Descubren joya bibliográfica y científica en la Biblioteca Nacional
- Se trata de un ejemplar impreso en 1722, Arcana naturae detecta, del investigador neerlandés Antoni van Leeuwenhoek, a quien se le considera el padre de la microscopía
UNAM, 20 SEPTIEMBRE.- Un ejemplar impreso en 1722 de Arcana naturae detecta (Los secretos de la naturaleza al descubierto), obra en latín del neerlandés Antoni van Leeuwenhoek (1632-1723), fue descubierto en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México (BNM) por un grupo de investigadores bajo el liderazgo de Parsifal Fidelio Islas Morales, coordinador general de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia en la UNAM y profesor de la Facultad de Ciencias de esta casa de estudios.
“Leeuwenhoek es considerado el padre de la microbiología. Aunque era autodidacto, gracias a su pericia y a su gran talento logró formar parte de los círculos académicos, intelectuales y filosóficos europeos de los siglos XVII y principios del XVIII. Ahora bien, más allá de eso, podríamos afirmar que fue la primera persona en la historia de la humanidad en ver células, microbios, espermatozoides…, con los microscopios que él mismo construyó y que fueron los más poderosos de su tiempo”, informó Islas Morales.
La primera edición de Arcana naturae detecta se publicó en 1695 en la ciudad de Delft (Delphis Batavorum), en los Países Bajos. En opinión del académico universitario, este libro es uno de los más importantes de la historia de la ciencia. En cuanto al ejemplar hallado en la BNM, pertenece a la segunda edición, corregida y aumentada.
“Arcana naturae detecta es una compilación de las cartas que el propio Leeuwenhoek escribió a The Royal Society, la sociedad científica más antigua del Reino Unido, para comunicar sus hallazgos a manera de artículos científicos. Muchas de ellas van acompañadas de ilustraciones. En este libro hay cuestiones formidables, como la primera observación de los protozoarios, de las bacterias, que él no sabía que eran bacterias, de los capilares sanguíneos de las anguilas y de los espermatozoides de diversas especies, y el planteamiento de preguntas muy avanzadas para la época, como dónde se origina la vida o de dónde viene la vitalidad de las cosas”.
VÍA EL PUERTO DE VERACRUZ
Según Islas Morales, Leeuwenhoek pretendía que su conocimiento circulara no solamente en el ámbito anglosajón, sino también en Francia, España, Italia e Hispanoamérica, es decir, en todo el mundo intelectual de su tiempo, donde la lengua franca era el latín.
El ejemplar de Arcana naturae detecta que descubrieron los investigadores en la BNM es de 1722 y llegó al continente americano tan sólo 24 años después, en 1746, vía el puerto de Veracruz, como lo hacían todos los libros destinados a la Nueva España; posteriormente fue adquirido por la Orden de los Carmelitas Descalzos, que ya tenía una presencia relevante en este virreinato, y llevado al Colegio de Artes Liberales de San Joaquín, en Ciudad de México.
“Al igual que los jesuitas, los Carmelitas Descalzos estaban muy interesados en la educación, la filosofía y las artes, y habían fundado varios colegios en todo el territorio de la Nueva España, entre los que destacaba el Colegio de Artes Liberales de San Joaquín, donde establecieron una biblioteca con obras científicas y filosóficas de vanguardia. Así pues, nuestro libro se sumó a una biblioteca que de alguna manera ya era especializada; o sea, no era una curiosidad aislada… Debemos tomar en cuenta que, en el siglo XVIII, los escritos sobre microscopía ya circulaban en las disertaciones que se llevaban a cabo en la Real y Pontificia Universidad de México, particularmente en las de la carrera de Medicina, por lo que es muy probable que dicho ejemplar fuera citado en ellas”.
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
Conformado por Parsifal Fidelio Islas Morales, Ruy Echeverría Rodríguez, Martha Eugenia Rodríguez Pérez, Alberto Partida Gómez, Martha Romero Ramírez, Yudy Tibaduiza Roa, Lourdes Segura Valdez y Luis Felipe Jiménez García.
Los ocho investigadores publicaron el artículo titulado “Leeuwenhoek in México: new paths in the global circulation of scientific knowledge” (“Leeuwenhoek en México: nuevas vías en la circulación global del conocimiento científico”) en la prestigiosa revista Notes and Records of The Royal Society; está disponible en la dirección electrónica https://royalsocietypublishing.org/rsnr/article/ doi/10.1098/rsnr.2026.0030/483186/ Leeuwenhoek-in-Mexico-new-pathsin-the-global
TESORO MATERIAL E HISTÓRICO
Con la Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos, expedida por el presidente Benito Juárez en 1859, todos los bienes de las distintas órdenes religiosas y del clero en general fueron confiscados y pasaron al Estado mexicano.
“Más tarde, los liberales concibieron e hicieron realidad el proyecto de crear una biblioteca nacional. Entonces, las colecciones de libros de las órdenes religiosas, incluidas las de los Carmelitas Descalzos, quedaron bajo el resguardo de la BNM. Por cierto, en el inventario inicial, hecho por José María Vigil, ya aparece nuestro ejemplar de Arcana naturae detecta, el cual integró la colección Obras Raras y Curiosas hasta 2024”.
Ese año, precisamente, como parte de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia en la UNAM, el académico y algunos de sus colegas se dedicaron a buscar en la BNM aquellos libros que son fundamentales para la ciencia en nuestro país y encontraron el registro del libro de Leeuwenhoek, que parecía ser un ejemplar original.
“Vinimos aquí, al Fondo Reservado, y con el apoyo de la doctora María Andrea Giovine Yáñez, directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB), tuvimos acceso a él y constatamos que, en efecto, se trataba del libro original del investigador neerlandés, y de inmediato comenzamos una investigación en la que colaboraron siete colegas más de las facultades de Medicina y de Ciencias, así como del IIB, todos de la UNAM, y gracias a esa labor en equipo logramos reconstruir la historia de nuestro ejemplar, sobre todo con base en evidencias materiales. Cabe agregar que este libro no solamente es único por su contenido, sino también porque tiene un ex libris donde se indica que fue adquirido por los Carmelitas Descalzos en 1746 y una marca de fuego del convento de esta orden religiosa”.
A decir de Islas Morales, en el contexto de la historia de la ciencia, este hallazgo demuestra que la microscopía y el interés por lo microscópico en Ciudad de México se inició mucho antes de lo que se pensaba, debido a lo cual no solamente es un tesoro material, sino también histórico.
Por lo que se refiere a América Latina, existe otro ejemplar en Chile, pero carece de las marcas históricas que tiene el de México. Y en Estados Unidos se localizan algunos otros ejemplares, pero fueron adquiridos con posterioridad como parte de los programas de adquisición de antigüedades de las bibliotecas estadunidenses.
Para finalizar, el académico apuntó: “Siempre nos preguntan cuál es la importancia de descubrir un patrimonio científico como éste. En términos históricos es muy grande. Sin embargo, la misión que tenemos en la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia, bajo la dirección de Ana María Cetto, es que la ciencia en México se valore como un patrimonio cultural, es decir, que su función sea inspirarnos para que nos reconozcamos como pueblo mexicano en la trascendencia creadora del conocimiento. Y este libro es prueba de esa trascendencia”.
EN IMPECABLE CONSERVACIÓN
Comparado con los ejemplares de Arcana naturae detecta que hay en Madrid, el que está resguardado en la BNM se encuentra en un estado de conservación excepcional.
“Por eso no fue necesario hacerle ninguna intervención. Es un ejemplar con 304 años de tránsito en diferentes circuitos. Una de las características de los libros es su fluidez: cambian de propietario y de estancias de manera muy azarosa. Pero nuestro ejemplar se ha conservado impecablemente”, dijo Alberto Partida Gómez, técnico académico del IIB.
Antes, los libros muy antiguos, como el Arcana naturae detecta, se manipulaban con guantes. No obstante, esta práctica se desechó hace unos 30 años. Martha Romero Ramírez, investigadora del IIB y coordinadora de la BNM, comentó al respecto: “Se ha demostrado que con los guantes se pierde sensibilidad para dar vuelta a las hojas y, con ello, se corre el riesgo de maltratar un libro antiguo. Además, algunos guantes pueden dejar residuos de su material en él y, por lo tanto, dañarlo igualmente”.
Un ejemplar del siglo XVIII, autoría de Antoni van Leeuwenhoek
Arcana naturae detecta, labor del primer ser humano en observar células, pone la naturaleza al descubierto
El estudio de nueve académicos de la UNAM, publicado en la prestigiosa revista Notes and Records de la Sociedad Real de Londres, muestra que la obra circulaba en México desde 1746, tan sólo 20 años después de su impresión en Europa
Eduardo Estala Rojas*
Un equipo de nueve académicos de la UNAM, encabezado por Parsifal Islas-Morales, de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia, descubrió en la Biblioteca Nacional de México un ejemplar único de 1722 del Arcana naturae detecta, la obra con la que el investigador neerlandés Antoni van Leeuwenhoek (1632-1723) –considerado el padre de la microbiología– dio a conocer sus observaciones sobre el mundo microscópico.
“Antoni van Leeuwenhoek era un investigador nato, construyó microscopios y fue el primer ser humano en observar células, protozoos y bacterias. La Sociedad Real de Londres (The Royal Society) publicó sus trabajos en inglés entre 1673 y 1723 y lo distinguió como miembro extranjero. El trabajo de investigación en equipo que realizamos: Martha Romero, Martha Rodríguez, Alberto Partida, Yudy Tibaduiza, Ruy Echeverría, Luis Felipe Jiménez, Lourdes Segura y un servidor, con el apoyo de Adolfo Martínez Palomo, brinda información inédita sobre la recepción de la obra de Leeuwenhoek en México, en el siglo XVIII. El trabajo de dos años está publicado en línea en acceso abierto por la Sociedad Real, aquella donde comenzó esta historia hace 365 años”, expresó Parsifal Islas-Morales, líder del proyecto y coordinador general de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia en la Universidad Nacional.
El artículo académico tiene como título en inglés: “Leeuwenhoek in Mexico: New paths in the global circulation of scientific knowledge” (“Leeuwenhoek en México: Nuevos caminos en la circulación global del conocimiento científico”), y ya está disponible para su lectura, en la revista académica Notes and Records de la Sociedad Real de Londres; considerada la agrupación científica más antigua del mundo, fundada en 1660, y donde han destacado grandes mentes como Newton, Leibnitz, Hooke, Darwin y el mismo Leeuwenhoek, personaje del que versa el estudio.
Cabe destacar que esta investigación la financiaron la UNAM y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México, con el apoyo del Instituto de Investigaciones Bibliográficas y las facultades de Medicina y de Ciencias de la UNAM.
“Arcana naturae detecta es el título del libro que descubrimos los nueve investigadores en el fondo reservado de la Biblioteca Nacional de México (BNM). Lo interesante del hallazgo es su rareza y su historia. Se trata de dos tomos encuadernados con elegancia en un mismo ejemplar, profusamente ilustrados con grabados originales. En la primera página contiene una anotación manuscrita conocida como exlibris. Además, contiene una marca de fuego distintiva. Ambas confirman que el libro fue adquirido en 1746 para la biblioteca del Colegio Carmelita de Artes Liberales de San Joaquín, en Ciudad de México. El ejemplar de la BNM puede ser considerado el más antiguo del continente y el único con este tipo de marcas históricas, reportado hasta el momento. Asimismo, el hallazgo sugiere una pregunta de fondo: ¿por qué el México del siglo XVIII se interesaba en la obra de Leeuwenhoek?”, señaló Islas-Morales.
“Estas marcas históricas indican que la obra de Leeuwenhoek llegó a una institución filosófica en Ciudad de México, apenas 24 años después de su edición en Europa. Hay que dimensionar la revolución filosófica que significó el microscopio en las mentes del siglo XVIII. Arcana naturae detecta quiere decir Secretos de la naturaleza al descubierto. La portada del libro, que es un grabado exquisito, representa el poder del método científico y los microscopios para develar la verdad de las cosas. Ver células sin saber qué son, fue una verdad que cuestionó, ya en el siglo XVIII, a qué escala comienza la vida, cómo se origina, y cuál es el lugar del ser humano en el cosmos. Es una pregunta filosófica que claramente interesaba a los científicos y filósofos novohispanos, pero que además sentó las bases de la biología celular, la medicina científica y la evolución y sigue inspirando investigaciones actuales”, explicó Islas-Morales.
Con esta perspectiva interdisciplinaria, en 2023, Parsifal F. Islas-Morales junto con Luis Felipe Jiménez, actual director de la Facultad de Ciencias de la UNAM y los investigadores Christian Voolstra, María Mosqueira y Anny Cárdenas, de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah en Arabia Saudita, lograron resolver un problema metodológico y realizaron el descubrimiento del nucléolo de arqueas, considerado un cambio de paradigma en la biología. Se puede consultar el artículo académico en la revista científica Frontiers in Microbiology, con el título en inglés: “Ultrastructural and proteomic evidence for the presence of a putative nucleolus in an Archaeon” (“Evidencia ultraestructural y proteómica de la presencia de un posible nucléolo en un arqueas”).
“Esperamos que el hallazgo de Arcana naturae detecta inspire a más mexicanos a redescubrir su patrimonio científico, valorarlo e inspirarse en él. Este año en la UNAM, celebramos 475 años de presencia universitaria en México. Hallazgos como Arcana Naturae Detecta cambian el prejuicio de atraso y reivindican la necesidad de conocer nuestro patrimonio científico para entendernos en la circulación universal de conocimiento a lo largo de la historia. Reconociendo a la ciencia como parte de nuestra cultura, podremos ver más allá de nuestros límites, como ya lo hemos hecho con ayuda del microscopio”, enfatizó Islas-Morales.
El interés por escribir la historia de la ciencia desde una perspectiva propia ha cobrado relevancia en el mundo. La Organización de la Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) emitió la Recomendación sobre la Ciencia Abierta, en 2021, donde aborda la importancia de reivindicar los saberes y las historias locales. Entre tanto, algunos países árabes y asiáticos ya han establecido institutos dedicados al rescate de su patrimonio científico como la Sharjah International Foundation for the History of Arab and Muslim Sciences en los Emiratos Árabes Unidos.
Actualmente, México tiene un liderazgo en esta materia a través del Instituto de Investigaciones Bibliográficas–Biblioteca Nacional de México–Hemeroteca Nacional de México y la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia, principales promotores del proyecto de investigación sobre Arcana Naturae Detecta.
La Biblioteca Nacional de México custodia uno de los acervos bibliográficos más importantes de América Latina. Con su directora actual, María Andrea Giovine Yáñez, se han impulsado importantes alianzas para el estudio de su patrimonio científico, especialmente, con la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia.
La Cátedra UNESCO es una iniciativa pionera en el mundo, operada conjuntamente por la UNAM y la Universidad de Sharjah en Emiratos Árabes Unidos, y cuyos titulares son la científica y pacifista mexicana Ana María Cetto (reconocida con dos premios Nobel de la Paz, otorgados a instituciones internacionales) y el historiador macedonio Mesut Idriz, también director del Sharjah International Foundation for the History of Arab and Muslim Sciences.
Su misión es promover la investigación crítica sobre el papel de la ciencia en el mundo y su contribución a la diplomacia a través del estudio del patrimonio de la ciencia y su historia social en las periferias del llamado mundo occidental. A cuatro años de su fundación esta Cátedra es un referente académico en su campo, ya que ha logrado que el patrimonio científico sea una categoría en la legislación cultural nacional y de Ciudad de México.
Además, ofrece cada semestre el único curso de diplomacia de la ciencia en México, y anualmente organiza un simposio internacional sobre ciencia, diplomacia y patrimonio.
Fuentes consultadas:
Islas-Morales P., et al., “Leeuwenhoek in Mexico: New paths in the global circulation of scientific knowledge” Notes and Records of the Royal Society 10 (2026) https://doi.org/10.1098/rsnr.2026.0030 Fecha de consulta: 2 de septiembre de 2026.
Leeuwenhoek, Antoni. Arcana naturae detecta. Ed. novissima, Auctior [et] correctior, Apud Joh. Arnold Langerak, 1722. https://catalogobnmx.iib.unam.mx/permalink/52BN_INST/1e9rcuo/ alma990003446470108686 Fecha de consulta: 28 de julio de 2026.
Islas-Morales, Parsifal F., et al. “Ultrastructural and proteomic evidence for the presence of a putative nucleolus in an Archaeon”. Frontiers in Microbiology 14 (2023):1075071. https://www.frontiersin.org/journals/microbiology/articles/10.3389/fmicb.2023.1075071/full Fecha de consulta: 28 de julio de 2026.
Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia Abierta 2021. UNESCO 34 (2021). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/ pf0000379949_spa Fecha de consulta: 28 de julio de 2026.