Reportan fuga de talento en EU por recortes de fondos y “politización de la ciencia”

Nueva York., Halley Froehlich estaba segura de que pasaría su carrera científica en Estados Unidos. Su familia ha vivido en el país desde el siglo XVIII. Pero en los últimos dos años, las demoras en las subvenciones federales y los temores sobre el futuro la motivaron a mudarse a Finlandia, con su esposo y su hija, y continúa en la Universidad de Helsinki con su investigación, estudiando cómo los peces, los mariscos y las algas marinas que comen los humanos están respondiendo al cambio climático.

La decisión de Froehlich de irse fue un proceso gradual. Ya le preocupaban la seguridad escolar y la violencia armada en Estados Unidos cuando el panorama de investigación del país se vio trastocado.

“El efecto acumulativo de esas cosas terminó por hacernos pensar seriamente que quizá éste ya no era nuestro hogar”, comentó Froehlich.

La científica fue reclutada mediante una iniciativa del Consejo de Investigación de Finlandia y ahora tiene cinco años de financiación garantizada por un total de unos 3 millones de dólares. Se mudó a un apartamento junto al mar Báltico en Helsinki y ahora toma clases de finés ofrecidas por la universidad.

El gobierno del presidente Donald Trump comenzó a trastocar la investigación científica el año pasado, desmantelando el proceso federal de otorgamiento de subvenciones e intentando ejercer más influencia política sobre qué proyectos reciben financiación.

Las universidades extranjeras vieron una oportunidad y adoptaron programas para atraer a investigadores de ese país al extranjero, prometiendo corrientes de financiación más estables y libertad académica.

  • “Casi se puede hablar con cualquier vicepresidente de investigación de una universidad y te dirá que ha perdido a uno o dos profesores de primer nivel”, afirmó Tobin Smith, vicepresidente sénior de relaciones gubernamentales y políticas públicas de la Asociación de Universidades Estadunidenses.

La portavoz de la Casa Blanca, Liz Huston, señaló que Trump está “poniendo fin al despilfarro” y que está “comprometido a mantener al país como líder mundial en innovación científica, y eso significa financiar ciencia real”.

Pero más de la mitad de los estados han perdido científicos ante los programas de reclutamiento de otros países, según un informe de abril de la Coalición Empresarial para la Financiación Federal de la Investigación. Países como Canadá, Francia, Bélgica y Finlandia están promocionando a sus reclutas procedentes de instituciones de Estados Unidos.

“Solía ser la ciudad brillante en la colina adonde todos queremos ir. Esa pérdida de reputación, creo, es difícil de cuantificar, pero también realmente dañina”, comentó Christine Stawitz, ahora en la Universidad de Birmingham, en Inglaterra.

Stawitz dejó su trabajo en la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) el año pasado para convertirse en ingeniera de software de investigación en Reino Unido.

Explicó que la NOAA ya no se alineaba con sus valores, especialmente luego que le pidieran eliminar de los sitios web referencias al cambio climático y a temas de diversidad, equidad e inclusión.

“La gente habla de Estados Unidos en conferencias en el Reino Unido ahora como: no sé qué está pasando allí. No es bueno”, expresó.

Los biólogos James Letts y Maria Maldonado fueron reclutados por la Universidad Monash, de Australia, y dejaron atrás sus puestos en la Universidad de California, Davis. Letts es de Canadá y Maldonado, de Argentina. Ambos obtuvieron sus doctorados en Nueva York y por más de una década hicieron ciencia en Estados Unidos. La incertidumbre relacionada con las subvenciones, los llevó a dar el salto.

“Lo único que quiero es hacer ciencia y descubrimientos, pero también quiero que mi trabajo signifique algo. Y la oportunidad de hacer eso parecía muy difícil en Estados Unidos”, sostuvo Letts.

En Estados Unidos, inmigrantes ganaron 40 por ciento de los premios Nobel de ciencias.

Omar Yaghi, ganador del Premio Nobel de Química en 2025, dejó este año su puesto en la Universidad de California, Berkeley para dirigir un laboratorio de inteligencia artificial en la Universidad Tsinghua de China.

Estados Unidos sigue siendo una potencia científica, llena de instituciones en todo el país, con comunidades de investigación sólidas e instituciones bien dotadas de recursos que atraen a científicos extranjeros. Incluso si todos los países europeos abrieran sus puertas de par en par, aun así no habría capacidad suficiente para acoger a todos los científicos estadunidenses.

No todos se van. Muchos científicos optan por quedarse, buscando nuevas fuentes de financiación para la investigación o reorientándose hacia empleos en la industria.

Pero la erosión de la reputación y la fuga de talento quizá no hayan terminado. El gobierno de Trump ha recortado o congelado hasta 174 mil millones de dólares en subvenciones federales desde que comenzó el segundo mandato del presidente, según una herramienta de seguimiento publicada por el States United Democracy Center y la organización Grant Witness. Y una norma propuesta por la Oficina de Administración y Presupuesto podría dar a los designados políticos más control sobre qué proyectos futuros reciben financiación. Una resolución aprobada por el Congreso ha retrasado una decisión final sobre la norma hasta diciembre.

Los científicos que se han mudado y quienes aún están en Estados Unidos están preocupados porque la próxima generación de científicos podría tener dificultades con menos programas de posgrado, dinero y mentoría, y podría tomar una década o más para que la empresa científica de Estados Unidos sienta realmente esos efectos.

Las principales instituciones de investigación aceptaron 15 por ciento menos de solicitantes para los programas de doctorado del otoño de 2026 en comparación con el año pasado, según datos de admisiones recopilados por la Asociación de Universidades Estadunidenses. Uno de los estudiantes afectados fue un pupilo de Smith.

“¿Cuál es uno de mis consejos para ese joven? El próximo año, mira en Canadá”, afirmó.