Delirios de persecución y la soberbia de la edil panista de san Andrés Cholula
REFLEXIONES / Televisión
Más tardó en enterarse la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Guadalupe Cuautle, de la denuncia ciudadana ante la Auditoría Superior del Estado por el abuso en la pavimentación de 2.8 kilómetros de la Radial, que en pedir a sus voceros protectores que la entrevistaran en radio y portales, limpiándose de cualquier acusación por inflar costos en la obra y recibir moches. Igualmente, citó de urgencia a su equipo de trabajo para pedirles que tengan todo en regla y tapar cualquier evidencia que la vincule a los señalamientos, además de adelantar la campaña por la reelección, cuando todavía no son tiempos electorales.
Su forma altanera y soberbia que tiene en su conducción personal Guadalupe Cuautle, le ha hecho rechazar reuniones con los pueblos originarios desde el año pasado, argumentando que la han amenazado; también ha citado que existe una estrategia de insulto personal para silenciar voces críticas y que eso no lo permitirá venga de donde venga, en clara referencia a la máxima autoridad estatal.
¿Cuál es esa estrategia?
Debe ser clara y honesta en sus conceptos, de lo contrario está mintiendo.
Se ha erigido en defensora de algunos medios de comunicación que no se atreven a cuestionarla por “extraños” motivos. Por eso, en enero reciente, durante una cena de inicio de año en la que entregó reconocimientos dijo: “Cualquier intento de persecución o castigo contra el ejercicio periodístico representa un retroceso para la vida democrática; someter a comunicadores a procesos judiciales desproporcionados, hostigarlos o privarlos de su libertad, vulnera derechos fundamentales”.
Ignora Guadalupe Cuautle que los periodistas también tienen que responder ante la justicia, como cualquier ciudadano, si incurren en algún delito. Esto también es para los alcaldes, gobernadores, jueces, magistrados, legisladores y funcionarios de todos los niveles. Nadie está por encima de la ley.
Y se cura en salud a sabiendas que los 2.8 kilómetros de la Radial no cuestan 80 millones de pesos, porque suponiendo que se utilice el material básico en la obra, la inversión oscilaría en 2.5 millones por un kilómetro de 7 metros de ancho y se duplicaría el costo si se inyecta concreto asfáltico; es decir, 5 millones por kilómetro. Nada más es cosas de sumar y multiplicar y el resultado es un robo descarado.
Sobre las declaraciones de Cuautle, el presidente de la JUGOCOPO, Pavel Gaspar enfatizó que no existe ninguna persecución política contra la edil de San Andrés, descartando que la ASE sea utilizada como un instrumento de presión.
Ante reporteros mencionó que los señalamientos hacia gobiernos municipales no obedecen a colores partidistas y que tanto los Poderes Ejecutivo y Legislativo tienen la obligación de vigilar el correcto uso de los recursos públicos en cualquier ayuntamiento. “Cuando se detectan posibles irregularidades o hay denuncias, como ocurrió en San Andrés, se debe actuar conforme a los principios de ética y honestidad, porque el objetivo es garantizar que los recursos beneficien a la población”.