11-S aquel día trágico en que todos nos pusimos a ver la tele…
- No existían WhatsApp, Instagram, TikTok, Facebook, YouTube, iPhone, nada…
UNAM, 10 SEPTIEMBRE 2026.- Si eres joven o muy joven y estás leyendo esto, no lo vas a creer (y si ya eres bastante adulto, quizá lo olvidaste): hace 25 años, cuando ocurrieron los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, tu buscador apenas funcionaba: Google tenía tres años operando. Wikipedia nació ese año. No había WhatsApp. En serio, no es mentira: no había WhatsApp. Facebook se creó tres años más tarde. ¿Instagram? Ni en sueños. Nada. Mucho menos TikTok. Y no, no había YouTube, eso surgió hasta 2005. Tampoco había iPhone, el primero de esos dispositivos fue lanzado casi seis años después. Nadie estaba clavado en un móvil, una tableta, ni siquiera en una computadora. El concepto de chatear no se había acuñado como un hábito cotidiano para relacionarse. Si querías estar en contacto con alguien no había más que de dos: hablabas por teléfono (sí, teléfono fijo en un buró, una repisa, o una pared) o te encontrabas en persona. Lo del internet era incipiente, marginal, para escasas personas comparado con las navegaciones de hoy.
Si hoy unos terroristas secuestraran un avión y lo estrellan en la Casa Blanca, nos enteraríamos todos en cuestión de minutos, incluso en segundos, porque no faltaría quien grabara con su celular. Aquella mañana, la mañana del martes 11 de septiembre de 2001, nos enteramos porque alguien nos llamó por teléfono y entonces todos prendimos los televisores, los más madrugadores a partir de las 8:46 horas de Nueva York (7:46 en Ciudad de México), cuando un avión impactó una de las dos Torres Gemelas del World Trade Center. Y ahí, en nuestras casas, en nuestras oficinas, en las aulas, nos quedamos estupefactos porque presenciamos la tragedia en tiempo real. A las 9:03, también tiempo de Nueva York (8:03 de México), medio mundo observó con azoro que otro aparato golpeaba la segunda torre. La primera y gigantesca mole, la Torre Sur, se desplomó a las 9:59 y la segunda, la Torre Norte, a las 10:28. Y millones lo vimos en todo el mundo al mismo tiempo.
Los noticieros explicaban en vivo que cuatro aviones comerciales habían sido secuestrados en Estados Unidos y convertidos en misiles (no había drones como los de hoy) por miembros del grupo terrorista Al Qaeda. Dos de ellos fueron estrellados contra las Torres Gemelas, otro fue impactado contra la fachada oeste del Pentágono en Virginia, y uno más, cuyo objetivo era el Capitolio, sede del Congreso en Washington D.C., cayó en un campo de Pensilvania, luego de que sus pasajeros intentaron someter a los terroristas, según la versión oficial estadunidense.
Una tragedia en televisión en tiempo real: los ataques del 11 de septiembre de 2001 dejaron un saldo inmediato de casi tres mil muertos y más de 25 mil heridos, muchos de ellos con daños físicos y emocionales permanentes. Son el peor acto terrorista perpetrado hasta la fecha, con estos números exactos:
2 mil 977 personas murieron como resultado del evento.
265 pasajeros en los vuelos secuestrados, entre ellos los 19 secuestradores.
2 mil 606 personas perecieron por la caída de las Torres Gemelas, el edificio 7 del WTC y los afectados en áreas aledañas.
125 personas cayeron en el Pentágono.
344 bomberos perdieron la vida mientras trataban de rescatar gente, así como 71 policías.
Más de 2 mil 500 civiles murieron, entre ellos 15 mexicanos.