¿Cartel del Despojo se coludió con el ayuntamiento del PAN en construcción corrupta del Congreso del Estado?

  • ¿Cómo fue adquirido en 1996 y vendido a un grupo de socios el predio localizado en una zona protegida (Fuertes de Loreto y Guadalupe)? Después pasó a la Inmobiliaria 2015 S.A. de C.V., terminando, en 2022, en las mismas manos de los primeros compradores y, finalmente, al Gobierno del Estado; los permisos municipales salieron en tiempo récord, el cambio de uso de suelo también, el primer avalúo se desconoció y se infló la inversión millonaria

Por RODRIGO SANTAMARÍA

Los focos rojos parpadean en la investigación al Cartel del Despojo que opera desde hace 20 años, principalmente en Puebla y Oaxaca. En la Ciudad de México es conocido como el Cartel Inmobiliario, pero las prácticas son las mismas, saliendo a la luz, nuevamente, la compraventa del terreno donde se asienta la nueva sede del Congreso del Estado, pues se hizo sin licitación, en un área protegida de monumentos, con permisos a marchas forzadas otorgados por el ayuntamiento panista de Eduardo Rivera, con un presupuesto inflado y la adquisición extra rápida de acciones por una de las socias que integraban la Inmobiliaria 2015 S.A. de C.V., presumiéndose conflicto de intereses, de acuerdo con investigaciones periodísticas y documentos oficiales en los que están involucrados notarios, jueces, magistrados, servidores públicos y delincuentes de cuello blanco que se hacen pasar por empresarios honrados.

En los tres estados citados se encuentra el punto neurálgico que se ha extendido en el país, remarcándose en la capital poblana, San Andrés y San Pedro Cholula, Cuautlancingo, Ocoyucan donde la especulación y abuso son de escándalo.

Si alguien pensó que, con la captura de José Manuel Morelos Mercado operador de negociaciones turbias con sellos y papelería falsos de notario, presumiendo ser fedatario, era suficiente para calmar las investigaciones, se equivoca. Los engaños y abusos son espulgados en la colonia Gobernadores; Lomas de Angelópolis, Santa Clara Ocoyucan; igualmente en la compraventa del terreno donde se erigió el Congreso del Estado, porque nadie se ha creído el cuento de una negociación pulcra; por el contrario, no se han disipado los señalamientos de que hubo conflicto de intereses, especulación e ilegalidad en la transacción. Un jugoso negocio donde los moches abundaron entre personajes involucrados recurrentemente en escándalos, incluyendo a un exgobernador, socios de la familia de un extitular de la SEP, esposas de los asociados y hasta la secretaria particular de un funcionario y ex rector de la BUAP, aunque parezca inaudito.

¿Cómo fue adquirido por particulares el predio localizado en una zona protegida (Los Fuertes de Loreto y Guadalupe) por el INAH?

Primero fue propiedad de la familia Cosio que compró en 1996 y vendió en 2007, en partes iguales, a particulares, entre ellos a la familia de un político, funcionario y legislador, así como a la secretaria particular de un funcionario y ex rector de la BUAP; posteriormente pasó a manos de la Inmobiliaria 2015 S.A. de C.V.; quedando en posesión, nuevamente, de las personas que lo compraron en 2007 que, finalmente, el 31 de octubre de 2022, vendieron al gobierno de Miguel Barbosa, quien inició el proyecto de la nueva sede legislativa inaugurada en 2024.

OBSÉRVESE el número de negociaciones: es como un laberinto que desorienta, para después de tantas vueltas encontrar la salida en el mismo lugar de la entrada.

En todo este desbarajuste intervinieron los notarios públicos números 19, 32, 29 y 31.

Licitación, no hubo.

En 2024, el gobernador en turno no atinaba a decir quién era el concursante ganador de la obra que se inauguraría en ese mismo año.

No obstante que Blanca Alcalá, alcaldesa de Puebla 2008-2011, negó los permisos de construcción y con mayor razón no autorizó modificar la carta urbana, con el panista Eduardo Rivera y su suplente Adán Domínguez fluyeron rápidamente, así como el cambio de uso de suelo de área verde a mixta, justificando una inversión inflada en la edificación del Congreso del Estado, pues pasó de 500 a 855 millones de pesos, no obstante que la Comuna hizo una valuación de 18.3 millones de pesos del terreno que costó originalmente 7 millones, luego subió a 9 millones al venderlo la familia Cosío, terminando en 86.5 millones que pagó el gobierno del estado en octubre de 2022.

Cabe aclarar que hubo tres solicitudes de cambiar el uso de suelo del predio ubicado sobre la 32 oriente 202 de la colonia Mártires del Trabajo, en los años 2000, 2008 y 2016, fracasando rotundamente, hasta que Lalo Rivera argumentó que “el ayuntamiento no realizó el cambio de uso de suelo por voluntad propia o por un acuerdo político inicial, sino simplemente para cumplir con la resolución de un juez de un Tribunal Administrativo”.

¿Por qué desconoció el avalúo municipal y aceptó el que hizo el gobierno a través del Banco Estatal de la Tierra, beneficiando directamente al vendedor en detrimento de las finanzas estatales y levantando sospechas de una transacción donde la corrupción e impunidad prevalecieron?

Ahí sesionan los diputados, en esa construcción mal hecha que ha tenido que recibir mantenimiento en techumbres por filtraciones.

A estas alturas las investigaciones no han esclarecido el asunto, siendo necesario el involucramiento de la Auditoría Superior del Estado para deslindar responsabilidades, porque es increíble que los dueños del terreno, en su momento, hayan dicho que “es un predio que no tiene precio y el gobierno pagó lo que quiso”, tomando de referencia a que se asienta en las faldas del cerro de Loreto y Guadalupe y, prácticamente, valía más, según ellos.

Si no tiene precio, ¿por qué lo vendieron?

Y si el gobierno pagó lo que quiso, entonces fue como quitarle el dulce a un niño. Eso es una falacia.

MAYOR CASTIGO A DELINCUENTES

Incrementar el castigo hasta por 20 años de cárcel a delincuentes que operan el Cartel del Despojo en Puebla, no es suficiente para detenerlos. Lo mismo sucede en la Ciudad de México donde hay sospechas de que líderes de partidos políticos (Jorge Romero- PAN-) comandan el Cartel Inmobiliario que, prácticamente, utiliza los mismos métodos para hacerse de propiedades abandonadas o en litigio, con la complicidad de jueces, notarios y servidores públicos, dejando en la calle a sus legítimos propietarios, utilizando documentos falsos, suplantación de identidad y procesos jurídicos ilegales.

José Manuel Morelos Mercado capturado recientemente y señalado formalmente como uno de los principales operadores financieros y logísticos de esta red de fraude inmobiliario con documentos apócrifos, solamente es un peón del rey y la reina.

Han sido identificados alrededor de 10 notarías públicas en el estado de Puebla, así como de Tlaxcala y Oaxaca, certificando escrituras falsas y cambios de propiedad ilícitos.

Fueron infiltrados juzgados, coludiéndose jueces, magistrados y servidores de distritos judiciales, particularmente de Puebla capital, Amozoc, Tehuacán, Tlaxcala, Oaxaca, Huejotzingo, San Pedro y San Andrés Cholula, Ocoyucan, por citar algunos casos, porque el cáncer ha avanzado en el territorio nacional.

En el entramado no faltan funcionarios que despachan en los registros públicos de la propiedad y en los catastros municipales, siendo su principal función facilitar datos de predios en litigio o abandonados.

Los delincuentes que visten con elegancia, no se conformaron con recibir información privilegiada de la autoridad en turno, diciéndoles hacia dónde va a crecer la ciudad, permitiéndoles comprar terrenos baratos para vender caro. Desde hace un par de décadas, por lo menos, se aprovechan de sus contactos, de la pobreza e ignorancia para acrecentar sus fortunas, lastimosamente, muchas veces, en complicidad con servidores públicos que juraron servir con honestidad.

Otro ejemplo es el Grupo Proyecta, propietario de Lomas de Angelópolis: aunque haya vendido parte de sus acciones para borrar pistas, tiene en su haber cientos de denuncias por desalojo indebido mediante amenazas y la compra forzada de cientos de hectáreas de tierras. Hay que desempolvar los expedientes en lugar de dejarlos dormir el sueño de los justos.