla hay familias que habitan en 30 metros cuadrados

By on enero 24, 2022
Casas pequeñas Puebla

Norma Marcial | El Sol de Puebla

En un cuarto de quince metros cuadrados y de muros compartidos, la familia Huerta improvisó su cocina, sala-comedor y la recámara de sus dos hijas, tras adquirir recientemente un pie de casa en el fraccionamiento Galaxias Almecatla, ubicado en Cuautlancingo, un municipio de la zona conurbada de Puebla, donde pueden encontrarse más de trescientas casas edificadas en lotes de tres metros de ancho y 15 de largo, medida por debajo del parámetro mínimo marcado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

En la calle Madrid de este conjunto habitacional, este matrimonio no es el único que habla de lo pequeño que es su hogar y de los precarios espacios integrados, los cuales se reducen a una zona de estacionamiento de cinco metros, y en el resto de 30 metros cuadrados tienen un cuarto sala-comedor, un área de lavado, un baño completo, una recamara y un pasillo de uso común, porque más residentes cuentan lo complicado de ocuparlos, pues varios no pudieron ingresar todos sus muebles o debieron invertir para ampliarlos.

Coincidieron que la falta de recursos financieros y en otros casos, la cercanía con la zona industrial, los llevó a elegir este polígono, el cual hace una década, fue declarado el peor en el país por el tamaño de la vivienda y los materiales usados para su edificación, porque la losa integra unicel.

Se debe anotar que, actualmente el metraje recomendado por la Conavi para una casa de unidad habitacional, es de 55 metros cuadrados y en ello coincidió el Infonavit en 1984, pero hay otros documentos como el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México – referente en el país-, y la normativa de la Sociedad Hipotecaria Federal que lo bajan en el rango de los 40 a 48, siempre y cuando el diseño contemple dos habitaciones y no solo una.

A excepción de las autoridades del gobierno de Cuautlancingo, quienes evitaron dar una postura respecto a esta problemática que las involucra directamente porque hay más de 300 fraccionamientos asentados en el territorio, las voces de un catedrático investigador, un ex regidor del municipio y un oficiante de la construcción, externaron opiniones que involucra la operación del sector inmobiliario.

El ex regidor de Medio Ambiente y Trabajo, Rafael Ramírez Hernández, en el periodo 2014-2018, dijo que este tipo de viviendas está presente en Cuautlancingo, por el desinterés de las autoridades para regular el uso de suelo y sobretodo generar indicadores y políticas públicas para normar las construcciones en masivo, así como hacer cumplir la otorgación de espacios comunes y áreas verdes por parte de los inversionistas.

El catedrático investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), el doctor Octavio Flores Hidalgo, habló que el tamaño de algunas viviendas levantadas en municipios de la zona metropolitana no es “humano”, aunque también hay informaciones que refieren que en espacios mayores a los 3.5 metros de ancho puede desarrollarse vivienda, aunque está no puede calificarse como digna, porque para cumplir ese estándar debe satisfacer las necesidades de los diferentes tipos de familia y los nuevos desarrollos deben construir ciudades más dinámicas y con desarrollo, y no sólo expansivas.

En tanto, un oficiante de la construcción, quien evitó dar sus generales, pero indicó tener más de 15 años de experiencia, justo al realizar trabajos de ampliación en un inmueble de Galaxias Almecatla, relató su asombro de trabajar en un espacio tan pequeño.

No obstante, argumentó que los inversionistas en el rubro levantan fraccionamientos de esta índole para generarse ahorros, sin considerar el daño que hacen a las familias que las adquieren, pues confirmó que la losa no es losa, porque la extendida tiene material prefabricado y unicel.

APRENDIENDO A VIVIR EN ESPACIOS REDUCIDOS, RETO DE LAS FAMILIAS

En un sondeo realizado en la unidad Galaxias Almecatla, perteneciente a la comunidad de San Lorenzo y creada hace quince años por la extinta firma SARE, se platicó con una familia conformada por cinco personas, que, sin dar generales, refirió que hace un par de años llegó a rentar la vivienda que en próximas fechas dejarán por ya no vivir cómodamente.

“Soy madre soltera y antes sólo vivía con mi hija, pero ella se buscó su pareja y ahora ya tiene dos hijos, y pues ya no cabemos, pero tuvimos que quedarnos porque la renta es de mil 200 pesos, pero todo está mal en esta casa, porque muchas cosas ya no sirven como los accesorios del baño y vemos luego desmoronarse el techo”, externó una de las integrantes.

Al cruzar la avenida Madrid, se platicó con un propietario de otro inmueble, quien expuso “en el 2010 compré la casa y si esta chica, y para ampliarla es un problema porque los muros son compartidos y pequeños, pero con los servicios no se tiene problemas”.

Compartió que la inversión destinada para obtener este patrimonio fue mayor a los 360 mil pesos y cuando la adquirió se sintió feliz porque cuando vio el prototipo se veía diferente, pero al ya tenerla, fue diferente.

“Ya que nos queda (…) porque la piensa uno hasta para clavar algo, porque si hay que tener cuidado y más cuando hay sismos, porque en mi caso si he detectado cuarteaduras, pero pues ya la compré y mi casa está mejor que aquellas de LabCalera, que está en Puebla, porque ahí las casas están más compactas”, finalizó.

La familia Huerta, en su hogar, platicó su experiencia “tuvimos que dejar muebles donde vivíamos antes porque no alcanzaron aquí porque apenas compré esta casa, que está de 370 mil a 400 mil pesos, porque hice un traspaso y pues me gusta la zona porque está tranquilo y el propósito es ampliarla, porque en la sala tuve que poner la cama de mis niñas”, concluyó.

Mientras que el residente Vicente Tecpánecatl, propietario de una casa en la calle Cáceres, describió que están chicas las viviendas y la adquirió porque su esposa tenía crédito disponible.

“La modifiqué para tener una mejor comodidad y le invertí cien mil pesos, y pues al principio no me sentía tan satisfecho, pero ya luego la amplié y se va uno adaptando y no queda de otra que adaptarse porque somos cuatro los que vivimos aquí y pues ya llevó dos años aquí y no tengo problemas con los servicios, salvo con el alumbrado porque no sirve”, añadió.

INDUSTRIA DE LA VIVIENDA, UN SECTOR QUE DEBE REGULARIZARSE

El catedrático investigador de la UPAEP, doctor Octavio Flores Hidalgo, en entrevista, puntualizó que es necesario regular la construcción de viviendas en unidades habitacionales porque actualmente se edifican con promedios de vida de 30 a 40 años, ya que a determinado tiempo empiezan a deteriorarse.

“Es triste saber o estar conscientes de que los municipios conurbados, no todos cuentan con la normativa y la regulación del manejo del uso de suelo adecuado y el gran reto es incorporar nuevos inmuebles en la dinámica urbana que exigen las ciudades y no solo ampliar los espacios de la vivienda, porque debe existir conciencia y ética en la creación de cada desarrollo y no sólo se favorezca la expansión”, sumó.

Puebla ha avanzando a nivel nacional muy poco en ese tema y se debe trabajar en generar vivienda conectados a los contextos sociales y de servicios básicos y no solo para cubrir una necesidad, porque, aunque hay familias que sólo tienen para una vivienda de baja calidad, no significa que ésta no pueda ser espaciosa, de materiales adecuados y evaluada, sostuvo.

DESINTERÉS DE AUTORIDADES

Rafael Ramírez Hernández, ex regidor de Medio Ambiente, Trabajo y Migración, periodo 2014-2018, añadió que el fraccionamiento Galaxias Almecatla cuenta actualmente con dos mil casas, pero no todas son pequeñas, pues al existir protestas ciudadanas, la firma que lo construía desapareció y otro inmobiliario terminó varias secciones.

“Este conjunto habitacional generó problemas a la Colonia Nueva Alemania, que es colindante, porque usó sus calles y servicios, pero también la empresa violó claramente todas las reglas del ramo inmobiliario, porque no dejó áreas verdes y tampoco los espacios de uso complementario para instalar escuelas”, citó.

Recordó que la meta de crecimiento en este polígono es alcanzar las 10 mil casas, pero lamentablemente las constructoras con la complicidad de las autoridades de las diferentes administraciones, han generado un desorden urbano, violaciones a los reglamentos de descargas de aguas residuales y saturación de las prestaciones municipales, porque ha sido denunciado por vecinos de la Colonia Nueva Alemania, que los inversionistas aprovechan la creación de fraccionamientos para perforar pozos profundos, contaminar más el río Atoyac y vender casas de baja calidad.

“Deben verificarse todos los fraccionamientos y regularse la operación de las empresas inmobiliarias, porque en Cuautlancingo ya hay un desorden y problemáticas en este rubro”, expuso.

OFICIANTES DE LA CONSTRUCCIÓN REPRUEBAN CASAS PEQUEÑAS

“La verdad pienso que es muy chiquito los tres metros de ancho de estos inmuebles habitacionales, porque una recamara o cocina así, está muy chiquita, porque la medida estándar de un cuarto es de 4 x4, una sala-comedor de 4×5, y pues los lotes que normalmente nos dan para trabajar es de 7 a 8 de ancho por 10 de largo, ya muy chicos de 4 metros de ancho, pero no menos”, comunicó el oficiante.

Especificó que quizá el inversionista inmobiliario hace este tipo de obras en apoyo de su economía, porque de un lote sacan hasta tres viviendas.

“He trabajado en San Martín Texmelucan, Huejotzingo y Tlaxcala y en ninguno he encontrado casitas de tres metros de ancho, y en Puebla, aquí en Cuautlancingo solo he visto esto, porque generalmente las casas así, tienen cuatro metros, no tres de ancho”.

Por último, aseguró que por su experiencia una vivienda de este fraccionamiento tiene el costo de 150 mil pesos, no más, porque el colado es prefabricado, ni siquiera es losa real.