Comunicación abierta y constante en el IQ ofrece Elizabeth Gómez Pérez

  • María Soledad Funes Argüello le dio posesión como directora de esa entidad académica para los próximos cuatro años

8 mayo 2026.-A partir del respeto, diálogo y trabajo conjunto podemos fortalecer al Instituto de Química (IQ), consolidar su vida interna y proyectarlo con mayor claridad al futuro, externó Elizabeth Gómez Pérez al asumir la dirección de esta entidad universitaria para el periodo 2026-2030.

Ese Instituto es uno de los más consolidados de la UNAM y referente nacional e internacional en el desarrollo de la química mexicana; tiene una historia robusta y proyección que lo posiciona en un lugar privilegiado dentro del Subsistema de la Investigación Científica, manifestó la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, al darle posesión del cargo.

Gómez Pérez dijo que asume la responsabilidad con el compromiso de trabajar para construir una entidad más articulada, donde la comunicación sea abierta y constante, las decisiones se sustenten en criterios claros y cada voz encuentre un espacio de expresión.

“Tengo plena certeza de que este encargo no se ejerce de manera individual, sino acompañado por la experiencia, la inteligencia y la diversidad de pensamiento de nuestra comunidad”.

Esta entidad también enfrenta retos que debemos atender con responsabilidad y visión. El camino lo recorreremos desde la pluralidad y la diversidad de ideas, reconociendo que en ellas reside nuestra mayor riqueza y la posibilidad de construir soluciones más justas, sólidas e innovadoras, subrayó.

Este momento representa un nuevo comienzo, pero también la continuidad de “la historia que nos une, que hemos construido colectivamente y que nos llena de orgullo”.

Conocimiento de alto nivel

Este Instituto es uno de los espacios de mayor productividad del Subsistema de la Investigación Científica; ejemplo de ello es que en 2025 superó los 200 artículos. Pero eso es una consecuencia, no un fin: cada artículo, patente, tesis dirigida y cada desarrollo tecnológico deben ser, ante todo, una contribución original al conocimiento, puntualizó Funes Argüello.

Su comunidad es consciente de las fortalezas que ha construido a lo largo de los años, que reconoce con orgullo su tradición rigurosa, la calidad de su producción científica y el papel destacado que ha desempeñado en el desarrollo de la química en nuestra nación, y también de que tiene asuntos pendientes, como fortalecer sus espacios colegiados y renovar aún más el diálogo interno, expuso.

En tiempos de numerosos desafíos, agregó, es fundamental encontrar un balance entre la investigación, que es su misión central, y las otras dos labores sustantivas de la Universidad: docencia y difusión de la cultura. De manera adicional, el IQ tiene vocación natural hacia la vinculación con los sectores productivo y de salud, y con otras instituciones académicas. Todo ello debe realizarse con compromiso y convicción.

La Química, apuntó, tiene una comunidad diversa y en ello radica una de sus mayores riquezas. La pluralidad de enfoques, trayectorias, generaciones, áreas de conocimiento y formas de entender la vida académica debe verse como una fortaleza que puede ampliar la mirada colectiva y enriquecer las decisiones institucionales.

Trayectoria

Elizabeth Gómez Pérez realizó estudios de licenciatura en Ingeniería Química Industrial en la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas del Instituto Politécnico Nacional. Obtuvo el grado de doctora en Ciencias Químicas en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav). Como parte de su formación académica llevó a cabo una estancia posdoctoral en el IQ, entidad a la que se incorporó en el año 2000.

Perteneciente al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, nivel II, su trayectoria académica se ha caracterizado por el desarrollo de investigación en química inorgánica y de elementos del grupo principal, así como por una participación constante en la formación de recursos humanos, la docencia y los procesos colegiados que sustentan la vida académica universitaria.