¿Hacia una vacuna en spray para las enfermedades respiratorias?
México, 26 febrero 2026.- Una persona puede pasar entre 3 y 5 días sin beber agua, 3 semanas o más sin comer, pero no puede vivir sin respirar más allá de unos minutos. Debido a la letalidad de ciertos virus y bacterias en vías respiratorias, los científicos han buscado durante años una vacuna capaz de protegernos contra la mayor cantidad de enfermedades posibles.
Las vacunas que conocemos actualmente usan parte de algún agente patógeno que se introduce al cuerpo. Una vez dentro, el sistema inmunológico lo reconoce, lo guarda en su memoria y lo ataca. Así, cuando el mismo virus o bacteria vuelve a ingresar, el organismo lo identifica y elimina rápidamente.
En el caso de la nueva vacuna realizada por el doctor Bali Pulendran y sus colegas, de la Standford University, el mecanismo es diferente. Aquí se imitan las señales producidas por las células del sistema inmunológico cuando se comunican durante la aparición de una infección. Simulando el funcionamiento del sistema inmunológico innato.
Antes de continuar, ¿hay más de un sistema inmunológico? y ¿qué es el sistema inmunitario innato? Solo hay un sistema inmunológico, pero se puede dividir en dos: sistema inmunológico innato y adaptativo. Ambos atacan agentes extraños, pero lo hacen de manera diferente. El primero lo realiza de forma general, por ejemplo, produciendo sudor, moco, lágrimas y ácido clorhídrico, todo esto con el fin de destruir cualquier patógeno. Más adelante cuando su función termina, el sistema inmunológico adaptativo crea una estrategia más específica para atacar concretamente la infección.
Estimulando al sistema inmunitario innato, por medio de la nueva vacuna, se puede mantener activo durante meses y es capaz de eliminar una gran variedad de virus y bacterias: SARS-CoV-2, otros coronavirus, Staphylococcus aureus y Acinetobacter baumannii, incluso la proteína del ácaro del polvo (causante de alergia).
Además de la protección inmunitaria prolongada, “sería posible crear una vacuna sintética, quizás un aerosol nasal” en palabras de Pulendran. Una presentación útil al momento de completar el cuadro de vacunación en niños, o frente a una pandemia donde crear una vacuna específica puede tardar mucho tiempo.
Se estima que la vacuna puede estar disponible en los próximos 5 o 7 años. Actualmente solo se ha probado en ratones. Y es probable que las personas solo necesitarían de ella 1 o 2 dosis al año. Una vez que se apruebe estaremos presenciando la primera vacuna universal. Aún así surge una pregunta, ¿mantener al cuerpo en un estado constante de alerta, tendrá algún efecto secundario?