Rector de la UNAM pide a diputados designar recursos suficientes sin condicionar la autonomía universitaria
MÉXICO, 29 SEPTIEMBRE 2026.- El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, planteó a la Cámara de Diputados que su función en la aprobación del presupuesto asignado a la educación superior es decisiva para el equilibrio entre la asignación de recursos y el pleno respeto a las atribuciones académicas de cada casa de estudios.
Desde la tribuna, Lomelí Vanegas resaltó que la autorización de fondos públicos contribuye “a garantizar los recursos y las bases necesarias para que la educación pública, la investigación y la cultura estén al alcance de todas y todos”.
Para el próximo año, para la UNAM se propone una asignación de 56 mil millones de pesos, un aumento de 4.2 por ciento respecto de este año y el rector señaló que la discusión sobre los recursos para las universidades “adquiere especial relevancia ante la expansión de la educación superior”.
En su discurso ante el pleno de la cámara, que se instaló en sesión solemne y a la que asistieron los ex rectores Francisco Barnés de Castro (1997-1999) y Juan Ramón de la Fuente (1999-2007), Lomelí Vanegas acotó que la responsabilidad de decidir sobre el rumbo del país corresponde a quienes han recibido el mandato de la ciudadanía. No obstante, precisó que “la autonomía universitaria ofrece una garantía para la sociedad” pues “permite que la pedagogía y la investigación sigan sus preguntas y sus métodos, incluso cuando sus conclusiones cuestionan intereses políticos, ideológicos o económicos”.
A su vez, indicó, el respaldo público a las instituciones de educación superior debe acompañarse de información clara sobre el ejercicio de sus recursos y el cumplimiento de sus tareas. Informó que las instituciones públicas de educación superior concentran más de 60 por ciento de la matrícula nacional. Refirió que, entre los ciclos 2015-2016 y 2024-2025, la población escolar de nivel superior creció cerca de 30 por ciento, al pasar de 4.2 millones de estudiantes a 5.5 millones.
Este avance, dijo, exige recursos suficientes para contratar, formar y actualizar docentes, edificar instalaciones, remover equipos y ofrecer servicios adecuados a un número creciente de jóvenes. Señaló que cada nuevo espacio educativo necesita herramientas para cumplir su propósito y que la ampliación de la cobertura debe apoyarse en una formación de calidad y en instituciones con capacidad para atender a sus comunidades. Reconoció que, a pesar de los progresos alcanzados en la matrícula, las diferencias territoriales muestran la dimensión de los pendientes. Señaló que, en el último ciclo escolar, la cobertura nacional alcanzó 45.1 por ciento, mientras que 21 estados se encontraban por debajo de la media.