Tres de cada 10 nuevas alumnas de bachillerato consumen alcohol
- La mitad de estudiantes sufren alguna adicción; “es muchísimo”: experto
UNAM, 17 SEPTIEMBRE 2026.- Tres de cada 10 alumnas de nuevo ingreso al bachillerato de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consumen alcohol, lo cual “es altísimo y muy preocupante”, alertó el director general de Atención a la Salud de esta institución, Gustavo Olaiz Fernández.
Detalló que los datos del Examen Médico Automatizado que aplicaron a los 35 mil estudiantes de nuevo ingreso en los 14 planteles de bachillerato de la universidad nacional revelaron que “un tercio de las niñas ya consumen alcohol. Nos dicen que ocasionalmente, pero en esta población no debería haber. Ese es el asunto”.
El especialista en salud pública consideró que el nivel de consumo de alcohol entre adolescentes de 14 y 15 años de edad es a escala nacional, no sólo en la UNAM, y lo más preocupante es que aumenta entre las mujeres.
Aclaró que el examen de diagnóstico médico no busca estigmatizar, sino valorar el estado de salud físico y mental, justamente para ofrecer atención; “tenemos que actuar muy rápido para empezar a disminuir el consumo de estas bebidas etílicas, además de hablar con los papás”.
Señaló que con estos resultados, la UNAM busca mecanismos para “atender de inmediato este problema, porque la ingesta de alcohol conduce a problemas más graves como ansiedad, depresión y afectaciones en la salud mental”.
Se detectó una gran diferencia entre alumnos y alumnas en el caso del consumo de sustancias, en particular del alcohol; “es mucho más común en las mujeres que en los hombres”.
A raíz de esta situación alarmante, comentó que la dirección a su cargo debe actuar para trabajar de la mano con los padres de esos alumnos, porque “no es posible que estén llegando con niveles tan altos de consumo de alcohol”.
Agregó que si juntan todas las adicciones, “tenemos la mitad de los alumnos con algún tipo de consumo, ya sea alcohol, tabaco, mariguana o cualquier otra sustancia. Entonces, ya es muchísimo, y podría derivar en riesgos de salud mental más graves, así como problemas sociales, porque seguimos viendo un incremento en los problemas de ansiedad y depresión en los jóvenes que entran a la UNAM”.