BUAP 2026: Hacer más con menos,  estabilidad financiera y desarrollo sostenible con calzador

Por: Alejandro García Limón

Durante los primeros 4 años al frente de la BUAP, la Rectora Lilia Cedillo ha mantenido un sano estado financiero, alejado de los escándalos que Alfonso Esparza Ortiz generó durante sus más de 8 años de rectoría. Hay que recordar que tanto Enrique Agüera Ibáñez como el “Tío Poncho”, han sido señalados como saqueadores del erario universitario, primero por los lujos y excesos durante sus respectivas administraciones y en segundo lugar, por las propiedades que tanto en Puebla como en otros estados y países les atribuyen.

Lilia Cedillo ha dado ejemplo de honradez y austeridad, alejada inclusive de los reflectores de los medios de comunicación, ahora tendrá que hacer frente a un recorte presupuestal de 377 millones 415 mil pesos, como quedó asentado en la primera sesión del Consejo Universitario del 2026, celebrada el jueves 29 de enero, cuando se aprobó por mayoría de votos el Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos para el ejercicio 2026.

En el 2025 la BUAP tuvo ingresos de 10 mil 370 millones de pesos y para el 2026 solamente tiene asegurados 9 mil 992 millones 585 mil pesos, y si comparamos el ejercicio fiscal del 2024 donde le asignaron 10 mil 259 millones 745 mil pesos, también nos damos cuenta que es menor el presupuesto del 2026 por 267 millones 160 mil pesos. (véase la tabla de ingresos).

Desde el 2022 hasta el 2025, la BUAP registró importantes incrementos en sus presupuestos, si comparamos el del 2022 con el del 2025, nos daremos cuenta que hay una notable diferencia de 2 mil 600 millones 303 mil pesos. Haciendo notar que la matricula para el ciclo escolar 2025-2026 se incrementó notablemente con el ingreso de 40 mil nuevos alumnos, lo que representó un crecimiento de poco más de 6 por ciento con respecto a 2024. Razón por la cual el incremento a los ingresos estaba más que obligado.

Otra situación que debemos hacer notar es la problemática que representa el consolidar la construcción y equipamiento de Ciudad Universitaria 2, luego de las constantes quejas y peticiones de docentes y alumnos ante las condiciones no tan favorables en que se trabaja, y ahora ante el recorte presupuestal, qué tendrán que hacer las autoridades universitarias para salir de este embrollo. Sobre todo porque hay muchas clases que se están impartiendo de manera virtual, cuando se sobreentiende que en CU2, los laboratorios y talleres deberían estar laborando como se tenía proyectado para desarrollar conocimientos y habilidades de los futuros ingenieros.

 Con respecto al Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos, Carlos Martín del Razo Lazcano, tesorero General de la institución, indicó que la institución aplicará un plan de ahorro y austeridad mediante la restricción de contratación de personal por honorarios, el uso de energías limpias, la construcción de edificios sustentables, ahorros en el parque vehicular, el pago restringido de telefonía, revisiones permanentes a la nómina, entre otras estrategias. Aunque debemos decir que año con año se habla de ajustes y austeridades.

En cuanto a la designación de nuevos funcionarios que se ha venido dando desde el pasado 30 de septiembre del 2025, cuando la doctora Cedillo Ramírez, días antes de rendir protesta para su segundo mandato, realizó el cambio en la Secretaría General, de manera paulatina se han dado los ajustes y nuevas designaciones, de las tres vicerrectorías solamente se tiene el cambio en la de Extensión y Difusión de la Cultura, faltando la de Docencia y la de Investigación y Estudios de Posgrado.

Quienes piensan que estamos muy lejos para hablar del relevo en octubre del 2029, la realidad es que la carrera ya empezó, el universitario o universitaria que tenga en mente ser el relevo de Lilia Cedillo, su camino debió empezó desde el pasado 4 de octubre del 2025, cuando se llevó a efecto la toma de protesta por parte de Consejo Universitario para el segundo periodo de la actual rectora.

Durante los próximos meses se dará rienda suelta a los rumores y declaraciones sobre la reforma a los estatutos de la Ley Orgánica de la BUAP, donde se plantearán los ajustes para el próximo proceso electoral del 2029, siendo la reelección uno de los principales temas a tratar, porque se tiene la propuesta de ampliar el periodo rectoral a 6 años en lugar de 4, y eso afectaría también a las elecciones de directores de facultades y coordinadores de licenciaturas y estudios de posgrado, pero eso se cocinará en los próximos meses y ya opinaremos al respecto.