Con 21 arengas, la Presidenta exaltó al país “libre y soberano”

México, 17 SEPTIEMBRE 2026.- El júbilo patrio inundó el Zócalo de la Ciudad de México cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó la primera arenga: “¡viva la Independencia!”… Al unísono, miles de voces respondieron: “¡vivaaaa!”

La noche del 15 de septiembre, al conmemorar el 216 aniversario del inicio del movimiento independentista y ante los cada vez más constantes amagos injerencistas, la jefa del Ejecutivo rubricó: “¡viva México libre, independiente y soberano!”, como colofón de las 21 proclamas que enlistó durante la ceremonia del Grito.

Ante una pletórica plaza cubierta de los colores patrios –coronada con la monumental bandera en lo más alto del mástil de 50 metros de altura–, la mandataria rememoró a los héroes tradicionales y reivindicó el papel de las heroínas que fueron fundamentales para el movimiento de los rebeldes independentistas.

Incluyó a otras dos figuras centrales de aquella gesta: Guadalupe Victoria, primer presidente del México independiente, y Antonia Nava, La Generala, quien se sumó a las fuerzas rebeldes lideradas por el general Morelos, tanto en acciones de cuidado como en el campo de batalla.

Antes de salir al balcón, Shein-baum y su esposo, Jesús María Tarriba, montaron guardia de honor ante el retrato de Margarita Maza, colocado en el Salón de Embajadores. Después, recibió la bandera de una escolta de mujeres del Heroico Colegio Militar y salió al balcón central del histórico recinto.

  • Empuñó el lábaro patrio y gritó: “¡Viva la Independencia! ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla! ¡Viva Josefa Ortiz Téllez-Girón! ¡Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Leona Vicario! ¡Viva Vicente Guerrero! ¡Viva Gertrudis Bocanegra! ¡Viva Guadalupe Victoria! ¡Viva Antonia Nava! ¡Vivan las heroínas y los héroes que nos dieron patria!” Las miles de personas que se dieron cita en el Zócalo respondieron con sendos “¡vivas!” a las arengas presidenciales.
  • Siguió: “¡vivan los pueblos indígenas y afromexicanos! ¡Vivan nuestras hermanas y hermanos migrantes! ¡Viva la dignidad del pueblo de México! ¡Viva la libertad! ¡Viva la igualdad! ¡Viva la justicia! ¡Viva la democracia! ¡Viva México libre, independiente y soberano! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”

Frente al Zócalo –corazón político, social y cultural del país–, Sheinbaum cumplió con su segunda ceremonia del Grito de Independencia, un acto simbólico, pues es la primera mujer que se asoma por el balcón de Palacio Nacional y, ataviada con la banda presidencial, encabeza la conmemoración patria más importante. La acompañaron decenas de invitados de la 4T.

Horas antes, la gente comenzó a llegar a la Plaza de la Constitución. Entre cantos y algarabía, los asistentes –300 mil, de acuerdo con cifras oficiales– esperaban ansiosos el ritual patrio.

Jamón, un lechón de compañía de una mujer, fue la sensación y uno de los más fotografiados entre los asistentes.

En plena cruda mundialista, miles portaron la playera del seleccionado nacional y revivieron el famoso: “quiere volar”. Los más cábulas bañaban de espuma a otros parroquianos –conocidos o no– durante la festiva efeméride.

Hubo expresiones de molestia debido a que los espacios más cercanos a Palacio Nacional fueron reservados para personal militar y sus familias –la llamada “zona VIP”, donde circularon bebidas alcohólicas– y para personas de dependencias de gobierno y alcaldías de la Ciudad de México. La zona para el público en general se ubicó detrás del astabandera. Fue precisamente en esa área donde realmente se corearon con fuerza las rolas de la banda de regional mexicano Intocable, que deleitó con éxitos como Perdedor y ¿Todo para qué?

Doña Ignacia, vecina de la colonia Morelos y beneficiaria de la pensión para adultos mayores, sintetizó el sentir de millones de mexicanos respecto del presidente de Estados Unidos. “Mándale el mensaje que querías al Trump”, le dijo una de sus hijas. Sin decir palabra, la mujer hizo un corte de manga que provocó la carcajada y la silbatina de quienes la rodeaban.