La UNAM analizaría nuevos procesos de ingreso para carreras con baja demanda
- Se pueden explorar opciones: Lomelí
Derivado de las trampas registradas en el examen en línea para obtener un lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el rector Leonardo Lomelí, señaló que sí analizarían la posibilidad de aplicar nuevos procesos de admisión en carreras con baja demanda; pero no en las más solicitadas.
Tras las críticas que recibió cuando salieron a la luz los puntajes atípicos en el ingreso a licenciatura, en las que se denostó el concurso de admisión no sólo en línea, sino el mecanismo de ingreso por medio de una prueba de conocimientos, por primera vez el rector de la máxima casa de estudios expresó que podrían diversificar sus mecanismos de ingreso.
“Es algo que deberíamos revisar, tal vez no para todas las carreras, pero por ejemplo en las de baja demanda podríamos explorar otras opciones de ingreso”, manifestó en breve entrevista.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, ni en los países con sistemas universitarios más avanzados existe un único modelo de ingreso, pues hay procesos de ingreso abierto y de admisión selectiva, sistemas centralizados de postulación y combinaciones de estos mecanismos.
El mérito es el principal factor en el mundo: experto
Eduardo Backhoff Escudero, especialista en materia educativa y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, explicó que el proceso más utilizado en el mundo es el del mérito medido de distintas maneras.
Detalló que uno de los mecanismos más importantes consiste en la aplicación de un examen. Otro está basado en el promedio de calificaciones con las que llega el estudiante a estudiar una licenciatura.
Otra manera, más específica, son las calificaciones obtenidas en las materias del bachillerato que sean más cercanas a las áreas de las carreras que solicitan.
El también ex consejero presidente del otrora llamado Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INE) comentó que incluso el método de ingreso por azar también es excluyente, porque no todos ingresan.
Puso como ejemplo la Universidad de la Ciudad de México, en la que los aspirantes no hacen examen, sino que se eligen mediante una tómbola, la cual “también deja fuera a un montón de estudiantes, porque no tiene suficiente cupo”.
Otro proceso de admisión es el utilizado en las universidades públicas de Estados Unidos, donde se considera el examen de ingreso y el promedio de las calificaciones de los aspirantes desde la primaria, con lo que ingresan en promedio 10 por ciento de los alumnos con mejores calificaciones en su vida académica y el examen.
Para terminar, el investigador concluyó que el Estado mexicano tiene la obligación de darle educación superior a todos, lo que no puede garantizar es que “todo el mundo pueda entrar a una institución como la UNAM”.