¿Dónde quedó la fortuna de RMV y por qué el PAN revive a un muerto (II)

REFLEXIONES / Periodismo con Historia

Por: Miguel Ángel García Muñoz

El gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas ha sido uno de los más corruptos en la historia de Puebla, rebasando al gobernador de la ignominia Mariano Piña Olaya.

Los hechos hablan, no es cuestión de fobias.

Por supuesto que sus grandes beneficiarios, entre los que se cuentan servidores públicos y periodistas, dirán lo contrario o, en su defecto, callarán para no seguir haciendo el ridículo.

¿Qué opina Fernando Manzanilla Prieto, el cuñado incómodo que fingió haberse peleado con Rafael, pero en realidad limpiaba el camino que conducía a palacio nacional?

En enero de 2017, “Rafabala” juró en su último informe de gobierno que no HABÍA PEDIDO UN PESO PRESTADO para la realización de sus obras faraónicas, siendo una de las mentiras más escandalosas, porque no solamente quebró las finanzas de Puebla, sino que endeudó al estado por 50 años, calculándose la deuda en 76 MIL MILLONES DE PESOS, con proyección a 150 mil, según refieren prestigiados economistas.

De acuerdo al que fuera su secretario de Finanzas, Roberto Moya Clemente, las cosas se hicieron con total transparencia, lo que también es una falsedad, pues si bien solamente aparecen tres obras en el fideicomiso 0144 que benefició a EVERCORE de Pedro Aspe Armella, nunca se ha conocido a fondo el documento que contiene los anexos que se pueden manipular como se les antoje e incluir pasivos que no se han hecho del dominio público.

Roberto Moya, uno de los pinochos morenovallistas, quien por cierto fue suplente de senador de Rafael al término de su gestión de gobierno, aseguró en el mismo 2017 que el CIS, con un costo original de 1,300 millones, elevaría su precio a 4,500 millones de pesos pagaderos a 25 años; el Museo Internacional del Barroco, que tuvo una inversión de 7,176 millones, se elevaría a 18 mil con intereses a 23 años; mientras AUDI, que invadió San José Chiapa, tuvo una inversión de 10,800 millones, casi duplicando el costo por intereses.

Rafael, juró que no pidió un peso prestado, pero a cambio comprometió los ingresos de Puebla durante medio siglo por concepto del impuesto sobre nómina, siendo casi imposible, mediante ese mecanismo contemplado en los PPS y las APP, de transparentarlo. En su momento lo explicó el Centro de Estudios Económicos Espinosa Iglesias.

Esas tres obras son las que reportó Moreno Valle Rosas a la Auditoría Superior de la Federación, la cual estimó que el estado tendría que pagar 47 mil 131 millones de pesos, sin especificar si es lo único que contempla, porque hay proyectos que se echaron a andar y nadie sabe lo que hay en el fideicomiso 0144, pues los candados están bajo siete llaves.

Cómo saber si hay más obras inscritas en el citado fideicomiso, si no aparecen los anexos donde constan los proyectos y condiciones que fueron estipuladas por las partes, que bien pueden modificarse a su antojo, con todo y que Rafael Moreno Valle Rosas ya murió.

¿Quién ayudó a “Rafabala” a que sus proyectos recibieran el visto bueno, si los expertos constitucionalistas advierten que pueden existir fideicomisos privados con dinero público siempre y cuando se regulen estrictamente con transparencia, lejos de la opacidad, el endeudamiento oculto y la evasión de auditorías?

Es justo lo que ocurrió con las obras de Moreno Valle Rosas y el morenovallismo enclaustrado en el PAN: ¡Corrupción e impunidad sin límites!

Los nombres de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, prianismo en pleno, saltan a la palestra en ese gigantesco abuso.

(Continuará)