México debe aprovechar el boom de fama global que le da el Mundial 2026: Ilia Alvarado
- En los próximos años aumentará el turismo ligado al prestigio y a la notoriedad internacional que ganó por ser sede, argumentó
9 JUNIO 2026.-La infraestructura de las tres metrópolis más grandes del país -Ciudad de México (CDMX), Guadalajara y Monterrey- sedes de la Copa Mundial de Futbol 2026, se pondrá a prueba y podría ser que los visitantes sobrepasen la capacidad de carga que hasta ahora tienen, reconoció la doctora en Geografía adscrita al Departamento de Geografía Económica del IGg de la UNAM, Ilia Alvarado Sizzo.
Con base en estimaciones de la Secretaría de Turismo, refirió, llegarán a nuestro país aproximadamente cinco millones de visitantes, y se prevé que generen un impacto económico de dos mil a cuatro mil millones de dólares.
En un primer nivel quienes recibirán más beneficios son la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco, donde se jugarán los partidos, y se registrarán incrementos importantes en la ocupación hotelera, consumo en restaurantes, transporte, entradas a museos y comercios vinculados con el turismo internacional.
Les seguirían aquellos que tienen destinos consolidados: Quintana Roo, Yucatán, Oaxaca, Guanajuato, Michoacán, Guerrero y Puebla. A decir de la experta, si se logra integrar en circuitos las urbes sede y los sitios turísticos a conocer podría haber más estados favorecidos.
Por ejemplo, Acapulco, que está relativamente cerca de la capital del país, se promociona como la playa del Mundial, mientras que Morelia y Puebla se prepararon para recibir viajeros que vengan a la CDMX, anotó.
Por su proximidad a las sedes también están Coahuila y Tamaulipas, inmediatas a Monterrey; así como Aguascalientes, San Luis Potosí y Nayarit, en el caso de Guadalajara.
Numerosos visitantes internacionales aprovecharán para recorrer lugares famosos, por ejemplo las playas de Quintana Roo, Yucatán, Baja California, Oaxaca y algunas zonas arqueológicas alrededor de la Ciudad de México, pues son prácticamente imperdibles, consideró la experta.
Estos turistas son heterogéneos: mientras algunos vienen exclusivamente a presenciar los partidos, celebrar con su selección y hospedarse cerca de los estadios, otros prefieren combinar con vacaciones culturales o de playa y asistir a lugares emblemáticos, abundó.
De acuerdo con Alvarado Sizzo, estos megaeventos deportivos son, al mismo tiempo, megaeventos turísticos y proyectan una imagen de la nación hacia el exterior.
“La impresión por la experiencia vivida se queda en el imaginario turístico por varios años o puede desaparecer en pocos meses si no existe una estrategia nacional para aprovechar el boom de fama internacional que da un acontecimiento de esa magnitud”.
Alvarado Sizzo consideró que capitalizar el Mundial depende en gran medida de la gestión que se efectúe, de la repercusión mediática y la publicidad que reciba México. Pero sin duda en los próximos años se elevará el turismo ligado a la fama y a la notoriedad global que ganó por ser sede.