3 de cada 10 mujeres que trabajan en México tienen un empleo vulnerable
- México se ubica entre los países de América Latina con menor proporción de empleo vulnerable femenino, aunque casi tres de cada diez mujeres ocupadas se encuentran en condiciones laborales precarias.
México, 15 febrero 2026.- El empleo vulnerable sigue siendo una realidad para una parte significativa de las mujeres que trabajan en México y en otros países de América Latina.
En el país un 28.49% de la ocupación femenina en México se clasifica como empleo vulnerable, lo que coloca al país en el cuarto lugar entre los países analizados, por debajo de Perú, Guatemala y Colombia, de acuerdo con cifras del Banco Mundial; lo que refleja que casi 3 de cada 10 mujeres que trabajan podrían encontrarse en condiciones precarias.
De acuerdo con el Banco Mundial, el indicador de empleo vulnerable mide la proporción de personas ocupadas que trabajan por cuenta propia o como trabajadoras familiares no remuneradas.
En el caso de las mujeres, este indicador permite identificar su grado de exposición a formas de empleo con mayor riesgo de precariedad, ya que estos trabajos suelen carecer de contratos formales, ingresos estables y acceso a sistemas de seguridad social, lo que incrementa su vulnerabilidad económica y social.
Aunque México se encuentra por debajo del promedio de algunos países de la región, el dato evidencia que una parte importante de las mujeres enfrentan condiciones laborales caracterizadas por inestabilidad, bajos ingresos y escasa protección social.
Estas situaciones suelen concentrarse en sectores informales, trabajos por cuenta propia o en actividades familiares no remuneradas, donde las oportunidades de seguridad laboral y acceso a derechos son limitadas.
Aunque los niveles de empleo vulnerable de México son bajos en comparación con otros países de la región, todavía existen retos para garantizar igualdad sustantiva y condiciones laborales óptimas para las mujeres trabajadoras.
Cifras históricas en empleo para las mujeres mexicanas
- Segundo trimestre de 2024, hubo 59.3 millones de personas con empleo en el país, con un aumento de 805 mil en el último año, de las cuales 59% son mujeres.
- Desde el inicio de la administración obradorista se crearon 3.5 millones de empleos para las mujeres, así como 2.1 millones de empleos para los hombres, dando un total de 5.6 millones de empleos creados del 2028 a- 2024.
- La tasa de informalidad de las mujeres fue de 54.9%, la más baja desde el levantamiento de la ENOE, sin contar los años 2020 y 2021 afectados por la pandemia.
El segundo trimestre del año presentó un 46.3% de participación económica femenina en el país, el tercer registro más alto de los últimos 10 años, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, lo que para la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) es en parte resultado de la política laboral del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
El papel de las mujeres en la economía mexicana experimentó un crecimiento significativo durante ese sexenio. En comparación con el segundo trimestre del 2023, la Población Económicamente Activa (PEA) aumentó en 737 mil personas, de las cuales, 436 mil son mujeres.
Este crecimiento contribuyó a alcanzar cifras récord históricas en la PEA, que contaba con un total de 61 millones de personas.
Gracias a las políticas laborales implementadas por el presidente López Obrador, como el aumento al salario mínimo y la reforma a la subcontratación, el porcentaje de la población en pobreza laboral pasó de 40.7% en 2018 a 34.9% reduciéndose, es el segundo menor porcentaje desde 2005 y mantiene una tendencia a la baja; este indicador mide el porcentaje de la población que no puede adquirir una canasta básica con su ingreso laboral.
Asimismo, la desocupación entre las mujeres alcanzó los 657 mil, lo que significa que solo el 2.6% de ellas no cuenta con empleo, la cifra más baja desde 2005.
Con estos resultados, el Gobierno de México rinde cuentas con una política laboral en donde entran todas y todos, convirtiéndose en un pilar fundamental de la transformación del país, trayendo consigo un auténtico estado de bienestar, cosechando así los frutos de la primavera laboral que merecen las personas trabajadoras mexicanas y sus familias.