Trump rompió a nivel mundial el principio de predictibilidad
- Analizan primer año de su segundo mandato en el CISAN
28 enero 2026.-Políticas internas de presión y externas de humillación, así como encender fuegos constantes que no siempre son apagados, han sido las estrategias seguidas en el primer año del segundo periodo de gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, coincidieron investigadores del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.
Leonardo Curzio Gutiérrez y Silvia Núñez García detallaron que un ejemplo claro de este actuar es la reciente polémica sobre Groenlandia.
Núñez García destacó que, desde hace mucho tiempo, esa nación ha tratado de tener una presencia mucho más marcada en Groenlandia, donde tiene una importante base militar, pero considera que esa situación no escalará más allá.
“No estamos en los tiempos de la compra de Alaska, como cuando se dio el proceso de adquisición por Estados Unidos, y Trump lo que busca es seguir su estrategia de prender muchos fuegos pero no apagar ninguno. Hay interés en el Ártico de parte de Rusia, China y el mundo en su conjunto, pero creo que la sociedad estadunidense se está oponiendo a todo este acoso”, señaló.
En tanto, Curzio Gutiérrez manifestó que en los últimos días la opinión de un EUA imperialista y extractivo recibirá una reprobación por parte de su población, por lo que la resolución del problema se daría hacia noviembre, si los demócratas ganan o Trump queda con una mayoría precaria. Naturalmente tendremos que ver un modelo de gestión del Ártico diferente.
Acompañados por Juan Carlos Barrón Pastor, director del CISAN, y el investigador Oliver Santín Peña, los académicos universitarios reflexionaron sobre parte de lo que ha sucedido al interior y exterior de Estados Unidos en la mesa llamada “Análisis y perspectivas a un año del segundo periodo de Donald Trump”.
Ante académicos y estudiantes, Juan Carlos Barrón Pastor informó que este encuentro, realizado en la sala de conferencias Mónica Verea, es parte de una serie de actividades que buscan estrechar y mantener la colaboración entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y la UNAM.
Entramos al segundo año con el tambor batiente, con amenazas en Groenlandia, acciones militares en Venezuela, y donde México ha sido afectado por estos excesos discursivos, afirmó.
Curzio Gutiérrez resaltó que al interior –a lo largo de este primer año de gobierno–, las acciones de Trump han llevado a una reconcentración del poder ejecutivo que rompe los equilibrios tradicionales en EUA, con una apuesta muy fuerte a gobernar con una tendencia protagónica y disruptiva.
El doctor en Geografía e Historia precisó que durante su primer periodo Trump firmó 217 órdenes ejecutivas, mientras que en 2025 signó 224, y algunas tocan directamente la relación bilateral con México.
Esto habla de cómo se ha ignorado al Congreso de Estados Unidos. Ha usado su poder de una manera escandalosa para amagar al titular de la Reserva Federal y acosar a sus críticos, como es el caso de John Bolton; ha concentrado la comunicación en sus redes personalizadas, inclusive ha presionado como nunca antes a la Suprema Corte para que no falle en contra de sus aranceles; ha militarizado la seguridad pública en Washington D.C., además de usar un discurso plagado de orgullo y victimismo.
En materia internacional, añadió, Trump ha desmantelado el sistema de comercio mundial, rompiendo el principio de predictibilidad.
“A Trump le gusta humillar y ha estudiado bien el alcance de su poder; a diferencia de su primer periodo, hoy es un individuo mucho más inquietante por su estrategia maquiavélica, recalibrando la relación con sus socios y apostando al sometimiento”, expresó Curzio Gutiérrez.
A su vez, Núñez García subrayó que el ruido generado por Donald Trump ha tenido muchos objetivos, entre ellos, debilitar a sus opositores demócratas para focalizar la atención y hacerse escuchar en medio del escenario.
La responsable de la sede UNAM-Los Ángeles (Centro de Estudios Mexicanos) dijo que en una encuesta realizada por AP se señala que las tres prioridades de los jóvenes americanos hoy son: la economía, la migración y el cuidado de la salud. Sólo el 25 % anotó como prioridad el tópico de política exterior, que incluye las guerras o el medio ambiente; asimismo, destaca un pesimismo generalizado, con un 11 % de confianza en el desempeño del actual gobierno.
En este contexto, han surgido grupos como “Indivisible” que, bajo el lema “In America, we don’t do kings”, está manifestándose contra el autoritarismo, y muestra la nueva organización de grupos en los que la mayoría son demócratas.
Aun así, guardan un perfil bajo porque saben que la confrontación directa contra el trumpismo no tiene sentido y, están apostando a las redes sociales y manifestaciones en las calles, entre otras estrategias, finalizó.