¿Todo tiempo pasado fue mejor?

MAESTROS

Por: Gustavo Santín Nieto

Cartas a Gracia

Estimada Maestra:

En su espacio Gracia, la titular del ejecutivo federal llamaría “a iniciar una discusión nacional en torno a la regulación del uso de pantallas y la Inteligencia Artificial en el ámbito escolar, al advertir que el Estado no puede ser omiso ante los riesgos de adicción que enfrentan los menores”, tal y como señalarían el avance y la nota informativa de la Jornada del 19 de junio. El llamado parecería estar desfasado, y más, cuando varias entidades federativas como la Ciudad de México ¿modificaría? su Ley de Educación para promover “el uso responsable de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en colegios públicos y privados” de educación básica, documento que sería modificado, pero que aún no sería publicado en la Gaceta Oficial de la CDMX.

En tanto Gracia, otros estados adoptarían disposiciones similares, verbigracia: Querétaro, -como mencionaría el periódico digital siete.24 -, entidad en la que el Congreso del Estado a propuesta de su ejecutivo local, prohibiría “el uso de teléfonos celulares en las aulas de planteles públicos y privados, cuya finalidad estribaría en la protección de menores en contra del ciberacoso aunque, a discreción del docente, permitiría su accionar en los salones de clase con fines estrictamente académicos [unotv.com]; en Morelos la utilización del celular se prohibiría en escuelas públicas y privadas “tanto en primaria y secundaria dentro del aula”; si bien en Aguascalientes el uso en el salón de clase quedaría bajo el permiso de la ó el docente [unotv.com] y sucedería lo mismo en las escuelas de educación básica del Estado de México y Guerrero, entidades en las que se regularía “el uso en escuelas” considerando el “impacto en aprendizaje y convivencia” [siete24.mx]; y en Tamaulipas, estado en el que un comité por escuela definiría las reglas de uso. Otras entidades como Guanajuato, Michoacán, Tlaxcala, Jalisco y Sonora reportarían un avance parcial en la adopción de medidas regulatorias para el uso de dispositivos digitales en los salones de clase de las escuelas de educación básica.

Regresando a la nota informativa de la Jornada del 19 de junio, responsabilidad de Alma E. Muñoz y Alonso Urritia y con la que se abriría esta Carta a Gracia, destacarían varios tópicos a considerar y que serían señalados por la titular del ejecutivo federal en la Mañanera de Pueblo de ese día: 1.  Este año “tenemos que entrar a la discusión” nacional sobre regular el uso de las pantallas y la Inteligencia Artificial (IA) en las escuelas; 2. “No sé si penalizar, porque lleva a la discusión de la censura o no, siempre es una línea muy delgada, pero es una discusión que tenemos que dar en México, socialmente todas y todos -incluidos partidos políticos-; 3“mamás, papás y todos tenemos que revisar porque es demasiado tiempo el que las niñas, niños, jóvenes están en la pantalla”; 4. los niños “ya se olvidaron de los juegos tradicionales, colectivos”, y con las pantallas también “se te olvida la sociedad en la que vives y piensas que hay una realidad virtual que muchas veces no tiene nada que ver con lo que realmente está ocurriendo”. 

Sin embargo Gracia, habría varios “asegunes” a considerar por ejemplo: 1. La discusión social propuesta por la mandataria, sería la medida más adecuada que permitiría evaluar la utilización de los medios digitales -incluida la Inteligencia artificial- y llegar a un acuerdo sobre su pertinencia y por eso se externarían algunos considerandos; 2. La regulación del uso en las escuelas limitaría un espacio en el que debería enseñarse el uso adecuado “responsable y productivo” de las redes y la Inteligencia Artificial; 3.- De la misma manera,  la escuela podría mediante la enseñanza del uso “adecuado y responsable […] promover el aprendizaje de la autorregulación y hábitos saludables”; 4. Y de la misma manera, la escuela podría incidir en el uso productivo del tiempo que se pasa en celulares y en la IA (“programando, investigando, leyendo o aprendiendo algun otro idioma”, por ejemplo); 5. La IA no sería una herramienta “buena o mala en sí misma” y las y los docentes frente a grupo deberían promover su uso “adecuado y responsable” siempre y cuando ellos aprendieran previamente; 6. Los juguetes tradicionales dejarían de usarse, no solo porque pasarían de moda y la sociedad evolucionaría, sino por la escasez de espacios públicos seguros que permitieran como antaño, salir a jugar en la calle de enfrente de la casa. Causa a la que se sumarían las jornadas laborales de las y los progenitores que les impidirían acompañar a las y los menores y a las que se sumaría la inseguridad creciente en espacios públicos y el exceso de tráfico en las calles; 6. Los instrumentos de la nueva realidad (realidad virtual) serían útiles para el mejor desarrollo de habilidades digitales que utilizan profesionistas de nuevo cuño (biomedicina, educación a distancia, comunicación digital, pilotaje de drones, entre otras más).

La propuesta de “[…] iniciar una discusión nacional en torno a la regulación del uso de pantallas y la Inteligencia Artificial en el ámbito escolar” sería lo más adecuado Gracia, considerando que una decisión vertical contaría con rechazo social que provendría de los sectores asociados. Si la restricción o prohibición de la medida fuese unipersonal bien podría acatarse pero no cumplirse como reza una máxima utilizada socialmente Gracia y recordando, que no todo tiempo pasado fue mejor.