La vida de Enrique Semo simboliza que la búsqueda del conocimiento se potencia por la conciencia cívica: Rector Lomelí
- Presidió el reconocimiento al profesor emérito, organizado por las facultades de Economía, y de Filosofía y Letras, en ocasión del Congreso Internacional México en la encrucijada global
- Renovó la manera de pensar la historia del país al colocar en el centro del análisis las desigualdades y los procesos de larga duración, afirmó Rosaura Ruiz Gutiérrez
- Es un hombre de izquierda, progresista y humanista, dijo Lorena Rodríguez León
- Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort destacó su responsabilidad en el uso del conocimiento para el bien de la población
16 de abril 2026.-La herencia intelectual de Enrique Semo Calev reside en una manera de mirar la historia que obliga a atender los vínculos entre economía, cultura, política y vida social; y que recuerda que detrás de todo proceso hay seres humanos, decisiones concretas, aseguró el rector de Ia UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
“Para la Universidad de la nación, su vida simboliza un principio primordial: que la búsqueda rigurosa del conocimiento y la conciencia cívica no se oponen, sino que se potencian mutuamente. A sus 95 años, su lucidez e inquebrantable espíritu crítico constituyen, por sí mismos, una lección”, expresó del profesor emérito de la Facultad de Economía (FE), quien estuvo presente en el reconocimiento que se le hizo durante la inauguración del Congreso Internacional México en la encrucijada global.
Acompañado por la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno federal, Rosaura Ruiz Gutiérrez, subrayó la pertinencia del pensamiento de Enrique Semo que responde al ámbito de la historiografía, y también a las discusiones contemporáneas sobre democracia, desigualdad, políticas sociales y paradigmas de transformación en América Latina.
En el auditorio Narciso Bassols de la FE, Lomelí Vanegas resaltó que el autor de libros como Historia del capitalismo en México fue protagonista de un momento crucial en la consolidación de la historia económica de México como campo de investigación, docencia y especialización. Además, sembró una línea de investigación relevante sobre la historia de la izquierda mexicana. En esa vertiente examinó dilemas, procesos y posibilidades de alternancia política que resultan indispensables para leer la coyuntura actual del país.
En la ceremonia, a la que asistió la familia del profesor emérito, académicas, académicos y estudiantes de las facultades de Economía y de Filosofía y Letras, el rector añadió que las problemáticas que se abordarán en el Congreso dialogan estrechamente con las que el doctor Semo ha planteado: la comprensión de las estructuras fundamentales que modelan el presente, la identificación de las fuerzas que impulsan o limitan el desarrollo de las sociedades y la reflexión sobre cómo estas sitúan a México en un orden mundial cada vez más complejo, incierto y desigual.
Pensar el presente y el futuro
En su oportunidad, Rosaura Ruiz resaltó que la incorporación de las humanidades a la política científica nacional representa el reconocimiento de una vigorosa tradición de pensamiento crítico en México, que ha hecho de la reflexión histórica y social una herramienta indispensable para comprender y transformar la realidad.
La obra de Enrique Semo renovó la manera de pensar la historia de la nación al colocar en el centro del análisis las desigualdades y los procesos de larga duración. “Ha mostrado que el conocimiento es una forma de intervención en la realidad”, refirió ante la directora de la FE, Lorena Rodríguez León.
Agradeció su compromiso intelectual y participación en la conformación de un grupo de trabajo internacional convocado por la dependencia para analizar las condiciones de emergencia de movimientos de extrema derecha en el orbe, así como las características sociales y políticas que han permitido su avance en distintas latitudes.
Ruiz Gutiérrez precisó que, en un contexto de transformaciones profundas, las ciencias sociales y las humanidades están llamadas a desempeñar nuevamente un papel central para interpretar el presente y orientar la acción colectiva.
Voz a los marginados
Previamente, Lorena Rodríguez León, dio la bienvenida a la ceremonia en la que aseveró que Enrique Semo -profesor universitario de más de medio siglo- es un hombre de izquierda, progresista y humanista que ha dejado una huella permanente en el devenir intelectual y político de México.
Remarcó que en sus trabajos reconoció que para comprender la complejidad y riqueza de la historia de nuestra nación “tenía que darle voz a los marginados de siempre: los obreros, los campesinos, los pueblos originarios, las mujeres; reconocernos como sujetos de la historia, recuperarla y ponerla al servicio de los pueblos para poder comprender su presente y tener la posibilidad de mejorar su futuro”.
Al hacer uso de la palabra, la directora de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort, manifestó que la vida y obra de Semo se caracterizan por la articulación entre investigación, docencia y reflexión pública, así como por la responsabilidad en el uso del conocimiento para el bien de la población.
En la ceremonia en la que estuvieron el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva; el profesor emérito de la FE, Rolando Cordera Campos; y el académico de la FFyL, Ambrosio Velasco Gómez, la directora de la FFyL abundó que uno de los aportes centrales es su análisis de la historia económica de México, desde una perspectiva de larga duración y que sitúa los procesos contemporáneos en secuencias históricas amplias.“Para la Universidad de la nación, su vida simboliza un principio primordial: que la búsqueda rigurosa del conocimiento y la conciencia cívica no se oponen, sino que se potencian mutuamente. A sus 95 años, su lucidez e inquebrantable espíritu crítico constituyen, por sí mismos, una lección”, expresó del profesor emérito de la Facultad de Economía (FE), quien estuvo presente en el reconocimiento que se le hizo durante la inauguración del Congreso Internacional México en la encrucijada global.
Acompañado por la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno federal, Rosaura Ruiz Gutiérrez, subrayó la pertinencia del pensamiento de Enrique Semo que responde al ámbito de la historiografía, y también a las discusiones contemporáneas sobre democracia, desigualdad, políticas sociales y paradigmas de transformación en América Latina.
En el auditorio Narciso Bassols de la FE, Lomelí Vanegas resaltó que el autor de libros como Historia del capitalismo en México fue protagonista de un momento crucial en la consolidación de la historia económica de México como campo de investigación, docencia y especialización. Además, sembró una línea de investigación relevante sobre la historia de la izquierda mexicana. En esa vertiente examinó dilemas, procesos y posibilidades de alternancia política que resultan indispensables para leer la coyuntura actual del país.
En la ceremonia, a la que asistió la familia del profesor emérito, académicas, académicos y estudiantes de las facultades de Economía y de Filosofía y Letras, el rector añadió que las problemáticas que se abordarán en el Congreso dialogan estrechamente con las que el doctor Semo ha planteado: la comprensión de las estructuras fundamentales que modelan el presente, la identificación de las fuerzas que impulsan o limitan el desarrollo de las sociedades y la reflexión sobre cómo estas sitúan a México en un orden mundial cada vez más complejo, incierto y desigual.
Pensar el presente y el futuro
En su oportunidad, Rosaura Ruiz resaltó que la incorporación de las humanidades a la política científica nacional representa el reconocimiento de una vigorosa tradición de pensamiento crítico en México, que ha hecho de la reflexión histórica y social una herramienta indispensable para comprender y transformar la realidad.
La obra de Enrique Semo renovó la manera de pensar la historia de la nación al colocar en el centro del análisis las desigualdades y los procesos de larga duración. “Ha mostrado que el conocimiento es una forma de intervención en la realidad”, refirió ante la directora de la FE, Lorena Rodríguez León.
Agradeció su compromiso intelectual y participación en la conformación de un grupo de trabajo internacional convocado por la dependencia para analizar las condiciones de emergencia de movimientos de extrema derecha en el orbe, así como las características sociales y políticas que han permitido su avance en distintas latitudes.
Ruiz Gutiérrez precisó que, en un contexto de transformaciones profundas, las ciencias sociales y las humanidades están llamadas a desempeñar nuevamente un papel central para interpretar el presente y orientar la acción colectiva.
Voz a los marginados
Previamente, Lorena Rodríguez León, dio la bienvenida a la ceremonia en la que aseveró que Enrique Semo -profesor universitario de más de medio siglo- es un hombre de izquierda, progresista y humanista que ha dejado una huella permanente en el devenir intelectual y político de México.
Remarcó que en sus trabajos reconoció que para comprender la complejidad y riqueza de la historia de nuestra nación “tenía que darle voz a los marginados de siempre: los obreros, los campesinos, los pueblos originarios, las mujeres; reconocernos como sujetos de la historia, recuperarla y ponerla al servicio de los pueblos para poder comprender su presente y tener la posibilidad de mejorar su futuro”.
Al hacer uso de la palabra, la directora de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort, manifestó que la vida y obra de Semo se caracterizan por la articulación entre investigación, docencia y reflexión pública, así como por la responsabilidad en el uso del conocimiento para el bien de la población.
En la ceremonia en la que estuvieron el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva; el profesor emérito de la FE, Rolando Cordera Campos; y el académico de la FFyL, Ambrosio Velasco Gómez, la directora de la FFyL abundó que uno de los aportes centrales es su análisis de la historia económica de México, desde una perspectiva de larga duración y que sitúa los procesos contemporáneos en secuencias históricas amplias.