Aborto en EU: la regresión latente

By on mayo 12, 2022
UNAM
  • Sería el mayor golpe a los derechos humanos de las mujeres en casi medio siglo

En enero de 1973, la Suprema Corte de Estados Unidos llegó a una decisión histórica en la que determinó que la Constitución de ese país protege la libertad de una mujer para tener un aborto sin restricciones excesivas de parte del gobierno; tiró muchas leyes antiaborto existentes en diversos estados de la Unión Americana.

Se nombró Roe vs. Wade (Roe contra Wade), porque fue el caso de Norma Mc- Corvey, con el seudónimo legal de “Jane Roe”, contra el fiscal de distrito en Texas, Henry Wade, en la que el alegato principal era que las leyes antiaborto en ese estado eran inconstitucionales. Un panel de la corte de distrito en el norte de Texas falló a favor de Roe, por lo que Texas apeló y el caso llegó a la Suprema Corte en 1970.

El 22 de enero de 1973, la Suprema Corte decidió a favor de McCorvey en una votación 7-2, estableciendo que el debido proceso de la decimocuarta enmienda a la Constitución provee el derecho a la privacidad, que protege el derecho de una mujer de tener o no un aborto.

La decisión estableció que durante el primer trimestre de embarazo los gobiernos no pueden prohibir el aborto; en el segundo trimestre, pueden pedir que se justifique por razones de salud; durante el tercer trimestre, está prohibido a menos que haya una necesidad de salvar la vida de la madre o de anteponer la salud de la misma.

Para 1992 llegó otro caso a la Suprema Corte (Planned Parenthood vs. Casey) que modificó los criterios de los trimestres establecidos en 1973 por un estándar basado en la vitalidad del feto, es decir, su capacidad de sobrevivir, por lo que los estados pueden prohibir el aborto a partir de la semana 28, aunque puede ser incluso desde la 24, dado que a esa edad los fetos aparentemente podrían sobrevivir fuera del útero.

El peligro del retroceso

Casi 50 años después de la decisión histórica que ha permitido a las mujeres decidir sobre si quieren o no tener un aborto, la Suprema Corte podría revertir el fallo histórico de 1973 lo que significaría un revés a los derechos reproductivos en Estados Unidos.

Para muchos analistas, si ocurre lo anterior sería un golpe al sistema judicial de ese país, dado que pondría en duda la autonomía de la Corte y dañaría la imagen de ésta como un lugar para deliberaciones libres de las políticas propias de las ramas de gobierno.

El 2 de mayo de 2022, el sitio de internet Político, filtró un borrador de una “opinión mayoritaria”, de la Corte, redactada por el juez Samuel Alito, que supuestamente estaría apoyada por el juez Clarence Thomas y los tres jueces nominados por Donald Trump: Neil M. Gorsuch, Brett M. Kavanaugh y Amy Coney Barrett.

Según el documento, los jueces habrían votado ya a favor de considerar una ley de 2018 en Misisipi que prohíbe los abortos después de las 15 semanas de gestación.

Reacciones y consecuencias

Luego de la filtración, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró: “Creo que el derecho a decidir de las mujeres es fundamental. Roe ha sido la ley prevalente en casi 50 años y la justicia básica, así como la estabilidad de nuestras leyes demanda que no sea revertida”.

Biden aprovechó la coyuntura de las próximas elecciones intermedias para pedir el voto por los demócratas diciendo que “si la Corte revierte Roe, proteger el derecho a decidir de las mujeres caerá en los oficiales electos de todos los niveles de gobierno, y será responsabilidad de los electores escoger oficiales proelección…”.

En una declaración conjunta del líder de la mayoría en el Senado, el demócrata Charles E. Schumer, y la vocera de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aseveran que si el fallo de la Corte se revierte: “La Suprema Corte inflingirá la más grande restricción a los derechos en los últimos 50 años, no sólo de las mujeres, sino de todos los estadunidenses”.

Es importante mencionar que de ocurrir la modificación se limita el aborto en las primeras 15 semanas de gestación, y, como lo señala el borrador filtrado, en palabras del juez Alito: “Es hora de atender a la Constitución y regresar el tema del aborto a los representantes electos por el pueblo”, lo que abriría la puerta para que los gobiernos locales de los estados decidieran sobre este asunto, además de que podrían emerger nuevos casos que llegaran a la Suprema Corte para restringir más el derecho a decidir.