CTE, asignación de tareas
Maestros
Por: Gustavo Santín Nieto
Cartas a Gracia
Estimada Maestra:
Mediante un mensaje videogravado (https://www.youtube.com/watch?v=JbDquXJcHKc) Gracia, Mario Delgado, titular del despacho educativo federal, daría la bienvenida a las y los docentes del sistema educativo nacional y tiraría línea sobre el quehacer del magisterio nacional. Mensaje que el Boletín 272 SEP publicaría poco después de las 10:30 horas del 23 de agosto y que dedicaría, entre otras cuestiones, a la “la Fase Intensiva del Consejo Técnico Escolar previa al inicio del ciclo escolar 2026-2027”. Diplomático y afectuoso ponderaria “este periodo vacacional tan merecido para las maestras, los maestros y de la oportunidad que como familias hemos tenido de convivir más tiempo con nuestras hijas y con nuestros hijos; [el retorno de] 23 millones alumnos” a las escuelas y en ese entorno les asignaría varias tareas: “fortalecerán sus capacidades de co-diseño curricular para construir el programa analítico de su escuela o servicio educativo, atendiendo las necesidades educativas, situaciones, circunstancias, saberes y problemáticas de la comunidad en la que ejercen su actividad docente”.
El mensaje traería aparejada el cumplimiento de una promesa presidencial; promesa que formaría parte de las tareas asignadas, la desaparición del USICAM expresada en 6 líneas: “Por ello, durante este consejo técnico, vamos a realizar un cuestionario de diagnóstico en línea para tener un punto de partida donde las maestras y los maestros opinen sobre aspectos tan determinantes como qué tipo de valoraciones deben de hacerse, quiénes deben realizarlas, qué aspectos deben tomarse en cuenta, qué peso deben tener criterios como la preparación profesional, los conocimientos, la antigüedad en el servicio, la experiencia pedagógica u otros instrumentos de valoración”, y cuyo formato digital sería rechazado el martes 26 de agosto por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) [La Jornada, pág. 11, jueves 27/08].
De la misma manera, referiría el inicio de “un debate nacional para que en el caso del sistema educativo se determine la pertinencia de permitir [o no] los dispositivos móviles dentro de las aulas y las escuelas, porque es precisamente en el aula donde se enfrenta el desafío de mantener la atención de los estudiantes para escuchar, leer, preguntar, conversar, sentir y aprender a convivir con su entorno y su comunidad. Las redes sociales están diseñadas con algoritmos muy poderosos para enganchar a las y los niños durante etapas vulnerables de su desarrollo, generándoles una adicción y apego excesivo a las pantallas mediante el scroll infinito, los likes, los videos de reproducción automática y notificaciones”.
Delgado “aprovecharía” el saludo para fijar la fecha en la que se realizaría (7 de septiembre) “la jornada de concientización sobre la gravedad del abuso sexual y el maltrato infantil [y formularía una aspiración]. La escuela debe ser un espacio libre de violencias donde se construya una cultura de paz, respeto y se privilegie el diálogo ante los conflictos”. De pasada, se referiría al alcance que tendría el “programa La escuela es nuestra, que ya incluye a media superior”, entre los que contarian 71 000 comités de escuelas a los que entregarían 23 000 millones de pesos en el ejercicio anterior. Agradecería a las y los docentes “sumarse a la estrategia nacional Vive Saludable, vive feliz. […]. Con su ayuda hemos censado a más de 10.9 millones de niñas y niños de más de 83 000 escuelas primarias públicas, el 97.5% de la matrícula nacional, detectando con ello problemas de salud y atendiendo a más de 8 millones de estudiantes con servicios gratuitos. Los invito en este ciclo escolar que inicia a mantenernos firmes en el logro histórico que hemos alcanzado, erradicar la comida chatarra de las escuelas. Sigamos promoviendo los hábitos saludables y el gusto por la activación física y el deporte”.
La bienvenida de Mario Delgado dejaría una pregunta inevitable: con tantas responsabilidades asignadas al magisterio, ¿en qué momento esperarían las autoridades que las y los docentes se dediquen plenamente a enseñar? El mensaje incorporaría tareas relacionadas con el co-diseño curricular, la consulta sobre el relevo de USICAMM, la discusión sobre dispositivos móviles, la prevención de la violencia, el seguimiento de programas de salud, la promoción de hábitos alimenticios y la participación en diversas estrategias gubernamentales. La lista parecería confirmar que la escuela seguiría siendo la institución, a cuyos docentes se les asignarían tareas cada vez más amplias, sin que necesariamente se les redujeran otras responsabilidades laborales. Recordaría Gracia que “Al maestro que todo le encargan, poco tiempo le dejan para enseñar.”