Antorcha Campesina “tiene el control en Chapingo pleno, claro y definido”

  • Miembros de la comunidad universitaria denuncian su injerencia en el órgano rector, en el Consejo Universitario y direcciones
  • La acusan de despedazar la institución y dilapidar recursos

México, 24 agosto 2026.- Hoy como nunca la organización priísta Antorcha Campesina mantiene control en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh): en su órgano rector, en el Consejo Universitario, direcciones y jefaturas de las diversas áreas. Su dominio ha llegado a tal grado que ha realizado irregularmente modificaciones a sus estatutos, reglamentos y órganos directivos, además de dispendio de recursos para cooptar e incrementar sus simpatizantes.

Integrantes de la comunidad universitaria sostuvieron que este “secuestro” de la casa de estudios ha ido en detrimento de las actividades, así como de los niveles académico y de investigación en la institución más importante en enseñanza agrícola de América Latina. Además, han disminuido los recursos y beneficios logrados durante años por los profesores y la plantilla administrativa; asimismo han reprendido a quienes se oponen a las acciones de Antorcha Campesina.

Profesores, académicos y alumnos inconformes consideraron que el grupo de origen tricolor “dirige” a la UACh, ubicada en el municipio de Texcoco, estado de México, más para hacer cuadros políticos en su beneficio que a los profesionistas del sector rural que el país necesita.

También han pedido a las autoridades federales “voltear a ver” a Chapingo, para realizar una auditoría a los recursos públicos que maneja, e intervenir en la estructura creada al margen de la legalidad. Dicha agrupación ha tenido presencia en la universidad desde sus orígenes, y siempre ha intentado tomar el control de la rectoría, ya sea con candidatos afines o miembros activos.

En 2022, personas vinculadas con Antorcha Campesina impulsaron la designación del actual rector, Ángel Garduño García, luego de que fue destituido José Solís Ramírez y hubo una serie de paros. En ese momento comenzó a controlar a la universidad.

“Siempre habían querido tener el poder en Chapingo, y los sectores democráticos y organizaciones de la universidad no lo habían permitido. Ha habido gente de derecha dentro del Consejo Universitario y han estado detrás de ellos, pe-ro nunca habían tenido el poder como ahora: pleno, tan claro y definido”, afirmaron opositores a la situación.

“El peor rector”

Consideraron que Garduño García “ha sido el peor rector” de la UACh; “lo pusieron para ser el títere de Antorcha Campesina, y con sus acciones lo ha demostrado. Se han apoderado de los consejeros universitarios y han cooptado poco a poco a todos los órganos de decisión y poder de la universidad”.

El avance en el control incluye al patronato, donde se generan los recursos propios de la universidad, la Dirección de Difusión Cultural, el Departamento de Maquinaria Agrícola, la Preparatoria Agrícola, Sociología Rural, Tesorería, Contraloría, la División de Ciencias Económico-Administrativas, Fitotecnia, el Centro de Educación Continua, las direcciones Académica y de Administración, entre otras áreas, ya sea con miembros orgánicos, seguidores o “gente que no simpatizaba con ellos pero que han sido cooptados”.

Docentes e investigadores expusieron que desde la rectoría de la universidad se han impuesto estatutos “a modo”, al igual que fueron contratados más de 200 “asesores” de manera irregular con escalafones de analistas, que ingresaron de manera directa y sin tomar en cuenta los requisitos académicos y administrativos. Destacaron que ha contratado a profesores de la propia Antorcha Campesina.

Además cambiaron direcciones y fue modificada la estructura de la UACh. Por ejemplo, se convirtió a la abogacía general en una jefatura jurídica; desapareció la Dirección de Centros Regionales, que ahora pertenece a la Dirección General de Investigación y Posgrado, y se crearon subdirecciones no reconocidas por las autoridades.

Recientemente la rectoría impulsó un reglamento institucional para el ingreso y permanencia del personal académico, que según el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (Stauach) pretende convertir a los docentes en trabajadores contratados por obra y tiempo determinado de manera indefinida, por lo que en los hechos desaparecería la permanencia en el empleo.

El Stauach rechaza nuevo reglamento

En un comunicado, el Stauach expresó su rechazo a dicho reglamento. Sostuvo que aplicarlo afectará la estabilidad laboral y el desarrollo académico de la institución, porque tiene deficiencias técnicas y contradice al contrato colectivo de trabajo, a la Ley Federal del Trabajo y a la Constitución federal.

“El nuevo reglamento recién aprobado ‘en lo general’ no establece de manera clara cómo se obtiene la condición de trabajador por tiempo indeterminado y, en cambio, insiste en esquemas de contratación temporal, lo cual tendría consecuencias más allá del ámbito laboral al eliminar la estabilidad de los trabajadores académicos, afectaría el desarrollo de la universidad y podría disminuir el interés de futuras generaciones de investigadores y docentes para incorporarse a una institución donde, aun cumpliendo con los requisitos académicos, no tendrían certeza sobre su permanencia”, divulgó.

También es conocido dentro de la UACh el modus operandi de los simpatizantes del rector y de Antorcha Campesina, pues a los profesores que no simpatizan con ellos o son opositores les crean procedimientos administrativos para rechazarlos.

Opositores reprocharon que “han cerrado la llave a los investigadores, exigiéndoles más requisitos, y muchos maestros que registraban sus proyectos cada año se han visto reducidos; los apoyos son cada vez menos y los pagos se aletargan de tal manera que el maestro pone su dinero para investigación, lo recupera hasta que a la administración le da la gana”.

Agregaron que al inicio de cada semestre “no hay maestros suficientes para todas las materias en muchos departamentos, y cada vez ponen más trabas para la contratación, que es a cuentagotas, y algunos docentes llevan grupos de más para solventar el asunto, esto va en detrimento de la enseñanza”.

Dijeron que se coopta a los estudiantes de manera indirecta con obsequios como celulares, computadoras, bailes y viajes internacionales. También, antorchistas se han acercado a alumnos que han reprobado y tienen problemas económicos, para “resolverles su situación” modificando sus calificaciones sin que los maestros titulares intervengan, “a cambio de cierta tarea que realizan y pertenecer al bloque”.

Algunos grupos de porros controlados por la organización son utilizados para arremeter vía digital contra los profesores o personal que está en contra de la administración, haciendo perfiles falsos y videos difamatorios.

“Es muy grave lo que está pasando en Chapingo, porque estos tipos se han encaramado en la administración central universitaria y están despedazando a la universidad, y sobre todo quieren cambiar todos los programas, ponerlos totalmente al servicio de las corporaciones agroalimentarias. Nos quieren desaparecer a cuatro instancias: el Centro Regional de Mérida, Zacatecas, la sede en San Luis Acatlán en Guerrero, y la Unidad Regional Sur Sureste en Tabasco”.

Algunos profesores han alertado sobre las intenciones de la organización antorchista de perpetuarse en el poder, y el próximo año intentará relegir al actual rector o, en su caso, apoyar a un personaje afín.

“Uno ve desde dentro que hay un rector perseguido penalmente, un déficit millonario y una amenaza de una relección y no pasa nada; es inverosímil”, expusieron catedráticos.

Señalamientos y auditoría

El rector Garduño García ha sido cuestionado recientemente por su actuación. Enfrentó un juicio en el cual fue acusado de violación agravada contra Nelly N, alumna de la UACh, y aunque en febrero pasado un juez del penal Molino de Flores determinó dictar sentencia absolutoria en la causa penal 87/2025, la defensa interpuso una apelación en el Tribunal de Alzada de Texcoco.

Este juzgado se declaró incompetente, y el asunto fue remitido al Tribunal de Asuntos Indígenas en Toluca, donde actualmente sigue el proceso.

También se reprocha a Ángel Garduño por el manejo de recursos, desde el pago del bufete jurídico que llevó su defensa con fondos de la UACh, hasta los más recientes resultados de la auditoría practicada a los recursos federales del ejercicio fiscal 2024, en el cual reportó ingresos por 3 mil 629 millones de pesos.

Según los resultados del análisis de la cuenta pública 2024 realizado por la Auditoría Superior de la Federación, ésta presumió en su pliego de observaciones “un probable daño o perjuicio a la Hacienda Pública Federal o al patrimonio de la universidad por un monto de 51 millones 138 mil 657 pesos por realizar pagos improcedentes, más las cargas financieras generadas desde su disposición hasta su reintegro a la Tesorería de la Federación”.

De ese monto, 8 millones 416 mil 469 pesos correspondieron al pago de sueldos a 595 empleados, mayores a los establecidos en el tabulador autorizado; 40 millones 625 mil 511 pesos a 170 empleados por la compensación garantizada; 212 mil 893 pesos del pago de despensa, renta, transporte y útiles escolares superiores al tabulador acreditado.

Asimismo fueron descubiertos un millón 655 mil 889 pesos destinados a 97 empleados por pagos después de la fecha de su baja; 194 mil 33 pesos a 43 trabajadores porque no descontaron las inasistencias y 33 mil 860.62 pesos a dos asalariados que no registraron sus asistencias.