Demanda de personas cuidadoras se triplicará para 2050: BID y OCDE

México, 22 febrero 2026.- En menos de dos décadas y media, América Latina y el Caribe enfrentarán una crisis de personas cuidadoras no remuneradas y asalariadas. En el caso de éstas últimas, se requerirá incrementar de 3 a 14 millones la cantidad de personas cuidadoras, pues en promedio se estima que la población de 65 años y más que demandará asistencia se triplicará, al pasar de 8 a 23 millones.

El informe ¿Quién cuida? Cómo apoyar y reconocer a quienes cuidan de personas mayores en América Latina y el Caribe, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), alerta que la región enfrenta un aumento exponencial de la demanda de cuidados: “Para 2050, una de cada 3 personas de 45 a 64 años tendrá que brindar cuidado familiar” y acota que la región sigue caracterizándose por contar con servicios públicos incipientes, otros de baja calidad ofrecidos por organizaciones y otros más los brinda el sector privado, pero son poco accesibles para la mayoría.

Pese a ello, destaca que sólo 20 por ciento de quienes actualmente tienen necesidades de cuidado reciben atención de servicios públicos.

Las mujeres dedican hasta 7.5 horas semanales a atender a familiares mayores. El cuidado no remunerado es la regla, alerta el estudio, pues casi 25 millones de quienes cuidan son mujeres, cifra que deberá incrementarse a 60.5 millones para 2050.

La mayoría de las mujeres cuidadoras sufren “pobreza de tiempo”, ya que al dedicarse a esas labores quedan excluidas de la educación, el trabajo, la participación ciudadana, y su autocuidado, recreación y descanso.

En el caso de México, indica que las mujeres destinan 20 horas semanales al “cuidado pasivo”, es decir, supervisan a las personas dependientes mientras realizan otras tareas, frente a 17 que ocupan los hombres. Por lo que respecta a las cuidadoras remuneradas, afirma que enfrentan condiciones laborales precarias y oportunidades limitadas de formación; esto se debe a que el sector del cuidado remunerado en AL y el Caribe cuenta con financiamiento insuficiente y, en gran medida, es informal.

La mayoría de sus 3 millones de trabajadores son mujeres de mediana edad, muchas de ellas afrodescendientes o indígenas. Las cuidadoras tienden a trabajar a tiempo parcial, sin contratos ni protección social y la mayoría percibe ingresos por debajo del salario mínimo.