Riqueza energética de México, estratégica para fortalecer su soberanía: Alejandro Chanona
- Miguel Limón García, Moisés Garduño García, César García Brena y Miriam Grunstein también analizaron las barreras que enfrenta el sector en el orbe
25 mayo 2026.-La energía ocupa un lugar central en las relaciones internacionales contemporáneas; el acceso, producción y transición hacia fuentes más sostenibles son factores que definen la estabilidad económica y política de los países, sostuvo el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, Alejandro Chanona Burguete.
A su vez, la geopolítica es eje fundamental para comprender las dinámicas internacionales, tensiones entre potencias, cambios financieros decisivos y competencia por recursos clave que modelan el rumbo de las naciones y determinan su capacidad de influencia en el escenario global, señaló al inaugurar el conversatorio “Geopolítica de la energía: retos para México y el mundo”.
El tema es relevante para nuestra nación. Su riqueza energética, combinada con los retos de la transición a las energías limpias, nos coloca en un punto estratégico para fortalecer nuestra soberanía e impulsar el desarrollo, añadió en la sala Isabel y Ricardo Pozas, de dicha entidad académica.
A decir del director de Programas de Aspen Institute México, Miguel Limón García, quien fungió como moderador, la energía ocupa un lugar central como recurso económico, instrumento de poder, seguridad nacional y política exterior.
La invasión rusa a Ucrania, las tensiones en Medio Oriente, la disputa entre Estados Unidos y China, así como la carrera por minerales críticos y cadenas de suministro muestran que la transición energética no implica menos geopolítica, sino quizá una nueva, recordó.
A más de dos meses de la disrupción por la guerra contra Irán, casi 20 por ciento del petróleo en el mundo pasa por el Estrecho de Ormuz, que hoy está prácticamente cerrado. Antes del conflicto, cerca de mil 500 buques cruzaban mensualmente; en abril, solo 180.
Así lo comentó en el conversatorio que se realizó en ocasión de la renovación del proyecto de cooperación entre la UNAM y Aspen Institute México (vigente a partir de 2014) y que contó con el acompañamiento de la Coordinación de Proyectos Académicos de la Oficina del Rector, encabezada por Jaime Martuscelli Quintana (presente en el evento), instancia que ha dado seguimiento a la agenda de trabajo académico entre ambas instituciones.
Choque y la disrupción energética
De acuerdo con el profesor de la FCPyS, Moisés Garduño García, Medio Oriente va a seguir siendo uno de los nodos importantes de energía. Las compañías en los países árabes del Golfo son productoras de petróleo o gas, conexión y sostén de las cadenas de valor.
A partir de la plusvalía de esas entidades económicas y de sus fondos soberanos, naciones como Emiratos Árabes, Qatar y Arabia Saudita han invertido enormes cantidades de dinero en corporaciones de datos, inteligencia artificial y en diversos componentes relacionados con la fabricación de chips, de gases raros como el helio, indispensables para la generación de hardware y software, entre otros rubros.
Para el consultor de Sustergia, César García Brena, estamos ante el choque y la disrupción energética y del sistema global. “Es importante la magnitud y de qué manera las naciones entiendan que no pueden seguir teniendo esa fragilidad ante el petróleo en el largo plazo. En la República mexicana aún no vemos los efectos, pero los vamos a sentir si este conflicto continúa y llegamos a precios de petróleo más altos”.
China produce más de 60 por ciento de las baterías; controla 90 por ciento de algunos de los imanes elaborados con tierras raras, tecnologías esenciales para la transición energética; y una sola provincia del país asiático domina 90 por ciento de la elaboración de algunos de esos materiales, argumentó.
El gigante asiático, precisó, lleva más de 20 años invirtiendo en tecnología y maneja la cadena de suministro de las nuevas tecnologías de energía renovable.
La académica del Centro México del James Baker III de la Universidad Rice, Miriam Grunstein, estimó que México es vulnerable porque depende de decisiones centralizadas que lo protegen demasiado. El costo de la gasolina, 24 pesos por litro, implica una carga a las finanzas públicas y un costo de oportunidad a programas sociales.