Obsolescencia universitaria

Negocios y empresas

Miguel Pineda

México, 4 agosto 2026.- La mala noticia es que miles de estudiantes en México se quedan al margen de la universidad año con año. El reciente escándalo de la UNAM es prueba de ello. Ante una demanda insatisfecha en el sector público se han desarrollado escuelas privadas, pero son caras, por lo que es difícil que una familia de ingresos bajos tenga acceso a este modelo educativo. Es cierto que no todos los egresados de secundaria y preparatoria quieren estudiar una carrera. Sin embargo, en México hay una creciente demanda insatisfecha en la educación superior.

La buena noticia es que comienza una transformación educativa profunda y poco perceptible a nivel institucional. Si vemos la evolución de este sector en el largo plazo, las universidades surgieron en la Edad Media; en el Renacimiento y luego con la Ilustración se especializaron, pero sólo tenía acceso a esta educación un pequeño núcleo de la población. Entre los siglos XIX y XX, los sectores medios de la sociedad comenzaron a incorporarse a las universidades. Ahora, se presenta una revolución en la educación y las universidades se vuelven obsoletas frente a un aprendizaje personalizado, gracias al desarrollo de Internet y de la inteligencia artificial.

Las universidades, como las conocemos, no van a desaparecer; los edificios y salones, con maestros, doctores y materiales de aprendizaje, tales como libros y artículos especializados servirán de apoyo, pero rápidamente se subordinan a nuevas técnicas, a tutorías personalizadas y a materiales que se encuentran en las plataformas tecnológicas. De acuerdo con el nivel y el interés de cada estudiante se desarrollará cada carrera universitaria. En esta nueva estructura educativa no se necesitan grandes edificios, con salones de clase tradicionales, sino una pantalla moderna y un teclado con acceso a Internet instalada en la casa o en un centro comunitario, lo que permitirá el acceso al conocimiento más avanzado a personas de bajos recursos.

El aprendizaje se llevará a cabo con tutores virtuales que concentran más información y metodologías que el mejor pedagogo o que el hombre más memorioso del planeta. Estos tutores guiarán al estudiante de acuerdo a sus tiempos y capacidades. Incluso universidades como las de Massachusetts o Stanford se plegarán a la nueva forma de aprender. No hay duda, vivimos en medio de una revolución educativa que apenas da sus primeros pasos.

miguelpineda.ice@hotmail.com