Rebelión en la granja
Maestros
Por: Gustavo Santín Nieto
Cartas a Gracia.
Contra la costumbre estimada maestra, la segunda Carta a Gracia que envío en el 2026 dejaría de lado a la estadística educativa, y parcialmente, a los comunicados institucionales de la SEP y pasaría directamente, a revisar un asunto que podría formar parte del anecdotario político-educativo y que lejos de llamamientos, de trascender, tendría implicaciones serias en el quehacer educativo nacional. El 25 de diciembre, un alto funcionario de la Secretaría de Educación Pública publicaría a través de su cuenta en X, una convocatoria para la creación de comités de defensa de “los valores del obradorismo y la Cuarta Transformación”.
En su manifiesto aleccionaría a las almas libres, mediante la difusión de un procedimiento: “En los Comités nos instruiremos, nos agitaremos y nos organizaremos como contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos y los operadores políticos que buscan privatizar la educación… Nuestra meta será refundar la Secretaría de Educación Pública [al tiempo que denunciaría] viejas prácticas de control y ejercicio del poder del modelo educativo neoliberal” dentro de la SEP, incluyendo lucro con capacitaciones, cuadernillos, soberanía curricular controlada por organismos como OCDE, FMI, BM y Coparmex; y fija términos (1 de enero-1 de febrero), ignorando que cualquier ingreso a las instituciones debería estar autorizado por los responsables directos, los directores de cada plantel y los supervisores escolares (https://acortar.link/KeUhpN,https://acortar.link/Rdnolg8).
Dos días después y a manera de respuesta, el Boletín 427. La Nueva Escuela Mexicana fortalece la educación pública con resultados y rectoría del Estado, el jefe de oficina de la administración federal resaltaría resultados de su encomienda y, entre ellos, los libros de texto distribuidos al inicio del ciclo escolar 2025-2026 (160 millones), incluidos los elaborados en lenguas originarias; las inversiones en becas “144 mil millones de pesos en becas y mejora de escuelas, beneficiando a más de 13 millones de estudiantes y miles de planteles educativos”; la transformación de los Consejos Técnicos Escolares” acorde a la propuesta pedagógica institucional; el impulso a “la rectoría del Estado sobre el Sistema Educativo Nacional (SEN)”, entre otros más.
Con posterioridad, Claudia Sheinbaum Pardo, titular del ejecutivo federal habría restado importancia ante el debate generado por la diatriba que iniciara Arriaga, resaltando la importancia del proyecto pedagógico, de su soporte, los libros de texto gratuito y aderezando la declaración con una loa al interpelado: “Delgado está haciendo un buen trabajo” (Periódico La Jornada, Martes 30 de diciembre de 2025, pág. 5).
Aun así, el día 8 de enero del 2026 Marx Arriaga reiteraría su denuesto <<en contra de la sustitución de los Libros de Texto Gratuito “que diseñó la base magisterial por unos cuadernillos, pensados desde las gerencias de círculos empresariates”>>, comentarios expresados en la plataforma X, que estarían acompañados de un pronunciamiento [de la SNTE-CNTE] contra la neoliberal “alianza méxico aprende leyendo” y talleres intensivos de docentes y directivos, fechado el pasado día de reyes.
Los manifiestos enardecidos me harían recordar que hace algunos ayeres descubrí -tarde- a George Orwell y a dos de sus obras emblemáticas:1984 y Rebelión en la granja. Ese hallazgo me remontaría a la época universitaria de los años 70 del siglo pasado, cuando la lectura de sus páginas me impactarían por la crudeza de sus críticas al totalitarismo y sus inquietantes pronósticos sobre el futuro. Orwell anticiparía un mundo dividido en tres bloques hegemónicos: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental, que incluirían a EE:UU, Rusia y a China; bloques que simularían estar en guerra perpetua para justificar el control interno que ejercerían sobre sus sociedades. En ese escenario, la vida personal quedaba jefaturada por el Estado, bajo la mirada omnipresente del Gran Hermano que vigilaba incluso los espacios más íntimos por medio de televisores que transmitían lo que sucedía en los hogares de los ciudadanos. Las relaciones afectivas se volverían clandestinas, perseguidas como actos subversivos. La delación se institucionalizaría: padres, compañeros, maestros y miembros de la sociedad podían se acusados por “faltas” ideológicas; mientras los militantes juveniles [pioneros] adoctrinados por el Partido se convertían en instrumentos de vigilancia. En suma, se anulaba al individuo en aras de un ente invisible que controlaba todo: “pensamiento, lenguaje, historia y verdad”. Hoy, esas advertencias resuenan más que nunca. Orwell exmilitante del Partido Comunista Inglés, no solo describió un régimen no tan ficticio; a su vez alertaría sobre los riesgos universales de concentrar el poder absoluto y manipular la realidad como pronto se podría verificar en la Alemania nazi y la Rusia postleninista.
Por su parte Rebelión en la granja, cuya versión cinematográfica se puede ver ocasionalmente en la televisión incluso caricaturizada, permitiría ser testigos de una asonada en contra del dueño de la granja y sus trabajadores. El cerdo Napoleón, al frente de los suyos, asumiría el liderazgo de los animales de la granja y pronto se establecerían principios que normarían su convivencia (7 leyes). Poco a poco, los cerdos gozarían de privilegios que justificaban por el bien de todos los animales; al tiempo que se hacían cargo de la educación de las crias del resto de los camaradas, organizandose en comités, incluido y uno de ellos que estaría encargado de la reeducación ideológica. Los animales pronto se darían cuenta que trabajaban más y comían menos; todos salvo los cerdos. Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia.