En la UNAM, los sueños no caducan

  • A los 71 años de edad, Elvia Martínez, está cerca de graduarse y titularse en la carrera de Psicología en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala

UNAM, 19 AGOSTO 2026.- Elvia Martínez, a sus 71 años de edad, está cerca de graduarse y luego buscará titularse en la carrera de Psicología de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala. No todo fue fácil, encaró varios retos, entre ellos la tecnología.

“Al principio me daba pavor enfrentarme a este mundo digital; muchas veces requería el apoyo de mis compañeros para que me ayudaran”. Sin embargo, logró vencer el miedo y seguir adelante.

Curiosamente, se adaptó de manera más fácil al celular, el cual se convirtió en su mejor aliado. Desde este dispositivo realizaba sus tareas en una plataforma digital para guardar, editar y compartir documentos. Y aunque ella no lo pensaba así, porque tenía algunas dificultades, sus profesores le decían: “Elvia, a ti nada se te complica”.

Un gran logro

Para ella es muy importante haber llegado a este nivel y estar cursando la carrera, porque ha adquirido muchos conocimientos y herramientas. Lo más satisfactorio es que ha podido seguir adelante y está cerca de concretar su anhelo que tuvo desde adolescente: graduarse y luego obtener un título universitario.

En 1982, cuando Elvia tenía 28 años, pensó que no sería universitaria; aun así, acudió junto con su hermana a realizar el examen para estudiar en la UNAM. Para su sorpresa, fue aceptada. Asistió a conocer la institución y quedó encantada.

Pero en ese momento trabajaba para apoyar a su familia, conformada por sus padres y sus ocho hermanos. En su trabajo pidió permiso para estudiar, pero no le otorgaron la oportunidad. Durante años guardó su carta de aceptación como un tesoro.

Dejó pasar el tiempo y, cuando ya no pudo trabajar de manera regular, decidió retomar su formación académica. Por recomendación de su sobrina, acudió al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Sur para verificar su situación y resultó que seguía vigente. De inmediato y emocionada acudió a la papelería del Archivo General, donde localizaron su expediente. Retomó sus estudios y, una vez que terminó el bachillerato, inició su carrera en la FES Iztacala.

Se considera afortunada porque ha encontrado mucho apoyo por parte de sus profesores, los directivos y todos sus compañeros de clase. Por esto, les agradece a todos, tanto en el CCH como en la FES.

Elvia ingresó en 2012 y nunca ha faltado a una clase de las materias que ha cursado hasta ahora. Ha madrugado y en ocasiones ha estudiado hasta medianoche para acercarse a su meta.

Otros obstáculos

Además de la tecnología, Elvia afrontó otros obstáculos. Por ejemplo, aunque sus compañeros la apoyaban se sentía aislada de ellos y, por lo mismo, pensaba que no formaba parte de la comunidad UNAM. Alguna vez la escucharon sus profesores y le comentaron: “Tú ya formas parte de esta institución desde que tienes tu número de cuenta y estudias; todo lo has logrado con tu propio esfuerzo”.

Con los momentos compartidos y el apoyo de sus profesores y compañeros, hoy Elvia se siente parte de la UNAM y de todo lo que implica estar estudiando la carrera. Ahora, mientras estudia, se empieza a sentir útil para la sociedad. “Esto es lo más grandioso que jamás me hubiera imaginado. He adquirido habilidades de forma y pensamiento”, dice, muy emocionada.

Su camino en el CCH Sur tampoco fue fácil. Todos los días tenía que tomar desde su casa, ubicada en la colonia San Martín Xochinahuac, en Azcapotzalco, un camión, luego el Metro y, finalmente, otro camión que la dejaba en el CCH Sur. Cada día recorría una distancia de dos horas de ida y dos de regreso. Llegaba tan cansada de la escuela que se quedaba dormida; luego se levantaba para realizar sus tareas.

De las cosas que más miedo le daban, no estaba ingresar a la escuela después de tantos años, sino hablar frente a la gente. Durante las exposiciones regularmente se pone muy nerviosa. Sin embargo, ha logrado vencer ese temor y realizar sus presentaciones con éxito.

A futuro

Aun cuando Elvia está cerca de terminar su carrera, no se siente lista para ejercerla. Ahora que tiene el tiempo y la dedicación, seguirá preparándose. Primero, se graduará y luego se titulará. Y después, quiere estudiar una maestría en Neurociencias. Aunque muchas personas le han dicho que esa área es muy difícil, ella no se desanima y, de todas formas, lo intentará. Piensa que su edad no es un obstáculo.

Por ello, exhorta a todas las personas que han pospuesto sus carreras y las han dejado en el olvido a que las retomen. Todo es acercarse a la institución para identificar su estado actual.

“Sólo es garra y ganas de salir adelante, porque nunca es tarde para hacerlo”.