Temporales, siete de cada 10 profesores de enseñanza superior
México, 01 febrero 2026.- Se calcula que en el país 70.1 por ciento de la planta docente de licenciatura y posgrado de escuelas públicas y privadas está contratada bajo alguna modalidad temporal, expuso el académico Pedro Anaya Pedraza, quien añadió que ante los recursos insuficientes, muchas universidades buscan ahorrar, estableciendo nuevas modalidades de contratación de profesorado que impliquen menor gasto, lo que no sólo ocurre en México.
En el segundo encuentro Interuniversitario Docente contra la Precarización Laboral, el investigador de unidad Azcapotzalco de la UAM detalló que muchos profesores temporales reciben bajos salarios, enfrentan múltiples empleos e inestabilidad laboral, así como altas cargas de trabajo, entre otras desventajas.
No todos los catedráticos temporales quieren dejar de ser contratados bajo esa modalidad, es decir “no todos buscan la definitividad”, pues algunos son profesionistas que alternan su labor con la enseñanza, y eso en ciertas ramas del conocimiento incluso se convierte en un plus para las universidades.
“Ciertas profesiones necesitan diversos tipos de docentes, es decir hay ciencias que requieren gente que se dedique de tiempo completo a la docencia e investigación, y otras no. Por ejemplo, en derecho es muy funcional un profesionista exitoso, que esté en los juzgados, que tenga mucha experiencia y además desarrolle docencia de manera temporal en las universidades para que lleve todo su conocimiento a los estudiantes.”
Los profesores temporales suelen estar contratados por hora, por clase o de medio tiempo e incluso de tiempo completo, con contratos por semestre, año o trimestre. Asimismo, algunos son asistentes de investigación o profesores adjuntos.
Detalló que a escala nacional se estima que los docentes adscritos a las instituciones de educación superior son casi 400 mil, de los cuales 42 por ciento laboran en universidades e instituciones privadas, y el resto en públicas.
Otro problema que enfrenta el sector es el bajo recambio generacional debido a que muchos docentes postergan su jubilación.
Aunque existen muchos jóvenes investigadores con posgrado y cumplen los requisitos para impartir cátedra en universidades públicas, no hay recambio generacional. “Con la reforma de 1980 se fragmentó el salario docente y se vinculó una gran parte con los estímulos económicos: becas y apoyos a la investigación. Ahora los profesores no se pueden jubilar porque ésta no se calcularía considerando becas y estímulos, sino sólo el salario base. Entonces, al retirarse habrá un decrecimiento en sus ingresos.”