“Normalizada”, la violencia a través del edadismo

  • La conducta afecta la salud mental por lo que debe cambiarse: experta

Por: Carolina Gómez Mena

La discriminación por edad o edadismo y, sobre todo hacia las personas adultas mayores, lo que también se denomina viejismo, es una conducta normalizada, lamenta la sicogerontóloga Varinia Herrera Castro, quien acota que muchas veces no es intencional, sino que forma parte de lo que consideramos “cotidiano”, pero eso debe cambiar, porque tiene efectos, tanto en su salud mental como física.

Durante una conversación con La Jornada, la especialista señaló que muchas veces a los adultos mayores se les infantiliza, se omiten sus opiniones, se les menosprecia, no se les toma en cuenta, sufren invisibilización social, humillaciones e incluso padecen distintos tipos de violencia y se hace burla de algunas de sus condiciones.

Aunque los viejismos pueden parecer inofensivos, generan afectaciones en las personas adultas mayores, sobre todo en su salud mental, y pueden llevarles a desarrollar depresión, ansiedad e incluso problemas cognitivos, que no se relacionan con un deterioro a ese nivel, advierte.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el edadismo surge cuando la edad se utiliza para categorizar y dividir a las personas por atributos que ocasionan daño, desventaja o injusticia, y menoscaban la solidaridad intergeneracional.

Este tipo de discriminación lo puede sufrir cualquiera, por ejemplo, los jóvenes, cuando se les niegan oportunidades laborales, dado que se asume que al tener pocos años no son capaces de realizar ciertas actividades; y está el aspecto contrario, cuando no se da trabajo a personas mayores.

El edadismo y el viejismo son un obstáculo para formular políticas eficaces y adoptar medidas en torno al envejecimiento saludable, por eso la OMS, desde inicios de esta década, comenzó una campaña en contra del edadismo, sobre todo en el contexto de la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030).

En su primer Informe Mundial sobre el Edadismo, la organización ya alertaba sobre este fenómeno que ocurre en medio de una transición demográfica en la que cada vez más países ven decrecer su población infantil y juvenil, debido a la caída de las tasas de fecundidad y al aumento de la esperanza de vida. Latinoamérica y el Caribe transitan por un “envejecimiento acelerado”. Se perfila que para 2050 un cuarto de su población tendrá más de 60 años, y México se encuentra en esta tendencia.

Según el Consejo Nacional de Población, en 2025 había 17 millones 121 mil 580 personas adultas mayores, esto es 12.8 por ciento de la población; para 2030 ese sector representará 14.96 por ciento y para 2070, 34.2 por ciento.

La OMS advierte también sobre la prevalencia del edadismo en medios y redes sociales. Un estudio sobre la representación del envejecimiento y de las personas mayores en redes, que analizó mil 200 mensajes, evidenció que el lenguaje utilizado refuerza a menudo los estereotipos negativos de las personas mayores como un grupo falto de poder, vulnerable y homogéneo, y, respecto al envejecimiento, se presenta como algo a lo que hay que resistirse, retardar o disfrazar.

Suspenden derechos a diputadas

En días recientes, una muestra de viejismo se hizo viral. Las diputadas poblanas Nayeli Salvatori y Grace Palomares, en el podcast “Descasadas”, se burlaron de los hombres mayores.

Entre risas afirmaron que “huelen a baúl”, que “ya se están pudriendo”, y que padecen enfermedades crónicodegenerativas. Esas críticas encendieron las redes, por lo que debieron disculparse y Morena les suspendió sus derechos partidistas.

La medida, que incluye que no podrán participar en asambleas, comités ni en votaciones en órganos de decisión partidista, fue tomada por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena .

Se les ordenó no repetir comentarios similares. La medida no afecta sus tareas legislativas en el Congreso de Puebla.