La tala ilegal de barrancas en Puebla: Impactos en la salud y el medio ambiente

- Las juntas auxiliares de La Resurrección y San Andrés Azumiatla viven de cerca las complicaciones de la tala ilegal sin que las autoridades actúen.
Las barrancas de la ciudad de Puebla no solo se han convertido en un basurero, sino también en un negocio relacionado directamente con la tala ilegal. Los infractores aprovechan estos recursos maderables para hacer carbón y después comercializarlo en mercados y tienditas locales sin importar que se generen graves consecuencias a la salud de los habitantes y estragos al medio ambiente. La omisión, la falta de personal y hasta el desconocimiento del proceso para realizar una denuncia son los principales factores que han influido en la deforestación, refieren especialistas.
No se trata de un problema menor, aunque así lo parezca desde la perspectiva de algunos ciudadanos, quienes en muchas ocasiones consideran que este tipo de cuencas “no sirven para nada”, sin embargo, la realidad es que son espacios que permiten la regulación climática, conservación de los ciclos hidrológicos, control de la erosión, control de inundaciones y hasta la recarga de acuíferos, como lo señala la Ley de Aguas Residuales en México.
En el municipio de Puebla las juntas auxiliares de La Resurrección y San Andrés Azumiatla viven esta problemática sin que alguna autoridad competente haga algo al respecto y contrario a ello cada vez se observan más lugares que anteriormente albergaban árboles con solo el rastro de lo que un día fueron: áreas verdes.
Talan con falsos permisos
Al norte de la ciudad de Puebla, a poco menos de 30 minutos del Centro Histórico, se encuentra La Resurrección, una localidad en la que los usos y costumbres rigen a su gente y en la que vecinos han denunciado el corte y extracción de recursos forestales sin la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). No obstante, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la cual es la encargada de recibir estos reportes, como lo menciona la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, ha hecho caso omiso.
De acuerdo con los testigos, que en este caso prefirieron mantenerse en el anonimato, desde diciembre de 2023 en la colonia Santiago de los Leones, ubicada en dicha junta auxiliar antes mencionada, se ha observado cómo un grupo de personas, presuntamente provenientes de la comunidad vecina de San Miguel Canoa, acude con machetes y sierras a las barrancas de este punto para talar las especies arbóreas, principalmente encinos.
Al acercarse para mencionarles que estas acciones no están permitidas por las autoridades, solo recibieron agresiones y burlas por parte de los taladores, quienes indicaron que cuentan con un permiso de los dueños de los árboles, refiriéndose así a los propietarios de los predios cercanos a las barrancas.
Si bien desde entonces alzaron la voz y pidieron la intervención del ayuntamiento, se les informó que la competencia es de la federación, por lo que lo único que se hizo en ese entonces fue mandar patrullas para tratar de ahuyentar a los infractores.
Por tanto, no les quedó más que observar cómo poco a poco acababan con los árboles de las barrancas. En tanto que, en un segundo momento, ya en este 2024, volvieron a ver a la misma gente, pero ahora en otro punto, haciendo exactamente lo mismo y sin que nadie pudiera o quisiera frenarlos.
“En el mes de diciembre de 2023 comenzó todo en esta zona, fue la primera tala que se tuvo en ese lugar, fueron varios árboles del lado izquierdo, cortaron alrededor de 14 árboles, esa fue la primera vez que hicimos las primeras quejas, pero desafortunadamente no pudimos lograr parar la tabla. La gente que llega a cortar los árboles nos corrió a machetazos y se burlaron de nosotros cuando les dijimos que esto no está permitido”, relatan.
Con dichas acciones no solo se generó un problema ambiental, sino también de salud, ya que los taladores una vez que cortan las especies arbóreas realizan hornos de carbón, los que permanecen hasta 10 días activos.