Ser plurales, equitativos y generosos, valores que enseña la Universidad
- Entrega de libros a estudiantes de bachillerato de nuevo ingreso
- Ustedes simbolizan una bocanada de aire fresco como una generación que se incorpora a nuestra casa de estudios: Javier de la Fuente
UNAM, 2 SEPTIEMBRE 2026.- Los libros son una compañía invaluable a lo largo de la vida, espacios donde se puede reír, llorar, reflexionar, viajar y entender. Son esa parte importante que no nos juzga, nos deja ser libres y entenderlos de la manera en que queramos, afirmó Javier de la Fuente Hernández, secretario general de la UNAM.
En el marco de la octava edición de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni), el funcionario encabezó la ceremonia de entrega simbólica de libros a estudiantes de nuevo ingreso al bachillerato universitario, que el próximo lunes 31 de agosto inician clases en los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH).
“Les invito a que los libros se constituyan no sólo en un espacio académico, sino en parte fundamental en su crecimiento y entendimiento de ustedes mismos y de su papel hacia la sociedad”, dijo a las y los jóvenes reunidos en el Salón Clementina Díaz y de Ovando del Centro de Exposiciones y Congresos de esta casa de estudios, donde se realizó la feria universitaria hasta el 30 de agosto.
De la Fuente Hernández compartió que la Universidad enseña los valores de la pluralidad, equidad, inclusión y generosidad. “Enormes valores que a veces olvidamos y que nos representan como universitarios. Ustedes simbolizan esta bocanada de aire fresco como una nueva generación que se incorpora a nuestra casa de estudios”.
Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural, comentó que recibir a las y los alumnos de nuevo ingreso con un paquete de libros es invitarlos a formar su primera biblioteca, a leer y a saber que las universidades son la mitad de algo que se complementa sólo con los libros.
“Para que un libro exista necesita un cómplice. Un libro cerrado es apenas una promesa en pausa. Dice Jorge Luis Borges que un libro cerrado está muerto, hay que revivirlo con la lectura, hasta entonces cobra vida. Sin ello es un objeto inerte que aguarda el momento exacto en que alguien lo abra y lo devuelva a la vida. No hay imagen más desoladora que la de un libro clausurado, censurado o quemado, sin posibilidad de ser habitado por los ojos de un lector”.
Al dar la bienvenida a las y los nuevos alumnos, agregó que lo que deseamos en la Universidad Nacional es que estos libros no sólo se abran, sino que circulen, se compartan, sean un refugio. “Queremos que al leerlos surjan entre ustedes conversaciones y vínculos, que susciten debates, posturas contrastantes y todo aquello que nos otorga la libertad de las muchas y distintas lecturas”.
En el paquete se incluye poesía de Federico García Lorca, títulos de la colección Hilo de Aracne (serie ilustrada dedicada a jóvenes lectores), de la Biblioteca del Chapulín (cuentos clásicos de literatura infantil mexicana rescatados por la UNAM) y de la colección Vindictas, con textos de mujeres hispanoamericanas del siglo XX, entre otros.
María Patricia García Pavón, directora del CCH, invitó a dejarse sorprender con las ideas que se resguardan en los libros, que nos acercan no sólo al conocimiento que la humanidad ha generado a lo largo de la historia, sino también a las reflexiones para tratar de entender nuestra existencia y el mundo que habitamos. “Disfruten la lectura como el acto mágico, sensible e hipnótico que nos detiene para abrir las páginas y leer las palabras”.
Para Raúl Rodríguez Díaz, director de la ENP, recibir un libro es una invitación explícita a la libertad de pensamiento. Leer es un ejercicio de pausa y reflexión. Cuando abrimos un libro, nos otorgamos el espacio para analizar un argumento, contrastar ideas, cuestionar lo que damos por hecho y desarrollar un criterio propio. La comprensión profunda, el pensamiento crítico y la empatía surgen de habitar la experiencia de alguien distinto a nosotros.
Aisha Natalia Alonso Herrejón, alumna del plantel 9 Pedro de Alba de la ENP, mencionó que recibieron cuentos, novelas, ensayos, poesía, ciencia contada de forma sencilla e historia. “Es hermoso que la Universidad, en nuestro primer contacto con ella, no nos haya dado una lista de útiles o lecturas obligatorias, sino una invitación a leer por el simple gusto de hacerlo. Leer no es sólo tarea, sino una de las experiencias más generosas”.
También estuvieron en el presídium Miguel Armando López Leyva, coordinador de Humanidades, y Socorro Venegas Pérez, titular de la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial.