Educación para todos

By on junio 19, 2022
alumnos

Por: Miguel Bazdresch Parada*

En estos días se discute, seamos generosos, los Planes de Estudio 2022 propuestos por la Secretaría de Educación Pública del gobierno federal. Es una propuesta, como todas, digna de consideración, estudio, análisis y crítica, pues, como todas, propone un modo de llevar a cabo los procesos de enseñanza y aprendizaje con los estudiantes de educación inicial, básica y media superior. Transcribo una de las primeras frases de la introducción del documento “Programa de Estudio del campo formativo: Lenguajes” para educación secundaria:

“El Plan y los Programas de Estudio para la Educación Básica establecen un proceso de transformación curricular que ha de realizarse entre docentes y estudiantes, a fin de aprender en y con la comunidad.”

Conviene destacar dos propósitos poco frecuentes en esta clase de documentos. La transformación curricular la harán docentes y estudiantes. Y, el fin es aprender en y con la comunidad. Transformar y aprender en y con la comunidad, son dos ideas, no nuevas, y sí inusuales en los planes educativos mexicanos. Otra frase importante de esa introducción afirma:

“Dicha transformación requiere consolidar la interacción entre los integrantes de la comunidad escolar para planear, seguir, evaluar, tomar decisiones, reorientar, proponer y alentar la creación de espacios de participación efectiva y con igualdad entre todas las personas.”

Siete verbos en la frase hacen ver la complejidad del propósito de “crear espacios de participación” efectivos y con igualdad entre todas las personas. Estamos ante una transformación que “sale” de la escuela, va a la comunidad, y exige participación, aunque parece obvio considerarla pues es el lugar en el cual estudiantes y profesores se reúnen. Sin embargo, conviene levantar la pregunta por la función de la escuela en esa transformación. Por último, considero la siguiente cita:

“Los contenidos dejan de responder a una especialización progresiva por disciplinas, pero responde a situaciones que resultan del interés o que son relevantes para el individuo y la comunidad a partir de puntos de conexión que son comunes entre las disciplinas que integran cada campo.”

Se resalta la prioridad del interés o relevancia para el individuo y la comunidad en los contenidos conexos y comunes a las disciplinas de cada campo. Es decir, se acabaron las asignaturas. Es un reto sin duda. Se escribe con mayor radicalidad en la parte siguiente:

[Los contenidos] “Son el camino para reflexionar, comprender, plantear interrogantes y encontrar soluciones a problemas o situaciones que resulten del interés para la comunidad, como el cambio climático, la protección del medio ambiente, el cuidado del cuerpo humano y de la salud, la igualdad entre mujeres y hombres, la participación ciudadana conforme a principios y valores que garanticen el bienestar colectivo y cuestionen situaciones de violencia y discriminación, entre otros más.”

Desde luego, nótese cómo no se prescriben contenidos, sino el interés para la comunidad de situaciones, asuntos y problemas, sin duda de la mayor importancia. La lectura de las propuestas de Planes 2022, sin duda sorprende por su intento de valorar la interdisciplina, el interés, la relevancia para estudiantes y, en especial, para la comunidad. Hay materia para un cambio de rumbo de la educación básica. La pregunta es ¿será posible dado el momento actual que vive la educación y el país?

*Doctor en Filosofía de la educación. Profesor emérito del Instituto Superior de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). mbazdres@iteso.mx